Los amores de Sylvia

Los amores de Sylvia

A partir de hoy 1 de abril de 2025, comenzamos a leer Los amores de Sylvia, de Elizabeth Gaskell y entre el 14 y 15 de junio (día y hora por confirmar) quien quiera podrá unirse a una videoconferencia para hablar de esta obra.

Por otro lado, también tendréis la opción de participar a través de este mismo artículo dejando vuestros comentarios. Para ello, dividiremos la lectura en ocho semanas:

Por lo tanto, el ritmo de lectura será entre cinco y seis capítulos por semana.

La dinámica consistirá en que cada fin de semana realizaré preguntas sobre lo que vayamos leyendo y podréis contestarlas a través de cada hilo de comentarios que iré abriendo. También podréis realizar vuestras propias preguntas, así como dejar vuestras impresiones y todo aquello que queráis compartir acerca de esta novela, siempre respetando el ritmo de lectura establecido para no hacer spoilers.

Para figurar en el listado de participantes podéis dejar aquí mismo un comentario o bien acceder a nuestro grupo de Telegram:  t.me/clubalianzara. Ahí podéis indicar si preferís participar en la videoconferencia al final de la lectura, a través de los comentarios semanales por escrito, o ambos.

Para quienes queráis dejar vuestros comentarios por aquí, os aconsejo que os hagáis una cuenta gratuita en WordPress si no tenéis una, para obtener un seguimiento de las respuestas que recibáis de los/as demás participantes, aunque esto no es obligatorio. Lo que sí os pido, por favor, es que añadáis vuestro nombre siempre en el comentario en caso de que no estéis registrados. ¡Os espero!

Sinopsis

Esta novela, quizá una de las más inolvidables de toda la narrativa victoriana, describe la historia de Sylvia Robson, una joven provinciana de la que se enamoran dos hombres de carácter antagónico: el comerciante Philip Hepburn y el arponero Charley Kinraid. Cierto secreto no revelado será el suceso que forjará el destino de los tres protagonistas, cuyas vidas conocerán demasiado tarde el arrepentimiento y la redención. Los amores de Sylvia sitúa su narración en un pueblo portuario inglés del siglo XVIII durante el período épico y miserable de las guerras napoleónicas, elaborando un retrato extraordinario de las costumbres y los comportamientos de toda una comunidad rural donde el orden y el individualismo, el amor y la mentira son capaces de exaltar y de destruir las relaciones humanas.

Lista de participantes:

  • Guardiana Saturno
  • Angelines
  • Cristina

A continuación, os dejo una ficha introductoria con algunas pinceladas acerca de esta obra:

  • Título original: Sylvia’s Lovers
  • Autor: Elizabeth Gaskell (Inglaterra, 1810 – 1865)
  • Fecha de publicación: 1863
  • Período literario: victoriano.
  • Tipo de obra: Novela romántica e histórica.
  • Influencias principales: Charlotte Brontë y Charles Dickens.
  • Temas de la novela: la guerra, el amor, las tensiones sociales y los conflictos personales.
  • Fecha inicio de lectura: 1 de abril de 2025.
  • Fecha fin de lectura: 25 de mayo de 2025.

Créditos:

Imagen de la portada procedente de La Casa del Libro.

Fuentes:

Lecturalia. (s.f.). Los amores de Sylvia. Recuperado de https://www.lecturalia.com/libro/24359/los-amores-de-sylvia

Era Victoriana. (s.f.). Elizabeth Gaskell. Recuperado de https://eravictoriana.com/escritoras-victorianas/elizabeth-gaskell/

StudySmarter. (s.f.). Elizabeth Gaskell. Recuperado de https://www.studysmarter.es/resumenes/literatura/elizabeth-gaskell/

La Victorian Web. (s.f.). Recuperado de https://victorianweb.org/espanol/

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Preguntas semana 1: Capítulos 1-5

Capítulo 1: Monkshaven

En la costa del noroeste de Inglaterra existe una pequeña ciudad llamada Monkshaven, que cuenta en la actualidad con quince mil habitantes. No obstante, eran menos de la mitad a finales del siglo pasado, y fue en ese período cuando ocurrieron los sucesos relatados en estas páginas.

Capítulo 2: Regreso de Groenlandia

Un cálido día de octubre del año 1796, dos muchachas salieron de su casa rumbo a Monkshaven para vender mantequilla y huevos, pues las dos eran hijas de granjeros, aunque sus circunstancias fueran bastante distintas; Molly Corney tenía muchos hermanos, por lo que estaba acostumbrada a las incomodidades; Sylvia Robson era hija única, por lo que mucha gente la tenía en más estima que los padres de la Virgen María a esta.

Posteriormente, llega un ballenero que vuelve de Groenlandia:

El gentío que estaba en la orilla permanecía ahora callado y solemne ante el temor de las posibles noticias de muerte que la subida de la marea podía llevar a sus corazones. Los barcos balleneros se dirigían a los mares de Groenlandia llenos de hombres fuertes y optimistas; pero las embarcaciones nunca retornaban con toda su tripulación.

Capítulo 3: La compra de una capa nueva

Sylvia va a comprar la capa en la tienda de los Foster, situada en la plaza del mercado. Le atiende la dependienta Hester y más tarde aparece el encargado de la tienda, Philip Hepburn (el primo de Sylvia).

—Buenos días, Sylvie —dijo—, ¿deseas algo? ¿Cómo va todo por casa?  ¡Deja que te ayude!

Sylvia frunció sus labios rojos, y no le miró al contestarle.

—Estoy bien, lo mismo que madre; padre tiene un poco de reuma, y ya le he pedido lo que quiero a una joven.

Se apartó un poco de él cuando hubo acabado la frase, como si en ella se concentrara todo lo que tenía que decirle. Pero él exclamó:

—Creo que no sabrás elegir.

Y, sentándose sobre el mostrador, giró en redondo sobre las ancas a la manera de los dependientes.

Sylvia no le prestó atención, y fingió estar contando su dinero.

—¿Qué quieres, Sylvie? —le preguntó, ya enojado ante su silencio.

—No me gusta que me llamen «Sylvie»; me llamo Sylvia, y quiero lana de Duffel para una capa, si tanto te interesa.

Molly Corney irrumpió en la tienda y se unió a los presentes.

—¡Buf! —exclamó—. ¡Escuchad! Cómo grita y chilla todo el mundo en el muelle. Es como si hubiera llegado el día del juicio final. ¡Escuchad!

Nadie habló, nadie respiró, casi he estado a punto de decir que los corazones dejaron de latir. No duró mucho; al momento se oyó el grito agudo y simultáneo de mucha gente furiosa y desesperada. Confuso en la distancia, se trataba, no obstante, de una imprecación inteligible, y aquel rumor irregular se iba acercando más y más.

—Se los están llevando a la posada de la patrulla —dijo Molly—. ¡Bueno! Ojalá tuviera al rey Jorge aquí delante para decirle lo que pienso.

Capítulo 4: Philip Hepburn

Los padres de Sylvia, Daniel y Bell, están preocupados por ella porque aún no ha regresado a casa. La señora Robson está a punto de ir a buscarla cuando llega Sylvia acompañada por su primo, Philip Hepburn.

—La ciudad está que arde, pues ha habido un enfrentamiento entre la gente de los balleneros y la patrulla de leva; pensé que lo mejor era traer a Sylvia a casa.

—Sí, sí, muchacho; siempre es bienvenida cualquier excusa para echar un trago. ¿Has dicho los balleneros? Pero ¿es que ha vuelto alguno de sus barcos? Ayer, cuando bajamos a la costa, no se avistaba ninguno. Y es un poco pronto para que vuelvan. ¡Y ya tenemos otra vez aquí esa condenada patrulla, haciendo su diabólico trabajo!

Su cara cambió nada más decir esas palabras, y delató los rescoldos de un antiguo odio.

Capítulo 5: Historia de la patrulla de leva

El padre de Sylvia sufre un ataque de reumatismo y no puede salir de casa. Silvia le pide a Kester (un criado que es casi como de la familia) que vaya a buscar a Harry Donkin, el sastre, para que entretenga a Daniel.

Donkin llega y empieza a contarle a Daniel lo sucedido en Monkshaven:

—En Monkshaven están muy afectados. Nadie había hecho caso del barco del gobierno, pues estaba muy tranquilo, y el teniente pagaba un buen precio por todo lo que quería para el barco. Pero el jueves llegó el Resolución, el primer ballenero que vuelve esta temporada, y la patrulla mostró los dientes, y se llevaron a cuatro de los marineros más capaces que han vestido mis pantalones; y aquello era como un nido de avispas si te metías en medio. La gente estaba tan furiosa que se habrían peleado con las losas del pavimento.

Durante su narración de los hechos menciona a Kinraid (primer arponero y primo de Molly, la amiga de Sylvia). Por lo visto, Kinraid disparó a dos hombres a la patrulla de leva, y en respuesta recibió varios disparos en el costado y una patada tras lo cual la patrulla le dio por muerto.

—¿Y Kinraid? —dijo Sylvia conteniendo el aliento, tras el esfuerzo de comprender todo lo relatado; se le habían ruborizado las mejillas, y los ojos le habían refulgido durante toda la narración.

—¡Oh, saldrá de esta! No morirá. Todavía le queda vida dentro.

—Creo que es el primo de Molly —dijo Sylvia, acordándose, con cierto sonrojo, de que Molly había dado a entender que para ella era algo más que un primo, y deseando de inmediato salir a ver a Molly, y oír esos pequeños detalles que las mujeres no consideran indigno dar a las mujeres.

Preguntas semana 2: Capítulos 6-10

Capítulo 6 – El funeral del marinero

Darley, el marinero tiroteado por la patrulla, va a ser enterrado. Sylvia, Molly y Philip asisten al entierro y de pronto, Charley Kinraid (el primer arponero) se presenta.

A Sylvia las lágrimas le caían por la cara, y su aflicción era tan evidente que llamaba la atención de muchos de los más allegados del difunto. Entre las demás personas que la observaron se hallaba el primer arponero, que no podía apartar sus ojos hundidos de aquella cara inocente, infantil y lozana que tenía delante, y se preguntó si sería pariente; no obstante, al ver que ella no llevaba ninguna señal de duelo, concluyó que debía de tratarse de la enamorada del difunto.

Capítulo 7 – A solas. El testamento

William Coulson mantiene una conversación con Alice y su hija Hester.

—Si es Charley no quiero verlo ni en pintura —dijo William—. Estuvo saliendo con mi pobre hermana, que no lleva muerta ni dos años, y de pronto la dejó y se fue con otra, y eso le partió el corazón.

