Reseña literaria de Frankenstein, de Mary W. Shelley
Por Cristina Rubio
Obra: Frankenstein, o el moderno Prometeo
Año de publicación: 1818
Autora: Mary W. Shelley
Editorial: Anaya
Páginas: 268
Género: Novela gótica y de ciencia ficción
Mary W. Shelley escribió esta novela con tan solo diecinueve años. Fue en el verano de 1816, cuando el poeta Lord Byron propuso a Mary y a cada uno de sus demás invitados escribir una historia de terror. Mary escribió un relato que terminó convirtiéndose en la novela Frankenstein o el moderno Prometeo que aún hoy es un pilar del género gótico y uno de los primeros ejemplos de ciencia ficción.
La trama está centrada en la ambición de Víctor Frankenstein, un joven científico obsesionado con alcanzar prestigio y fama a través de un gran descubrimiento: el de dar vida a un ser inerte. Para ello trabaja sin descanso y no ceja en su empeño hasta que lo consigue. Sin embargo, cuando Víctor alcanza su objetivo el resultado no es como esperaba y, sin darse cuenta de ello, cada decisión que toma y cada acción que realiza le llevan a vivir en el terror y la desesperación. Por su parte, el nuevo ser creado (conocido como “el monstruo”) sufrirá una gran soledad bajo el peso del rechazo y la hostilidad de los demás.
Sin embargo, aunque Víctor y el monstruo son dos personajes totalmente diferentes, tienen algo en común: ambos muestran una actitud victimista ante la vida. Víctor actúa irresponsablemente pero en ningún momento se da cuenta de ello y responsabiliza a su creación de su desgracia, mientras que el monstruo culpa a Víctor de su insoportable soledad y de sus acciones. Ambos personajes son arrastrados hacía el más profundo sufrimiento y no recapacitan ni buscan una solución, tan solo se dejan arrastrar por las circunstancias y las emociones como si no tuvieran voluntad propia. Esto refleja el miedo de ambos personajes a enfrentarse a la verdad y a tomar sus propias decisiones aunque estas no sean beneficiosas para sí mismos.
Respecto a las interpretaciones, una de ellas es que cuando alguien no intenta encontrar una solución a un problema sino que huye de él y se autoengaña pensando que dicho problema va desaparecer sin más, no solo no desaparece sino que cobra más fuerza. Al huir, al no buscar una solución, el problema se hace cada vez más grande y termina haciéndose prácticamente inmanejable. En esta novela el hombre que huye constantemente es Víctor Frankenstein y su problema es el monstruo que él mismo ha creado.
Otra interpretación es el deber del creador de proteger y amar a su creación aunque esta no sea de su agrado. Aquí se puede extender más allá de la creación de la vida, y se puede pensar en el arte. Cuando un escritor o un artista crea algo nuevo es como un “hijo” y debe quererlo y estar orgulloso de él. Rechazar una creación propia supone que esta se termine volviendo contra su creador, en el sentido de que el creador no sentirá más que frustración y desilusión y su obra seguramente no saldrá a la luz y será incluso destruida.
Una interpretación más es que cuando se lucha por un objetivo de manera obsesiva y después de mucho sacrificio se alcanza dicho objetivo, este puede perder su valor y la persona puede llegar a sentirse fracasada porque el objetivo en su imaginación era diferente al objetivo que se presenta ante sus ojos. Esto es lo que le sucede a Víctor cuando da vida al monstruo:
Las alteraciones de la vida no son ni mucho menos tantas como las de los sentimientos humanos. Durante casi dos años había trabajado infatigablemente con el único propósito de infundir vida en un cuerpo inerte. Para ello me había privado de descanso y de salud. Lo había deseado con un fervor que sobrepasaba con mucho la moderación; pero ahora que lo había conseguido, la hermosura del sueño se desvanecía y la repugnancia y el horror me embargaban […].
Por último, cabe destacar que la novela es una clara crítica a la ambición desmedida de algunos científicos que pretenden ir más allá de unos límites que todas las sociedades deberían establecer. En la actualidad, la inteligencia artificial (IA) es una gran herramienta si se utiliza de la forma debida. Sin embargo, si no se establecen unos límites, según muchos especialistas se convertirá en un monstruo que destruirá a la humanidad.
En conclusión, Frankenstein es una historia terrorífica y atrapante, con muchas interpretaciones y de una actualidad asombrosa a pesar de haber sido escrita a principios del siglo XIX. Está narrada de una forma impecable y muy dinámica, pues intervienen varios narradores consiguiendo momentos en los que Víctor despierta una mayor empatía, mientras que en otras ocasiones es el monstruo el que genera compasión. En definitiva, Frankenstein es una obra magnífica que ofrece diversas interpretaciones, reflexiones profundas y debates especialmente sobre los avances científicos y los límites que estos no deberían traspasar.









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