—Pues ahora no creo que pueda seguir rompiendo corazones —dijo Alice—. Ha recibido un aviso del Señor. Si este lo ha llamado ya, nadie puede decirlo. Pero a mis ojos es como si hubiera sido llamado, y tuviera que acudir.

—Entonces allí se encontrará con mi hermana —dijo William de manera solemne—, y espero que el Señor le deje bien claro que fue él quien la mató, tan cierto como que él mató a un par de marineros; y si en ese otro lugar el asesinato provoca crujir de dientes, espero que él reciba su parte. Es una mala persona.

Capítulo 8 – Atracción y repulsión

Sylvia acompaña a su padre a llevar comida y unas flores a Kinraid en Moss Brow. Daniel invita a Kinraid a su casa en Haytersbank y el arponero acepta.

Pero los marineros, le dijo a Kinraid, siempre contaban con sus simpatías, e instó al arponero a ir a visitarle a Haytersbank siempre que le apeteciera durante el tiempo que se viera obligado a permanecer varado en tierra.

A la noche siguiente Philip acude a Haytersbank para darle clases a Sylvia, pero ella no quiere aprender. Finalmente se queda dormida y cuando se despierta su padre le dice algo que la saca de sus casillas.

Con el ruido de las sillas arrastradas sobre las losas, Sylvia dio un respingo, perpleja y enojada ante las carcajadas de su padre.

—Vaya, chica, menudo momento para quedarse dormida cuando hay un joven que te ronda. Aquí tienes a Philip, a quien seguramente acabarás acompañando al altar.

Sylvia echó chispas por los ojos, se volvió hacia su madre para leer su rostro.

—Es solo una broma de papá, niña —dijo—. Philip sabe muy bien cómo comportarse.

Capítulos 9 – El arponero

Daniel Robson se va de viaje un día para comprar un caballo. Por la noche, regresa a casa acompañado por Kinraid. Ambos hablan y Sylvia se queda fascinada con todo lo que cuenta el arponero.

Kinraid de inmediato miró a Sylvia. No fue una acción premeditada; resultó tan natural como despertarse por la mañana al acabar el sueño; pero Sylvia se puso roja como una rosa ante esa mirada repentina, de un rojo tan intenso que él apartó la mirada hasta que creyó que ella había recobrado la compostura, y entonces volvió a mirarla. Pero no por mucho tiempo, pues Bell se puso en pie y prácticamente lo echó de casa. Dijo que era tarde y que su marido estaba cansado, y que al día siguiente les esperaba un trabajo muy duro; y que seguramente Ellen Corney le estaba esperando levantada; y que ya habían bebido bastante, más de lo que les convenía, pues los dos habían estado tomándole el pelo con sus historias y ella había sido lo bastante tonta para creérselas. Ninguno de los presentes entendió el verdadero motivo de aquellas prisas tan poco hospitalarias a la hora de despedir a su invitado: era su temor a que él y Sylvia «se gustaran».

Capítulo 10 – Una alumna refractaria

Philip le da clase a Sylvia. Mientras le está enseñando geografía llega Kinraid. A Philip le molesta lo bien recibido que es Kinraid por Daniel.

Philip quedó consternado al ver con qué calidez acogía a Kinraid el dueño de la casa, que salió de las habitaciones traseras al mismo tiempo que el arponero entraba por la puerta principal. Hepburn también se sintió molesto al comprobar que Kinraid se sentaba junto al fuego, como si estuviera al corriente de las costumbres de la casa. Kinraid y el granjero Robson sacaron sus pipas. A Philip no le gustaba fumar. Posiblemente tampoco a Kinraid, pero este de todos modos cogió una pipa y la encendió, aunque apenas le dio alguna chupada mientras hablaba con el granjero Robson de los asuntos del mar. Prácticamente solo habló Kinraid.

Un día, cerca de la primavera, Sylvia vio a su amiga Molly Corney acercarse a la granja; hacía mucho tiempo que no se veían. Molly les dice a Sylvia y a la señora Robson que se va a casar con el señor Brunton, lo cual sorprende mucho a Sylvia ya que ella pensaba que se Molly se iba a casar con Kinraid.

—Me parece que Sylvia no está muy contenta. Bueno, chica, mejor para ti. Ahora tienes a Charley disponible, cosa que no ocurriría si se casara conmigo; y él ha oído decir muchas veces que te has convertido en una chica muy guapa.

La prosperidad de Molly le permitía hablar con una independencia y una audacia que nadie le había oído hasta entonces, y mucho menos la señora Robson. A Sylvia le molestó el tono y la actitud de Molly, demasiado estridente, risueña y jactanciosa, pero a su madre le parecieron ambas cosas decididamente repugnantes.

Preguntas semana 3: Capítulos 11-16

Capítulo 11 – Visiones de futuro

Hester está enamorada de Philip, pero él no se da cuenta.

Qué poco veía él ese leve rubor en sus mejillas y el resplandor que iluminaba sus ojos medio velados siempre que él hablaba. A Hester no se le había ocurrido que hubiera amor por ninguna de las dos partes. El amor era una vanidad, una cosa mundana de la que no había que hablar, y en la que tampoco había que pensar. Antes de que los Robson se mudaran a la región, en un par de ocasiones le pasó por la cabeza que la manera tranquila y habitual en que los dos vivían juntos acabaría desembocando en matrimonio en un futuro lejano; y no podía soportar las apocadas insinuaciones que a veces le hacía Coulson, el compañero de alojamiento de Philip, y que solo servían para disgustarla.

Pero en cuanto los Robson se hubieron instalado en Haytersbank, Philip pasaba tantas veladas con ellos que cualquier inconsciente esperanza que Hester pudiera haber albergado acabó desvaneciéndose.

 Capítulo 12 – La fiesta de Nochevieja

Sylvia acude a la fiesta de Nochevieja, acompañada por Philip, a la casa de su amiga Molly. Tras llegar a la fiesta, Sylvia se distancia de Philip y este se queda muy dolido. Después los jóvenes empiezan a jugar, pero a Sylvia no le gusta el juego y se retira llorando al cuarto de estar. Kinraid, que también está en la fiesta, aprovecha la oportunidad y entra en el cuarto para estar con Sylvia y la besa. Philip se entera de esto por una conversación que escucha. Después, y por sorpresa, llega Daniel Robson a recoger a Sylvia y se marchan los dos.

En cuanto los Robson se hubieron marchado, Charley y Philip se quedaron sin saber qué hacer. A los pocos minutos, sin embargo, el primero, acostumbrado a tomar decisiones rápidas, decidió que Sylvia y no otra sería su esposa. Habituado a ser popular entre las mujeres, y versado en leer los signos que delataban cuándo estas se sentían atraídas por él, no preveía ninguna dificultad en conquistarla. Satisfecho con el pasado, y con agradables perspectivas para el futuro, poco le costó desviar su atención hacia la chica más guapa después de Sylvia, y alegrar la reunión con su buen humor y su espíritu optimista.

Capítulo 13 – Desconciertos

Charley y Molly van a la tienda de los Foster y Philip les atiende.

Molly Brunton comenzó a decir algo, y Philip con mucho gusto se volvió para mirarla. Le preguntó por qué se había ido tan temprano la noche anterior, pues la jarana había seguido hasta cuatro horas después de que se marchara, y al final, añadió (volviéndose hacia Kinraid), su primo Charley había bailado una danza de marineros entre las fuentes colocadas en el suelo.

Philip casi no supo qué contestar, aunque la mención de ese pas seul le quitó un peso a su corazón. Ahora era capaz de sonreír, con su estilo serio, y le habría vuelto a estrechar la mano a Kinraid de haber sido necesario; pues pensaba que nadie a quien Sylvia le importara tal como le importaba a él podría haber soportado permanecer cuatro horas mortales en un lugar donde ella había estado, y ya no estaba; y mucho menos ponerse a bailar entre las fuentes, ya fuera por auténtica alegría o para agradar. Para él, la añoranza de la ausente era como un lastre para sus piernas y para su espíritu, e imaginaba que todos los hombres eran como él.

Capítulo 14 – Socios

Philip y William son invitados a la residencia privada de Jeremiah Foster. Cuando ambos llegan son recibidos por los Foster y cenan juntos. Los dos hermanos quieren dejar la tienda y finalmente acuerdan pasarles la tienda a Philip y a William, pero les piden que de momento no hablen de ese tema con nadie. 

Coulson lo prometió de inmediato. Philip tardó unos instantes más. Pensaba en Sylvia, casi tanto como en su difunta madre, cuyas últimas palabras habían sido para confiar a su hijo al Padre de los desamparados; y ahora que una breve demora se interponía entre la visión de la copa y del disfrute de su contenido, había una impaciente excitación en la mente del sereno y comedido Philip; pero enseguida un arrepentimiento veloz como el rayo borró ese sentimiento, y prometió mantener el secreto que se le imponía.

Capítulo 15 – Una cuestión difícil

Philip está casi convencido de que Kinraid no siente otra cosa por Sylvia que la admiración de un marinero por una chica guapa. Pero sin que él se entere, Kinraid va a ver a Sylvia y le da su palabra de que irá a verla antes de que parta el barco ballenero que le contrató. Por su parte, Bell Robson le cuenta a su hija la historia de Nancy Hartley, a la que conoció de niña.

—¿Y qué fue de la pobre Nancy? —preguntó Sylvia.

—¿Cómo crees que acaba una pobre muchacha que piensa constantemente en un hombre que jamás volvió a acordarse de ella? —replicó su madre, un tanto severamente—. Pues se volvió loca, y mi tía no pudo seguir teniéndola en casa. La dejó quedarse durante muchísimo tiempo, pensando que a lo mejor recuperaría el juicio, y además, la joven no tenía madre. Pero al final tuvo que volver al lugar de donde había venido, al asilo de pobres de Keswick: y lo último que oí contar de ella es que la tenían atada a la gran mesa de la cocina; que la apalearon hasta que aprendió a estarse callada y quietecita durante el día, pero que de noche, cuando la dejaban sola, comenzaban a gritar otra vez, y que eso les partía el corazón, por lo que bajaban y, para tener un poco de paz, la golpeaban de nuevo hasta que se callaba. Eso me sirvió de advertencia, como ya te he dicho antes, a la hora de ponerme a pensar en ningún hombre a quien yo le importara bien poco.

Capítulo 16 – El compromiso

Kinraid cumple su promesa y va a ver a Sylvia antes de embarcarse como primer arponero en el barco ballenero Urania. Ambos hablan hasta que oyen a Daniel que regresa. Sylvia sube corriendo a su habitación y en cuanto Daniel ve a Kinraid le saluda con alegría. Entonces Kinraid se anima a pedirle la mano de Sylvia.

—Tengo algo que decirle —dijo Charley en tono vacilante, muy distinto del más campechano que solía utilizar.

Daniel le lanzó una penetrante mirada de atención antes de que empezara a hablar. Y posiblemente al anciano no le pilló desprevenido lo que oyó a continuación. En cualquier caso, no le desagradó. Apreciaba a Kinraid, y no solo sentía una fuerte simpatía hacia el carácter del joven marinero, sino hacia la vida que llevaba y su profesión. Robson escuchó todo lo que él dijo asintiendo con la cabeza y haciendo algunos guiños, hasta que Charley le hubo dicho todo lo que tenía en el buche; y entonces el granjero Robson giró la palma de la mano, ancha y callosa, y la golpeó con la de Kinraid, como si concluyeran una transacción, al tiempo que expresaba en palabras entusiastas su consentimiento. Lo remató con una risita al pensar que ese asunto tan importante, el de entregar a su única hija, lo había llevado a término en ausencia de su esposa.

Preguntas semana 4: Capítulos 17-22

Capítulo 17 – Advertencias desestimadas

Los hermanos Foster encargan a Philip que vaya a Londres a averiguar la verdad sobre un cliente moroso. Philip va a despedirse de Sylvia, pero ella lo recibe mal porque está pensando todo el tiempo en Kinraid. Philip le advierte a su prima que Kinraid es un mujeriego, pero Sylvia no le cree y se enfada con él.

—Pero a tu madre no le gustaría, Sylvia; ha traicionado a otras muchachas, y un día de estos te traicionará a ti, si se lo permites. Le fue detrás a Annie Coulson, la hermana de William, hasta que le rompió el corazón; y desde entonces ha ido detrás de otras muchas.

—No creo ni una palabra —dijo Sylvia, poniéndose en pie, encendida.

—En mi vida te mentiría —dijo Philip, casi ahogándose de dolor ante la manera en que ella le trataba y la estima por su rival que ella delataba—. Fue Willie Coulson quien me lo contó, un hombre serio y solemne como pocos; y añadió que no era ni la primera ni la última vez que jugaba así con las jóvenes.

Capítulo 18 – Remolino en la corriente del amor

Philip camina hasta Hartlepool, donde un coche le llevará a Newcastle. Por el camino descubre a Kinraid que va en dirección a la granja de los Robson para ver a Sylvia. Philip empieza a seguirle y ve cómo una patrulla de leva apresa al arponero. Kinraid lucha, pero finalmente es capturado y llevado hasta la embarcación de la patrulla. Kinraid ve a Philip y le llama para que este le transmita un mensaje a Silvia. Philip duda si hacerle llegar a su prima el mensaje o no.

Y entonces, la temible Criatura Interior que acecha en todos nuestros corazones se alzó y dijo: «O sea: una promesa hecha obliga al que la hace. Pero una promesa no se ha hecho si no se ha recibido».

Capítulo 19 – Una importante misión

Durante su viaje a Londres, Philip decide escribirle una carta a su tío, pero no sabe qué decir acerca del arponero.

En un momento se le ocurrió escribirle a la propia Sylvia, y contarle… ¿el qué? Si lo hacía, ella atesoraría las palabras de su enamorado como pepitas de oro, mientras que para Philip no eran más que motas de polvo; palabras que el arponero solía utilizar como monedas falsas para engatusar y descarriar a las mujeres necias.

Capítulo 20 – Amado y perdido

Los Foster anuncian públicamente que Coulson y Hepburn van a ser sus sucesores, por lo que llega el momento de que Philip le confiese su amor a Sylvia, tal y como él había previsto. Philip se dirige a la granja de los Robson y ve a su prima inmóvil mirando el océano. Philip habla con la señora Robson y esta le dice que Kinraid se ahogó.

[…] y Philip veía sus tristes ojos fijos en el centelleo del fuego, en una mirada inmutable, sin parpadeos, que delataba que sus pensamientos estaban muy lejos. Tanta lástima sentía por ella que casi no podía relatar lo que había visto y hecho. Sin embargo, a pesar de toda su lástima, había decidido no aliviarla contándole lo que sabía, no transmitirle el mensaje enviado por su falsario amor. Se sentía como una madre que le niega algo perjudicial al necio deseo de su quejoso hijo.

Capítulo 21 – Un pretendiente rechazado

Jeremiah Foster habla con Philip sobre Alice Rose:

—El marido de Alice murió sin que yo le conociera —dijo Philip, eludiendo el tema principal.

—Su muerte fue una bendición. Una bendición para todos los que le tratábamos, quiero decir. Alice era una joven muy hermosa, siempre tenía una sonrisa para todos, para todos excepto para nuestro John, que nunca consiguió arrancarle una. ¡No! Ella nunca quiso saber nada de él, sino que se enamoró de Jack Rose, tripulante de un barco ballenero. Y al final se casaron, aunque toda la familia de ella se oponía. Y él era un redomado pecador, e iba detrás de otras mujeres, y bebía, y le pegaba a Alice. Al año después del nacimiento de Hester se volvió tan inflexible y gris como la ves ahora. Creo que, de no haber sido por John, varias veces se habrían muerto de indigencia y frío. Si alguna vez intuyó de dónde venía el dinero, supongo que eso debió de herir su orgullo, pues siempre fue una mujer orgullosa. Pero el amor de una madre es más fuerte que el orgullo.

Capítulo 22 – Se agudizan las sombras

Philip va a menudo a Hayterspank, pero Sylvia cada vez está más desanimada, ya ni siquiera habla con él. Un día Philip oye que hay tres barcos de guerra en el horizonte.

La primera vez que Philip oyó en su tienda que la maligna e inmóvil silueta de esos tres bracos de guerra aún podía verse en el horizonte gris, se le encogió el corazón, y apenas se atrevió a preguntar sus nombres. Pues si uno de ellos era el Alceste; si Kinraid conseguía hacerle llegar un mensaje a Sylvia; si llegaba a comunicarle que estaba vivo, y la amaba, y le era fiel; si Sylvia llegaba a enterarse de que su enamorado le había enviado un mensaje a través de Philip y este no lo había entregado: ¿en qué posición quedaría él entonces, y no solo en su amor —que, por supuesto, ya no tendría futuro—, sino también en su estima? Desapareció toda sofistería; el miedo a ser descubierto despertó en Philip un sentimiento de culpa, y además se dio cuenta que, a pesar de todo lo que comentaba la gente y los rumores, no podía evitar creer que Kinraid hablaba muy en serio cuando pronunció aquellas apasionadas palabras y suplicó que le llegaran a Sylvia. Un instinto le decía a Philip que el arponero había flirteado con muchas, pero que su amor por Sylvia Robson era verdadero y profundo.

Preguntas semana 5: Capítulos 23 – 28

Capítulo 23 – Represalia

Daniel Robson y muchos hombres de Monkshaven oyen las campanas que anuncian un incendio. Acuden a la llamada, pero cuando llegan a la plaza, descubren que es una trampa: las puertas se cierran y la patrulla de leva captura a varios hombres.

Daniel y otros siete consiguen huir y acuerdan rescatar a los apresados, que están retenidos en la posada donde se aloja la patrulla. Pero no solo liberan a los hombres sino que, bajo el liderazgo de Daniel, destrozan la posada y finalmente le prenden fuego.  

La escasa luz de las lámparas de aceite de las calles adyacentes solo arrojaba un poco de luz en la abarrotada plaza del mercado, donde el zumbido de las preguntas sin responder de todos aquellos hombres resonaba cada vez con más fuerza. Un extraño sentimiento de temor se fue apoderando de los que estaban más cerca del mercado, ahora cerrado. Por encima de ellos seguía sonando la campana; pero ante ellos había una puerta cerrada a cal y canto, y nadie que les dijera por qué se les convocaba, adónde debían ir. Se hallaban en el corazón del misterio, y había una nada silenciosa. Aquel temor impreciso tomó forma al oír un grito procedente del exterior de la multitud, de la parte oriental de la calle del Puente, por donde aún llegaban algunos hombres. «¡La patrulla! ¡La patrulla! —chillaron algunos—. ¡Tenemos encima a la patrulla! ¡Socorro! ¡Socorro!»

Capítulo 24 – Breve júbilo

Daniel Robson llega a casa y les cuenta a su esposa y a su hija todo lo ocurrido. Ambas le ven como un héroe. Pero, cuando llega Philip les advierte que han mandado a la milicia para capturar y juzgar a los alborotadores.

—En Monkshaven hoy no ha sido un domingo como otro cualquiera. Los alborotadores, como la gente los llama, han rondado toda la noche. Querían plantar batalla a los tripulantes del buque de guerra; aunque los más sensatos lo impidieron, por lo que los de la fragata han enviado recado a lord Malton para que les envíe a la milicia, y van a venir a la ciudad y harán que los jueces apliquen la ley antidisturbios; la gente dice que mañana no habrá ninguna tienda abierta.

Lo de la noche anterior había tomado un cariz más grave de lo que nadie había calculado. Consideraron el asunto seriamente, y al final Daniel reunió valor para decir:

—Creo que lo de la noche pasada fue suficiente; pero a los hombres no hay quien los pare cuando hierve la sangre; sin embargo me parece exagerado llamar a los soldados, aunque sea la milicia. ¡O sea, que lo que planeamos siete personas en un portal oscuro va a precisar de la presencia de un lord para ponerle coto! — añadió, aún con una risita, pero esta vez más débil.

Capítulo 25 – Llegan los problemas

Philip llega corriendo a la granja de la familia Robson para avisarles de que la milicia, que llegará en cualquier momento, tiene una orden para arrestar a Daniel. Este replica que no tiene miedo y que volvería a hacer lo que hizo. Philip le suplica que huya, pero ya no hay tiempo y él y Daniel se esconden en una habitación. Sin embargo, cuando llegan los agentes los encuentran y se llevan preso a Daniel. Philip va al despacho del señor Donkin, el abogado más antiguo y respetado de Monkshaven para pedirle ayuda, pero Donkin le dice que no puede hacer nada y que seguramente Daniel sea condenado a muerte. Ante la desesperación de Philip, Donkin le recomienda que vaya a ver a Edward Dawson y después le avisa de que Daniel va a ser trasladado. Philip envía a Hester en un carruaje, para que recoja a Sylvia y a su madre y puedan despedirse de Daniel antes de que se lo lleven.

Si en cualquier momento de aquella mañana hubieran reunido el valor para hablar juntos de la inquietud que absorbía los pensamientos de los cuatro, es posible que de alguna manera se hubiera podido evitar la calamidad que avanzaba hacia ellos con pie ligero. Pero entre la gente que no ha recibido educación, o ha recibido poca, o incluso muy poca, existe esa sensación que dio lugar al fútil experimento del famoso avestruz. Imaginan que, cerrando los ojos a un mal temido, lo evitarán. Suponen que expresar el miedo acelera la llegada del hecho que lo causa. Sin embargo, por otro lado, no quieren reconocer la prolongada duración de cualquier dicha, con la idea de que cuando se menciona una felicidad que no es habitual, desaparece. Así, aunque las quejas permanentes de los pasados y presentes pesares y sufrimientos son de lo más común entre esta clase de personas, no osan encarnar en palabras las zozobras por el futuro, como si así este tomara forma y se acercara.

Capítulo 26 – Una triste vigilia

Hester recoge a la señora Bell y a Sylvia y las lleva a Monkshaven con Philip. Sylvia le pregunta a Philip que es lo que le podrá pasar a su padre. Su primo no quiere contarle que Daniel podría ser condenado a muerte, pero no puede ocultar su desesperación:

—¡Sylvie, Sylvie! —dijo Philip, y la conversación tuvo que proseguir entre murmullos y susurros, por temor a que los oyera Bell—. No, por favor, me desgarras el corazón. Escucha, Sylvie. Haré todo cuando esté en mi mano; todo el dinero que tengo… la última gota de sangre que hay en mí… daré mi vida por la suya.

—La vida —dijo ella, bajando las manos, y mirándole como si sus ojos pudieran atravesarle el alma—. ¿Quién ha hablado de tocar su vida? Creo que estás loco, Philip.

Pero no lo pensaba, aunque le hubiera gustado. En su intenso dolor, Sylvia leía los pensamientos de Philip como si fueran un libro abierto; se quedó allí sentada, erguida y pétrea, y aquella idea pasó sobre su cara como la gris sombra de la muerte. No hubo más lágrimas, ni temblores, casi ni respiraba. Philip no soportaba verla así, pero no apartaba los ojos, y temía realizar el esfuerzo necesario para moverse o volver la cara, por temor a que ese gesto acabara de convencerla de la realidad de sus peores miedos. Pero ay, el convencimiento de que la vida de su padre estaba en peligro ya era una realidad: era eso lo que la calmaba, tensaba sus músculos, inmovilizaba sus nervios. Aquella hora se llevó toda la inocencia de su primera juventud.

—Entonces es posible que lo cuelguen —dijo Sylvia en voz baja y solemne, tras una larga pausa. Philip volvió la cara y no pronunció palabra. Otro profundo silencio, roto solo por algún sonido familiar, en la cocina—. Madre no debe saberlo —dijo Sylvia en el mismo tono en que había hablado antes. —Eso es lo peor que puede pasarle —dijo Philip—. Lo más probable es que lo deporten; quizá, después de todo, lo declaren inocente.

—No —dijo Sylvia, apesadumbrada, sin esperanza, como si leyera un funesto destino en las tablas del futuro—. Lo colgarán. ¡Oh, padre, padre!

Capítulo 27 – Días de aflicción

Philip retira del banco todos sus ahorros, incluso más dinero del que dispone. La señora Bell le entrega a Philip todo el dinero que posee. Incluso Kester le entrega sus ahorros a Philip, a pesar de que Kester no confía demasiado en Philip. Todo el dinero reunido es para ayudar a Daniel a quien trasladan a York y Sylvia y su madre se disponen a ir a verlo.

Philip se alegraba de que Bell ignorara hasta dónde podía llegar el castigo infligido a su marido, y en aquella época, y para personas de la clase de Bell, viajar cuarenta millas era un esfuerzo desacostumbrado, por lo que la idea de ir a York a ver a su marido jamás se le pasó por la cabeza. Su creciente debilidad hacía que ese paso solo se contemplara en caso de un fatal desenlace del juicio. Esa era la conclusión a la que había llegado Sylvia; y era eso mismo lo que hacía que reprimiera sus anhelos diarios de ver a su padre. Y no es que sus esperanzas no fueran más poderosas que sus miedos. Philip jamás le explicó que había pocos motivos para ser optimista; Sylvia era joven, y, al igual que su padre, no podía comprender lo terrible que es a veces la necesidad de castigar de manera pronta y severa cualquier rebelión contra la autoridad.

Capítulo 28 – La prueba suprema

Ha pasado más de un mes desde que Sylvia y su madre se fueron a York. Finalmente, no pudieron salvar a Daniel de la condena a muerte. Philip acompaña a su prima y a su tía a Haytersbank y Kester, que no soporta a Philip, no va a darles la bienvenida. Bell está muy enferma y no es capaz de superar la pérdida de su marido y Sylvia y Philip hacen todo lo que pueden para cuidarla. Sylvia le dice a Kester que se va a casar con su primo y Kester se enfada con ella reprochándole que se haya olvidado de Kinraid.

—Dime qué opciones tengo. ¡Dímelas enseguida! Philip es muy bueno, y considerado, y dice que se morirá si no me caso con él, y madre y yo no tenemos dónde ir… aunque es madre quien me preocupa, tanto me da lo que sea de mí; pero si Charley está vivo no puedo casarme con Philip… no, ni aunque muera porque no me case con él… y en cuanto a madre, pobre madre, Kester, estoy en un terrible apuro; solo dime si existe una posibilidad, solo una entre mil, una entre cien mil, de que Charley fuera apresado por la patrulla.

Ahora estaba sin aliento, a causa de lo deprisa que había hablado y de lo deprisa que le latía el corazón. Kester tardó unos momentos en responder. Había hablado sin pensar, pero ahora sopesó sus palabras.

—Kinraid se fue de aquí con destino a su barco. Pero nunca llegó, y el capitán y sus amigos de Newcastle le buscaron a bordo de los buques del rey.

Hace más de quince meses de eso, y nadie ha vuelto a oír hablar de él. Esto por una parte. Y por la otra, ya conoces la historia: su sombrero fue encontrado en la costa con una cinta anudada a él, y eso da pie a pensar que de ningún modo se habría desprendido de él tan pronto si lo hubiese hecho por propia voluntad.

—Pero has dicho que pudo habérselo llevado la patrulla. Lo has dicho, Kester, aunque ahora hayas cambiado de opinión.

—Muchacha, me gustaría que estuviera vivo, y no me entusiasma Philip como marido; pero me has hecho una pregunta difícil, e intento ser justo. Siempre hay una posibilidad entre mil de que esté vivo, pues nadie ha visto su cadáver. Pero en aquella época la patrulla no estaba por Monkshaven: la gabarra más cercana a la costa estaba en Shields, y allí sí le buscaron.

No dijo nada más, pero volvió a adentrarse en la parcela y cogió de nuevo el rastrillo.

Preguntas semana 6: Capítulos 29 – 34

Capítulo 29 – El vestido de novia

Sylvia y Philip están prometidos y un día, de repente, Sylvia le comenta a su primo que quizás Charley Kinraid fuera apresado por la patrulla. Philip se pone furioso y le dice unas palabras duras a Sylvia y trata de convencerla de que Kinraid está muerto. Después Philip le pide a Sylvia que perdone y vaya a ver a Simpson —el hombre que declaró contra Daniel—, pero ella le dice que jamás le perdonará, pues es el responsable de la muerte de su padre. Antes de la boda, Philip le pide a Hester que traslade a la madre de Sylvia desde Haytersbank a su nuevo hogar en Monkshaven, pero cuando Bell llega allí se siente muy triste y angustiada pues le trae muy malos recuerdos. En cuanto llega Sylvia tras el viaje de novios consuela a su madre.

[…] al instante entró corriendo Sylvia, blanca como una sábana al oír los gemidos de su madre, que había captado a lo lejos con sus oídos aguzados de amor; su madre se puso en pie a duras penas, se le acercó tambaleándose y cayó en sus brazos, diciendo:

—¡Sylvie! ¡Oh, Sylvie! ¡Llévame a casa, aléjame de este lugar tan cruel!

Hester no pudo sino conmoverse ante la actitud de Sylvia hacia su madre: tan cariñosa, tan protectora, que parecía como si hubieran intercambiado los papeles, y ahora la hija arrullara y tranquilizara a una niña caprichosa y asustada. No tuvo ojos ni oídos para nadie hasta que su madre se quedó sentada, calmada y temblorosa, apretando las manos de su hija entre las suyas, como si temiera perderla de vista.

Capítulo 30 – Días felices

El negocio de Philip va muy bien así que puede darles toda clase de comodidades a Sylvia y a Bell. Sin embargo, a Sylvia no le importan esas comodidades dirigidas a ella y solo muestra indiferencia. Además, echa mucho de menos su vida como campesina. Philip tiene pesadillas en las que aparece Kinraid, pero no le cuenta nada a Sylvia. Después de la boda, los hermanos Foster invitan a cenar a Philip y a Sylvia y se quedan impresionados por la belleza y educación de ella. Jeremiah le dice a Sylvia que acuda a él si su marido la descuida o no la trata bien. Al final del primer año de matrimonio Philip se pone celoso del amor de Sylvia por Hester. Pasado un tiempo Philip y Sylvia tienen una hija que hace muy feliz a Sylvia y también a su madre, Bell.

Era algo digno de verse, por mucho que todos nosotros estemos familiarizados con imágenes como esa: la mujer pálida y ajada, ataviada con su pintoresco y anticuado vestido rural, con el bebé sobre las rodillas, mirando los ojos de la pequeña, abiertos, irreflexivos, y hablándole como si pudiera entenderla; y el padre de rodillas, cautivo de un dedo pequeñísimo que rodea el suyo, fuerte y nervudo, y que contempla a la diminuta criatura con asombrada idolatría; la joven madre, hermosa, pálida, sonriente, incorporada sobre unos almohadones a fin de poder ver ella también al maravilloso bebé; y qué asombroso era que el médico pudiera ir y venir sin quedar atrapado en aquel vórtice de admiración, y pudiera mirar a la pequeña como si cada día vinieran niños al mundo.

Capítulo 31 – Malos presagios

Sylvia enferma y le dice a Philip que está segura de que Kinraid está vivo. Philip reprende a Sylvia por pensar en Kinraid estando casada y teniendo una hija. La enfermera y el médico le advierten a Philip que Sylvia está muy débil y que debe evitar acercarse a ella. Cuando Sylvia se recupera, Philip está preocupado porque no sabe si ella recuerda algo de lo que le dijo sobre Kinraid y tampoco sabe si le perdonará. Un tío de Philip muere y le deja dinero en herencia, a partir de entonces Philip se vuelve más ambicioso. Sylvia se acuerda perfectamente de las palabras crueles que le espetó Philip, y se las repite una y otra vez. Sylvia se siente feliz paseando con su bebé y contemplando el mar. Philip vuelve a soñar con Kinraid noche tras noche mientras se va volviendo cada vez más rico.

El precio de esos felices paseos con su bebé era la depresión que le esperaba al regresar a su oscura y cerrada casa; el exceso de comodidad era una opresión. Entonces, al verla su marido pálida y fatigada, se enfadaba, y a veces la reprendía por hacer algo tan innecesario como cargar con la niña. Ella sabía perfectamente que no era eso lo que la dejaba exhausta. Con el tiempo, cuando inquirió y descubrió que todos esos paseos iban siempre en la misma dirección, rumbo al mar, se puso celoso del amor de Sylvia por el inanimado océano. ¿Acaso lo relacionaba con Kinraid? ¿Por qué perseveraba ella, con frío o viento, en ir a la costa, y encima al lado occidental, donde, si se andaba lo suficiente, podía llegar a la desembocadura del barranco de Haytersbank, el lugar donde había visto a Kinraid por última vez? Tales fantasías asediaron la mente de Philip durante horas después de que ella le confesara adónde iba a caminar.

Capítulo 32 – Rescatado de las olas

Sylvia llega tarde pues ha estado paseando por la costa con su bebé y Philip se enfada con ella. Sylvia le dice que su boda ha sido un error y Philip se enfada aún más. Sylvia llora y después sale de noche y va al lugar donde vio a Kinraid por primera vez. Después se dirige a la costa y ve un paquebote medio desmantelado entre las aguas, pero con la cubierta llena de hombres aún con vida. La gente les ayuda a llegar a la orilla tirando de una cuerda y una mujer le dice a Sylvia que se una en el rescate.

Nada más tuvieron que decirle a Sylvia; le hicieron sitio, y al cabo de un momento la cuerda le rozaba las manos hasta que le pareció que se le quemaban las palmas. A ninguno se le ocurrió soltarla ni por un momento, aunque cuando todo acabó muchos tenían las manos en carne viva y sangrantes. Algunos pescadores fuertes y experimentados de vez en cuando hacían correr la voz por la fila, dando instrucciones acerca de cómo había que sujetarla; pero entre los demás, pocos tenían aliento o fuerzas para hablar. Las mujeres y niños les precedían, rompiendo las cercas de piedra para que no encontraran ningún obstáculo; hablaban sin parar, exhortando, animando, explicando. A partir de las palabras y frases fragmentarias que oyó, averiguó Sylvia que aquella embarcación se dirigía a Newcastle procedente de Londres, que se había adentrado por el peligroso canal interior para ahorrar tiempo, y que se había visto atrapada por la tormenta, resultando un navío demasiado frágil para soportarla; y que si, en virtud de un osado plan de los pescadores que habían visto la nave, el cable no hubiera llegado a la orilla, aquella se habría visto arrojada a las rocas hacía un buen rato, y «no se hubiera salvado nada».

Capítulo 33 – Una aparición

La señora Robson se encuentra mal y Sylvia va a su antiguo hogar, la granja de Haytersbank, a recoger unos tiernos ramitos de melisa para prepararle una infusión y así calmarla. Cuando Sylvia está caminando por el sendero de vuelta a la casa de Philip, ve a un hombre. Es Kinraid que enseguida la llama por su nombre, pero ella huye, él la sigue y entra tras ella en la casa de Philip. Kinraid se sorprende ante el comportamiento de Sylvia y esta le pregunta que dónde ha estado todo este tiempo.

—¡Sylvia! —dijo él, pensando que podría cambiar de táctica, y hacerla hablar fingiendo suspicacia y ofensa—. ¡Sylvia! Cualquiera diría que no te alegras de volver a verme. Vine ayer por la noche, y lo primero en que he pensado nada más levantarme ha sido en ti; ha pasado mucho tiempo desde que me marché.

Sylvia apartó las manos de la cara; estaba gris como la cara de la muerte; tanta era su desesperación que en los ojos de ella no había pasión.

—¿Dónde has estado? —le preguntó ella; habló lentamente y con voz áspera, como si las palabras se le hubieran estrangulado en su interior.

—¡Que dónde he estado! —dijo él, y una luz roja apareció en sus ojos mientras se inclinaba sobre ella; en ese momento, una sospecha real, y no fingida, le pasó por la cabeza—. ¡Que dónde he estado! —repitió, acercándose un poco más a ella y cogiéndole la mano, ahora sin ternura, sino con la decisión de averiguar la verdad—. ¿Acaso tu primo… Hepburn, quiero decir… no te lo contó? Vio cómo la patrulla me apresaba… Le di un mensaje para ti… Te pedía que me fueras fiel como yo lo sería contigo.

Hacía una pausa entre frase y frase, anhelando que ella dijera algo; pero Sylvia calló. Sus ojos se dilataron y mantuvo la mirada fija de él prisionera como por un hechizo mágico: ninguno podía apartar la mirada del otro, las dos idas, escrutadoras. Cuando él calló, ella quedó un momento en silencio, a continuación soltó un grito desgarrador y brutal.

Capítulo 34 – Un alistamiento insensato

Philip oye cómo todos hablan con alegría del regreso de Kinraid a quien tienen por un héroe y teme que cuando averigüen la verdad le odien. Está tan asustado y desesperado que huye caminando lo más lejos que puede. Pero cuando está exhausto y a punto de desmayarse, un pastor le ve y le conduce a una taberna. Allí hay un sargento que le anima a beber y a comer y termina convenciéndole de que se aliste al ejército.

[…] Philip recorrió con él dos o tres millas en el más sumiso silencio, sin pronunciar una sílaba de arrepentimiento; y ante el juez Cholmley, de Holm-Fell Hall, juró servir a su Majestad bajo el nombre de Stephen Freeman. Con un nuevo nombre, comenzaba una nueva vida. ¡Pero, ah, las anteriores jamás se dejan atrás!

Preguntas semana 7: Capítulos 35 – 40

Capítulo 35 – Lo inefable

La madre de Sylvia se está muriendo y el doctor Morgan va a buscar a Philip, pero nadie sabe nada de él. Finalmente, Bell muere y a Sylvia lo único que parece importarle ahora es su bebé. Muchos comienzan a buscar a Philip pero no le encuentran y el doctor Morgan se lo comunica a Sylvia. Los cuchicheos acerca de la desaparición de Philip se van extendiendo por todas partes. En el funeral de Bell, Sylvia ve a Kester y empieza a llorar.

Pero, cuando rodearon la fosa abierta, levantó la mirada y vio a Kester, ataviado con sus ropas de domingo y un crespón nuevo en torno al sombrero, llorando como si se le fuera a partir el corazón sobre el ataúd de su buena y amable señora.

Su indisimulada aflicción, el verlo de manera inesperada, de repente desencadenó la fuente de lágrimas de Sylvia, y sus sollozos fueron tan terribles que Hester temió que no fuera capaz de quedarse hasta el fin del funeral. Pero Sylvia aguantó hasta que acabó, y a continuación hizo un gran esfuerzo para acercarse a donde estaba Kester.

—Ven a verme —fue lo único que pudo decir.

Y Kester solo asintió con la cabeza; no era capaz de pronunciar ni una palabra.

Capítulo 36 – Misteriosas noticias

Kester va a ver a Sylvia. Ella le cuenta que Kinraid está vivo y que Philip lo sabía. También le habla sobre la desaparición de Philip. Sylvia le pide a Kester que investigue si Kinraid tiene algo que ver con la desaparición de Philip. Transcurridas unas tres semanas, Hester recibe una carta de Philip donde le pide que cuide de Sylvia y de su hija. Sylvia va a pedir ayuda a Jeremiah y le cuenta todo lo ocurrido. A Jeremiah le sorprende la franqueza de Sylvia a la hora de exponer el rencor que siente hacia Philip y comienza a tomarle aversión. Jeremiah le advierte a Sylvia que según la ley por haber jurado no perdonar a su marido y no querer volver a vivir con él, ella podría se separada de su hija. Sylvia le suplica que la ayude para que eso no pase nunca.

Jeremiah se lo pensó unos momentos. A continuación replicó:

—Necesito tiempo para pensar. He de hablarlo con mi hermano John.

—¡Pero usted me ha dado su palabra, señor! —exclamó ella.

—Te he dado mi palabra de no decirle a nadie lo que ha ocurrido entre tú y tu marido, pero he de pedirle consejo a mi hermano en relación a qué hacer contigo y la niña, ahora que tu marido ha dejado la tienda.

Esto lo dijo con tanta gravedad que fue casi un reproche, y a continuación se puso en pie, dando a entender que la entrevista había terminado.

Le devolvió el bebé a su madre; pero no sin una solemne bendición, tan solemne que, para la supersticiosa y alterada mente de Sylvia, fue como si disipara los horrores de lo que había considerado una maldición.

—¡El Señor le bendiga y le guarde! ¡El Señor ilumine su rostro sobre usted!

Y mientras bajaba la colina, Sylvia no dejaba de besar a la niña, y le susurraba a sus oídos unas palabras que no podía entender:

—Te amaré por los dos, tesoro, de verdad. Te cubriré de tanto amor que nunca necesitarás un padre.

Capítulo 37 – Una ausencia

Jeremiah Foster les propone un plan a su hermano y a Hester. Recomienda que Sylvia siga viviendo en el mismo sitio, en la casa que está detrás de la tienda, ya que piensa que Philip podría regresar. Hester no le habla de la carta que recibió de Philip a nadie, excepto a Jeremiah a quien le revela su contenido. A pesar de todo, Jeremiah sigue albergando la esperanza de que Philip vuelva. Sylvia acepta el plan de Jeremiah, aunque su mayor deseo es regresar a Haytersbank y recuperar su antigua vida de campesina. Hester también acepta y se traslada, junto con su madre Alice, a la casa donde viven Sylvia y su pequeña hija.

Nadie sabía muy bien lo que ocurría en el interior de Sylvia; ni siquiera ella misma. A veces, por la noche, se despertaba llorando, con un terrible sentimiento de desolación; todos los que la amaban, o la habían amado, habían desaparecido de su vida; todos menos la niña, que estaba en sus brazos, cálida y suave.

Pero entonces recordaba las palabras de Jeremiah Foster; palabras que al pronunciarse había tomado por un maldición; y le habría gustado poseer algún indicio para penetrar la oscuridad de la región desconocida de donde surgen la bendición y la maldición, y saber si había hecho algo por lo que su pecado afectara también a su dulce e inocente pequeña.

¡Si alguien pudiera enseñarle a leer! ¡Si alguien pudiera explicarle las palabras que no entendía en la iglesia, para averiguar el significado de las palabras pecado y devoción, que hasta entonces solo habían rozado la superficie de su mente! Por su hija, le gustaría hacer la voluntad de Dios, y para ello debía saber cuál era, y cómo realizarla en su vida cotidiana.

Capítulo 38 – El reconocimiento

Kinraid está luchando en la batalla de los ingleses contra los franceses. Le disparan y cae muy malherido. Uno de los hombres del ejército inglés le recoge y se lo lleva. Se trata de Philip, pero Kinraid está al límite de sus fuerzas y pierde el conocimiento antes de poder hablar con él. Cuando despierta, encarga a un marinero que busque a Philip, pero el marinero no encuentra a ningún hombre que se llame así. Kinraid está seguro de que el hombre que le salvó fue Philip y no entiende porqué puso su vida en peligro por él. Philip, que ahora se hace llamar Stephen Freeman, está enfermo y no tiene amigos, se encuentra más abandonado, desesperado y desolado que nadie.

Todo ese tiempo, Stephen Freeman permanecía enfermo, sin amigos, destrozado, a bordo del Teseo.

Había estado de servicio cerca de algunos obuses colocados en cubierta; un guardiamarina joven y alegre se esforzaba, sin prestar mucha atención, en sacar la mecha de uno de ellos mediante un mazo y un clavo que tenía a mano; de pronto hubo una tremenda explosión, en la que el pobre infante, que limpiaba su bayoneta allí al lado, quedó terriblemente quemado y desfigurado, quedando la piel de la parte inferior de su cara completamente destruida por la pólvora. Dijeron que fue un milagro que no perdiera los ojos; pero a él, allí echado, agitándose de dolor, quemado por la explosión, herido por las astillas, percibiendo que estaba lisiado de por vida, no le parecía un milagro haber sobrevivido. De todos los que habían sido afectados por aquel espantoso accidente (y eran muchos), ninguno se sentía tan abandonado, tan desesperado, tan desolado como ese Philip Hepburn, cuyo paradero despertaba tan impaciente curiosidad en ese momento.

Capítulo 39 – Confidencias

La señora Brunton (Molly Corney) va a Monkshaven y se detiene frente a la tienda de Hepburn y Coulson. Saluda a Sylvia tras cuatro años sin verse y las dos se asombran en secreto de haber sido amigas alguna vez. Molly le cuenta a Sylvia que Kinraid se ha casado con una joven rica y que se ha embarcado en su navío, el Tigre, rumbo al Mediterráneo. Después comienza a preguntarle a Sylvia si habló con Philip antes de que este la abandonase. Sylvia trata de evitar responder. En ese momento entra Bella en la sala y le dice a Molly que se vaya, pero esta no le hace caso y la agarra. Alice que lo ve todo va en defensa de la niña y Molly se ofende. Como comienzan a juzgan a Sylvia por la huida de Philip, ella replica que su marido la engañó y que de este modo la perjudicó terriblemente y no dice nada más del asunto. Por la noche, Hester y Sylvia hablan sobre Philip. Hester está avergonzada de que Sylvia sepa que ella estaba enamorada de él. Después le pide a Sylvia que perdona a su marido y que en el caso de que regrese sea una esposa buena y amable con él.

—¡No! —dijo Sylvia tras un momento de vacilación—. Haré cualquier cosa por ti, ya lo sabes, pero no me atrevería a perdonar a Philip aunque pudiera. Hice un solemne juramento contra él. Sí, me miras escandalizada, pero sería él quien te escandalizaría si lo supieras todo. Dije que jamás le perdonaría, y mantendré mi palabra.

—Entonces creo que a partir de ahora rezaré por su muerte —dijo Hester, sin esperanza alguna, y casi con amargura, soltando las manos de Sylvia.

—Si no fuera por mi hija, yo también preferiría morir. Aquellos en quienes más piensas son los primeros que te olvidan. Ahora era a Kinraid a quien aludía; pero Hester no la comprendió y, tras permanecer un momento en silencio, la besó y se fue a acostar.

Capítulo 40 – Un mensajero inesperado

Sylvia y las demás no vuelven a hablar de Philip durante muchas semanas hasta que llega una hermosísima joven elegantemente vestida preguntando por Sylvia. Se presenta como la señora Kinraid y le pregunta por Philip diciendo que su este y su marido se conocían. Sylvia le dice que no sabe dónde está Philip ni cuando volverá, entonces la joven le explica a Sylvia que le gustaría darle las gracias a Philip por haberle salvado la vida a Kinraid. Pero Sylvia asegura que no cree que Philip fuese el hombre que salvó a Kinraid pues no era marinero, ni tampoco soldado. Finalmente, la esposa de Kinraid se despide diciéndole que está convencida de que sí que fue Philip el hombre que salvó a su marido. Después Sylvia se lo cuenta todo a Hester y esta sí cree que es verdad, pero Sylvia se sigue resistiendo a aceptar esos hechos.

Hester atesoró la narración del valeroso acto de Philip en su corazón: ella no la ponía en duda. Sylvia siguió dándole vueltas; las causas de su incredulidad, o en cualquier caso, de su asombro, eran desconocidas para Hester, quien muchas veces se quedaba dormida con la imagen del suceso narrado por la señora Kinraid tan presente en su intelecto como podían representarla su imaginación o su experiencia: primero una figura prominente, luego otra. Y a menudo, por la mañana, se despertaba con el corazón latiéndole con fuerza, sin saber por qué, hasta que se estremecía al recordar las escenas acontecidas en sus sueños: escenas que podían hacerse realidad ese mismo día, pues Philip podía regresar, ¿y entonces?

¿Y dónde estaba Philip todo este tiempo, todas esas semanas, esos meses que pasaban lentamente?

Preguntas semana 8: Capítulos 41 – 45

Capítulo 41 – El asilado del Saint Sepulchre

Philip se recupera y Kinraid le encuentra al fin y le da una moneda. Debido a las heridas que le produjo la explosión, Philip sabe que le obligarán a dejar el servicio, pero poco le importa su futuro.  Sin embargo, muchas personas le veneran precisamente por sus cicatrices, pues son sinónimo de haber luchado en la guerra contra los franceses. Un jornalero le dice que vaya al hospital de Saint Sepulchre donde se da pan y cerveza y es un lugar donde descansar. Philip va hacia allí y al ver la tranquilidad del lugar, le dice al portero que quiere quedarse. Aparece el custodio y le pregunta a Philip que dónde ha servido al responderle, le pregunta por su hijo Harry Pennington y Philip le dice sí y que fue muy amable con él. El custodio le invita a Philip a comer para hablar más y finalmente le pregunta que a donde se dirige ahora. Philip le revela que un tiempo atrás tuvo esposa e hija en el norte, pero el custodio le invita a quedarse en el asilado y Philip acepta.

—¡En fin! —dijo el custodio, creyendo discernir cómo estaban las cosas en realidad—. Le propongo lo siguiente. Vaya enseguida a la casa del viejo Dobson, y considérese un asilado a prueba. Yo le escribiré a Harry y le preguntaré por su carácter. Ha dicho que su nombre era Stephen Freeman, ¿verdad? Antes de que reciba su respuesta me dirá usted qué le parece este tipo de vida; y en todo caso, mientras tanto, tendrá ese descanso que tanto necesita. Ya ve, considero que el hecho de que Harry le regalara su capote habla a favor de su carácter —añadió con una amable sonrisa—. Naturalmente, tendrá usted que adaptarse a las reglas, como los demás: en la capilla a las ocho, almuerzo a las doce, luces apagadas a las nueve; pero le explicaré las demás normas mientras cruzamos el patio hacia su nueva residencia.

Y así fue como Philip se instaló como asilado en Saint Sepulchre.

Capítulo 42 – Una fábula desafortunada

Pasados cuatro meses, Philip abandona Saint Sepulchre y se dirige al norte para volver a ver a Sylvia y a su hija. Cuando llega a Monkshaven las ve sin que ellas adviertan su presencia. Philip ve a Sylvia feliz y piensa que es dichosa porque él no ha estado presente.

Esposa, hija, hogar: todo iba bien sin él; ¿qué locura le había tentado a ir allí? Hacía una hora, como un necio lleno de fantasías, había pensado que podía estar muerta, que había muerto arrepentida de las tristes palabras que le había dirigido, llena de aflicción por la inexplicada ausencia del padre de su hija, que le corroía el espíritu, y que en cierta medida le había causado la muerte que él había temido. Pero al observarla, allí y entonces, no le pareció que hubiera tenido ni una hora de dolor desde que él se marchara.

Capítulo 43 – El desconocido

Sylvia le cuenta a Kester que Kinraid se ha casado con una mujer muy guapa y con dinero y que recibió una visita de ella. Kester se queda asombrado y le pregunta qué quería la mujer. Sylvia le responde que estaba buscando a Philip para darle las gracias por haber salvado a Kinraid en la batalla. Ella piensa que Philip está muerto y se siente muy triste por no haber hablado con él. Kester le consuela y le pide el favor de que vaya a visitar a su hermana, la viuda Dobson, porque él se tiene que marchar durante dos meses al norte. Sylvia se lo promete y cuando va a visitarla, esta le dice que tiene un inquilino, pero que no sabe ni quién es ni de dónde viene. Sylvia le aconseja a la viuda Dobson que le pida a ese hombre que se marche, pero la buena mujer no quiere echarle.

—¿Verdad que no se enfadará conmigo, señora, si soy incapaz de echarlo hasta que él quiera irse por su propia voluntad? Porque no me gustaría que usted se disgustara, en consideración a Christopher; pero sé lo que es estar sin amigos, y a pesar de lo que pueda ocurrir, no me veo con ánimos de echarlo.

—¡No! —dijo Sylvia—. ¿Por qué iba a disgustarme? No es asunto mío. Lo único que digo es que si yo fuera usted, le diría que se marchara. Podría ir a alojarse con otros hombres, más familiarizados con los vagabundos, y que saben cómo tratarlos.

Cuando Sylvia salió de la casa brillaba el sol. En la fría sombra, el desdichado vagabundo seguía suspirando. Sylvia no sabía que había estado cerca del hombre por quien su corazón se enternecía más cada día.

Capítulo 44 – Primeras palabras

Hay una hambruna en el pueblo. Philip termina recuperándose, pero pasa mucha hambre. Él quiere recuperar su casa y disfrutar de todas las comodidades domésticas, pero no es capaz de hacer valer su derecho y sigue alojado en la vivienda de la viuda Dobson. Sylvia va a visitarla y ella le confiesa que no ha echado al inquilino de su casa, Sylvia piensa que se trata de un vagabundo que se está aprovechando de la buena mujer. Cuando Sylvia regresa a la ciudad tras recoger a Bella de la casa de los Foster, ve al inquilino. Sylvia se asusta porque piensa que la está siguiendo para robarle. Pero después, al verle caminar de forma lánguida y pesada, siente compasión por él. Bella lleva un pastel y Sylvia le pide que se lo dé al hombre. Cuando la niña así lo hace, Philip se conmueve y empieza a llorar y regresa a su alojamiento. Hester está jugando con Bella y esta le coge el reloj a Hester, pero se le cae y se rompe. Hester va a ver a William Darley para que le arregle el reloj, pero al acercarse al mostrador enseguida reconoce el reloj de Philip. Darley le promete a Hester darle información sobre el hombre que le vendió ese reloj. Hester contempla la posibilidad de que ese hombre sea precisamente Philip.

—¿Dónde consiguió esto? —preguntó ella, con toda la calma de que fue capaz, a pesar de su impaciencia.

Esa era una pregunta que Darley solo le habría respondido a Hester. Casi todas sus transacciones estaban envueltas en el misterio; y no es que tuviera nada que ocultar, solo que le gustaba hacerse el misterioso. Cogió el reloj de manos de Hester, miró el número que tenía marcado dentro y el nombre del fabricante —«Natteau Gent, York»—, y a continuación contestó:

—Ayer por la noche me lo trajo un hombre para venderlo. Debe de tener unos cuarenta años. Casi el mismo número de años que Natteau Gent lleva enterrado. Pero trabajaba bien, y le pagué a ese hombre lo que valía su reloj, en dinero contante y sonante. Primero intenté cambiárselo por algo, pero no picó; lo que quería era comida… como mucha gente hoy día.

Capítulo 45 – Salvado y perdido

Sylvia está indignada con la volubilidad de Kinraid y comienza a apreciar el valor de un amor constante como había sido el de Philip. Kester regresa y va a saludar a Sylvia, pero él tiene los ojos en blanco, la expresión desencajada y lastimera, y le dice que Philip ha salvado a su hija y que está muy malherido. Sylvia y Kester van a la casa de la viuda Dobson, donde Philip está a punto de perder la vida. Sylvia entra en la habitación en la que está Philip y este le pide a Sylvia que le perdone.

—¡Esposa mía! ¡Sylvia! Una vez más… perdóname.

Ella se puso en pie de un salto, le besó los labios febriles; le abrazó, gimió y dijo:

—¡Oh, he sido despreciable! ¡Perdóname, perdóname, Philip!

Cuando él habló, dijo:

—¡Señor, perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores!

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¡¡¡Importante!!! He creado un nuevo comentario titulado Preguntas semana 8: Capítulos 41 – 45Por favor, id añadiendo vuestras respuestas ahí. ¡Muchas gracias!

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30 respuestas a “Los amores de Sylvia”

  1. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 8: Capítulos 41 – 45

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la última semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Espero que hayáis disfrutado mucho de esta lectura! ¡Muchas gracias y vamos a por la siguiente! 🤗🩷

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    1. Avatar de
      Anónimo

      Hola a tod@s, soy Sonia. Aún no sé muy bien cómo funciona ésto pero a ver si soy capaz de dejar mis impresiones generales sobre el libro. Advierto de antemano que no tengo ni idea de valorar la capacidad narrativa de los autores así que mis impresiones son más sobre el argumento y el desarrollo.

      El principio me ha resultado muy lento con demasiadas descripciones para ponernos en el contexto histórico, geográfico y familiar.

      Creo que todos los personajes son bastante realistas aunque estén dramatizados

      Desde el principio Sylvia es bastante simplona, se cree un espíritu libre por eso desprecia a Philip que tiene una forma de ser más formal y ambiciosa y en cuanto aparece Kinraid ella se vuelve loca por el héroe que representa.

      Philip tampoco da una a derechas para ganarse su amor, porque se muestra demasiado moralista y puritano. Sus propias inseguridades, los celos y el amor mal entendido hacen que le mienta sobre el destino de Kinraid cavando su propia tumba.

      Creo que hay que valorar también como ayudó a Sylvia con todo el tema de su familia, Sylvia simplemente se dejó ayudar y creo que no valoró lo suficiente ese esfuerzo hasta el final.

      Quizás el personaje más admirable de la obra es Hester Rose que se comporta en todo momento con un amor desinteresado y muchas veces viene a demostrar una vez más que nos enamoramos de las personas equivocadas y sufrimos por no darnos cuenta de lo que tenemos a nuestro alcance 

      Cuando aparece Kinraid ahí ya sí se desmadra todo, en vez de reflexionar como adultos todos toman decisiones infantiles. La historia se vuelve mucho más dramatizada con giros y coincidencias rocambolescas, como les gustaban en la época. 

      Puedo decir que me ha gustado aunque no me ha encantado.

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      1. Avatar de Guardiana Saturno
        Guardiana Saturno

        Hola, Sonia!
        He tenido casi las mismas impresiones que vos con esta obra. Al principio me costó agarrar ritmo por tanta descripción y descripción. Luego se fue poniendo más interesante. Sylvia me causa la misma impresión al principio, simplona. Y Philip, moralista al mango, cosa que le jugó muy en contra. Destaco también el personaje de Hester, de los más amorosos.

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      2. Avatar de Cristina Rubio

        Hola!!

        Sonia, sí aquí cada una puede comentar y valorar lo que quiera de cada obra. Nosotras también estamos compartiendo nuestras impresiones sobre el argumento y el desarrollo sobre todo. Así que genial!! 😊

        En cuanto a los personajes de esta novela, opino como tú, Sonia, que cada personaje es muy realista. Especialmente quería hablaros del padre de Sylvia. No sé si os habrá pasado lo mismo, pero este personaje me gustó mucho y llegué a encariñarme con él. Además, me pilló totalmente de sorpresa que muriese y su repentina ejecución me dejó helada. A pesar de que toda la obra es triste, a mí este suceso me resultó el más doloroso.

        Como comentáis las dos, también veo a Sylvia bastante simplona, aunque empatizo mucho con ella por preferir vivir libre en la naturaleza a vivir en la sociedad y tener que atenerse a las normas burguesas con las que se siente ahogada y encarcelada.

        Y, Sonia, estoy totalmente de acuerdo contigo en esto que comentas: “Philip tampoco da una a derechas para ganarse su amor, porque se muestra demasiado moralista y puritano. Sus propias inseguridades, los celos y el amor mal entendido hacen que le mienta sobre el destino de Kinraid cavando su propia tumba”. A mí este personaje me produjo incomprensión al principio y mucha pena después. Definitivamente no sabe ganarse el amor de Sylvia y creo que su principal error está en tratarla como a una niña pequeña y no respetar sus decisiones aunque él piense que ella no va a elegir bien.

        Ambas destacáis a Hester y lo admirable de su comportamiento y yo también. Pero siento que a este personaje le falta iniciativa, la veo siempre en la sombra, como apagada. No sé, es la impresión que me ha dado.

        En general, es una obra que atrapa, aunque te sumerge en un profundo mar de tristeza. Lo que más me ha gustado es que te hacer reflexionar mucho sobre cuestiones tan complejas como el enamoramiento y el amor.

        Muchas gracias, chicas, ha sido un auténtico placer compartir con vosotras esta obra. Vamos a por la siguiente!!! 🥰 🥰 🥰  

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    2. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Buenas noche 🙌🏽
      Nos encontramos en el final de esta historia.
      Al parecer, Philip terminó teniendo razón respecto a Kinraid: un personaje que pasa página rápidamente y se acomoda en donde puede. 🤷🏽‍♀️ Dio las gracias a Hepburn por salvarle la vida con dinero, y chau, a otra cosa.
      Las heridas de guerra que le han quedado dan a Philip aires de respeto ante los demás. Son señal de valor y coraje en la lucha, de entrega total. Por supuesto que también despertarán cierta lástima, pues ha quedado deformado. Así, si en el hospital es una figura sumamente respetable, en su pueblo es visto como un simple vagabundo. Toda esta situación en la que se encuentra parece ser castigo suficiente para purgar sus culpas, así que volvemos a empatizar con él. Se muestra arrepentido y con la lección aprendida.
      Cuando vuelve a ver a Sylvia, la encuentra en una situación agradable, sonriente con su hija en brazos. Rápidamente piensa que la vida va muy bien sin él. Pero considero que es una herida más bien personal, pues su esposa no deja de pensarlo a pesar de seguir con su vida. Este cuadro me resultó muy penoso, sobre todo visto desde la perspectiva de Philip. Tener tu felicidad tan cerca y no atreverte a tomarla debe ser desgarrador. 😥
      Por su parte, la viuda Dobson es un personaje pura compasión y bondad. No piensa más que en ayudar a Philip sin saber realmente quién es. Seamos honestos, somos de juzgar a los demás por las apariencias y a menudo preferimos desconfiar a entregarnos a las necesidades ajenas. El que Sylvia sugiriera echar a la calle a su propio marido sin saberlo es una ironía cruel. Aunque en un momento decide compadecerse de esta persona y le ofrece un pastel, viendo una oportunidad de enseñar a su hija hacer caritativos con los más necesitados.
      A su vez, el desdichado Hepburn deja una «huella» en la relojería. Hester ve en el reloj de Philip una luz de esperanza. Es muy probable que esté vivo y muy cerca. Para una persona que estuvo toda la vida enamorada de alguien debe ser extraordinariamente maravilloso encontrarse con algo así, una pertenencia del ser amado que nos hace sentirlo cerca nuevamente.
      El último capítulo me conmovió y dejó al borde de las lágrimas. 🥹 Por fin los protagonistas se piden perdón mutuamente y se reconcilian. Aunque la autora nos clava un puñal en el corazón al morir el esposo. Me enterneció la promesa de Philip de volver a ver a Sylvia en el cielo. 💔 La vida terrena fue muy dura para estos personajes, pero la posibilidad del reencuentro celestial imprime una mirada del amor verdadero como una fuerza redentora. ¿Qué mejor recompensa que la vida eterna con la persona amada en el Paraíso? Me gustaría quedarme con esta mirada optimista. Pero debo confesar que me quedó un sabor amargo al final de esta novela. ¡Cuánto sufrimiento!
      Necesito sacudirme la tristeza con una próxima lectura. 😁🙌🏽

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      1. Avatar de Cristina Rubio

        Hola!!

        Guardiana Saturno, me parece buenísimo lo primero que comentas: “Al parecer, Philip terminó teniendo razón respecto a Kinraid: un personaje que pasa página rápidamente y se acomoda en donde puede. 🤷🏽‍♀️ Dio las gracias a Hepburn por salvarle la vida con dinero, y chau, a otra cosa.” Sin duda alguna, al final de la novela se ve perfectamente la verdad sobre cada personaje. Siempre hemos sospechado que Kinraid no era la mejor compañía para Sylvia. Sin embargo, Philip con su comportamiento sobreprotector y egoísta era quien causaba antipatía. Ahora vemos hasta dónde estaba dispuesto a llegar Philip por la persona que más quiere en el mundo.

        También estoy muy de acuerdo con esto que dices: “Así, si en el hospital es una figura sumamente respetable, en su pueblo es visto como un simple vagabundo. Toda esta situación en la que se encuentra parece ser castigo suficiente para purgar sus culpas, así que volvemos a empatizar con él. Se muestra arrepentido y con la lección aprendida”. Por mi parte, empaticé totalmente con él y me di cuenta de que Philip cometió errores, pero como muy bien dices ha aprendido la lección.

        Respecto a este punto que mencionas: “Cuando vuelve a ver a Sylvia, la encuentra en una situación agradable, sonriente con su hija en brazos. Rápidamente piensa que la vida va muy bien sin él.” A mí me pareció que Philip una vez más, se comporta de forma muy egoísta: él está sufriendo y quiere que Sylvia también sufra. Y como comentas él solo se fija en la apariencia. ¿No se da cuenta de lo sola que se siente su mujer? ¿Que esa felicidad que muestra es por su hija? Philip siempre se queda en lo superficial, no es capaz de ver más allá… siento realmente mucha pena por él 😣

        En cuanto a que Sylvia aconseje a la viuda Dobson que eche al vagabundo, que sin saberlo resulta ser Philip, me parece una ironía muy cruel. Y creo que sí, que solemos juzgar a los desconocidos de forma demasiado rápida sin saber nada de ellos. Es más fácil juzgar y mirar hacia otro lado que implicarse con los problemas ajenos. Sin embargo, Sylvia tiene un detalle muy bonito como dices, Guardiana Saturno: “Aunque en un momento decide compadecerse de esta persona y le ofrece un pastel, viendo una oportunidad de enseñar a su hija hacer caritativos con los más necesitados”. A mí esta escena me pareció preciosa.

        Y en cuanto al final me uno totalmente a todo lo que dices: “El último capítulo me conmovió y dejó al borde de las lágrimas. 🥹 Por fin los protagonistas se piden perdón mutuamente y se reconcilian.” A mí esta parte me gustó mucho, pero, al igual que a ti, el sabor que se me quedó al final de esta obra fue amargo. Se trata de una de las novelas más tristes que he leído, aunque la parte que más me dolió fue cuando ejecutaron al padre de Sylvia. De eso y de la obra en general, voy a hablaros en respuesta al comentario de Sonia y tuyo. 🩷

        Nos vemos en la próxima lectura!!! Y sí, espero que nos sacudamos tanta tristeza!!!! 🥹😉

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  2. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 7: Capítulos 35 – 40

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la séptima semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Buenas noches 🙌🏽 Ya estamos en la recta final de esta historia y todo parece seguir empeorando 🙈
      Bell ha muerto. Y Sylvia no cuenta con su esposo para apoyarla en este momento. Bajo estas circunstancias, pareciera que Philip fue un marido que solo veló por sus intereses, por cumplir sus deseos, jamás pensando en las necesidades de su mujer. Claro que al momento de irse no sabía que su tía había muerto, pero sí de su estado delicado. Y Sylvia no solo tiene que lidiar con el abandono, sino también con los rumores que reflejan un juicio silencioso de la comunidad.
      Kester, al enterarse de la muerte de su señora, se muestra tremendamente compungido. Y es a él quien Sylvia quiere ver después de tanto dolor. Pero poco pueden decirse. El capítulo se titula «Lo inefable», lo que no se puede decir. Los personajes poco pueden poner en palabras, pues lo que se siente es lo que no está, la ausencia.
      Ahora que Philip se fue, hay que ver qué pasa con la tienda. Sylvia pide amparo a Jeremiah pero este es bastante duro con ella por no querer volver con su marido. La bendición final que le da parece decir «¡Que Dios te ayude, querida!». Pero la mujer promete a su hija que nada va a faltarle y que ella puede suplir el lugar del padre. Es cierto que una madre puede amar con todo su corazón a sus hijos, pero creo que no puede reemplazar completamente el rol de un padre, así como un padre no puede hacerlo con el rol de una madre. Lo cierto es que es completamente injusto que quieran separar a la niña de su madre por una circunstancia que ella no eligió. Siempre la mujer se lleva las de perder.
      Por más de que ella quiera perdonar a Philip y volver con él, él no vuelve. La culpa que debe sentir Sylvia, en gran parte, debe tener que ver con que no quiere perdonar a su esposo. Pero en la situación en que se encuentra, no puedo hacer mucho más de lo que está haciendo. Y cree fervientemente en que es un castigo todo lo que le está pasando, y el mismo recaerá sobre su niña. Por eso quiero aferrarse a la Palabra de Dios a toda costa. Mas no lo hace por fe, sino por culpa y superstición.
      En cuanto a su deseo de volver a Haytersbank, creo que tiene que ver con sus ganas de revertir su situación, devolver a su vida anterior, a su amado campo, y darle a su hija la infancia que ella tuvo, una infancia sencilla y feliz.
      Por otro lado, el acto heróico de Philip intenta ser de redención ante su falta. Además, el estado en el que queda pareciese un castigo divino. En este momento, creo que se encuentra más preocupado por su alma que por su cuerpo.
      En cuanto a la visita de Molly, me resultó muy desagradable su actitud en general y sus palabras. Me queda claro que seguramente siempre estuvo celosa de la belleza de su supuesta amiga y ahora busca herirla a toda costa.
      Sylvia se entera por ella del casamiento de Charly. No creo que tenga esperanzas en relación a un amor con él, pero quizás le emocione la posibilidad de verlo aunque sea una vez más.
      No debe ser fácil para Sylvia perdonar a Philip, pero el rencor siempre nos carcome por dentro y termina haciéndonos más daño a nosotros que a los demás. Así que espero que en algún punto pueda perdonarlo, aunque no quiera regresar con él como esposa.
      Por último, Kinraid quiere encontrar a toda costa a su salvador, y envía a su esposa a la tienda. Veo en ella una gran curiosidad al respecto. Este encuentro deja pasmada a Sylvia, pero también la puede la curiosidad y pide que le cuente todo. Le desconcierta que un hombre como su marido haya terminado arriesgando su vida por ese otro hombre. Nada propio de Philip. ¿Será este acto heróico el que lo redima por fin?

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    2. Avatar de Cristina Rubio

      La desaparición de Philip en un momento así es crucial, pues él siempre ha sido un apoyo para Sylvia, ahora ella se queda desamparada. Los cuchicheos de la gente los veo más como una amenaza y una forma de juzgar sin saber realmente lo que ha ocurrido entre Sylvia y Philip. Estoy muy de acuerdo en lo que comentas, Guardiana Saturno, al marcharse una vez más Philip “veló por sus intereses, por cumplir sus deseos, jamás pensando en las necesidades de su mujer”. En cuanto a Kester, él apreciaba mucho a los padres de Sylvia y sufre por la muerte de Bell. Sylvia apenas tiene fuerzas para hablar, por eso solo es capaz de decirle a Kester “ven a verme”. Pero con esta petición lo dice todo: su deseo de estar con alguien conocido, bueno y que siempre ha estado con ella y así no sentirse tan desamparada.

      En cuanto al siguiente capítulo, creo que Jeremiah juzga a Sylvia porque por ser mujer, él piensa que debería ser más discreta a la hora de exponer sus problemas conyugales. Jeremiah está asustado sobre todo por la niña y pronuncia esas bendiciones porque cree que así la protegerá de todo el mal que le están causando, especialmente Sylvia por su comportamiento impropio de una buena esposa. Yo creo que sí, que el amor de Sylvia por su hija puede compensar la ausencia de Philip, pero tendrá que ser muy fuerte para no caer en una depresión pues realmente está sufriendo mucho por todo lo ocurrido: la muerte de sus padres, la reaparición de Kinraid y la traición de Philip, creo que es muchísimo todo lo que tiene que procesar aún. Respecto a que la justicia pueda quitarle la niña a Sylvia, me parece una gran injusticia y espero que eso no suceda nunca. Aunque como bien dices, Guardiana Saturno: “Siempre la mujer se lleva las de perder”.

      En el siguiente capítulo, Sylvia se siente responsable por sus posibles pecados y cómo pueden afectar estos a su hija. Sylvia solo desea el bien para su niña y está muy asustada, por eso quiere recurrir a la religión, para entender mejor la diferencia entre bendición y maldición y también para evitar pecar. Creo que Sylvia, por sí misma no piensa que haya hecho nada malo, pero fue a raíz de las palabras y actitud de Jeremiah que se asustó. Lo que más la aterra es que alguna de sus acciones pueda dañar a la niña, por lo que ahora está interesada en aprender a leer y entender la Biblia. Por eso, a mí me parece que su preocupación deriva más de la superstición que de un sentimiento de culpa. Para Sylvia, hacer la voluntad de Dios es una forma de proteger a su hija, por lo que lo ve como una necesidad para que su niña esté a salvo.

      Respecto a Philip, creo que salva a Kinraid porque se siente muy culpable por lo que les hizo a él y a Sylvia. De algún modo quiere purgar su pecado. Aunque la culpa lo acompaña siempre, quizás tiene la esperanza de que Sylvia se entere y pueda perdonarle. Philip sabe que nunca podrá volver a estar con ella, pero creo que si obtuviese su perdón se sentiría liberado del gran peso que lleva encima. Pero el destino le tiene preparado otro duro golpe: la explosión. Philip se queda muy malherido y sobrevive de milagro, pero él está tan desesperado que hubiera preferido morir. Por mi parte, siento mucha pena por él. No es alguien malo, solo se enamoró de la persona equivocada y no quiso renunciar a esa persona por nada en el mundo, ese fue su error y lo pagó y lo sigue pagando muy caro.

      En cuanto a Molly, coincido contigo totalmente, Guardiana Saturno: “me resultó muy desagradable su actitud en general y sus palabras”. Creo que ella siempre envidió a Sylvia y ahora que su antigua amiga está mal, Molly no se muestra compasiva ni mucho menos, sino muy dura y trata como de hacer ver lo bien que le va todo el tiempo. Además, Molly le da la noticia a Sylvia de que Kinraid se ha casado. Creo que a Sylvia le costará asimilar esto pues seguro que ella no puede entender la rapidez con la que Kinraid ha encontrado a otra mujer. Por otro lado, Sylvia es muy obstinada y a pesar de todo, no quiere perdonar a Philip. Ella aún no sabe que Philip ha salvado a Kinraid. ¿Se ablandará su corazón al enterarse de ello? Vemos que en principio no, porque cuando la mujer de Kinraid se lo cuenta, Sylvia se resiste a creer que Philip fuese capaz de un acto semejante. Creo que esta resistencia tiene su origen en el rencor de Sylvia hacia Philip, ella no piensa que Philip es un cobarde, pues ya mostró su valentía tratando de salvar a Daniel y después de su ejecución no se separó de la familia Robson e incluso se casó con Sylvia. Yo creo que cuando Sylvia se convenza de que, efectivamente, fue Philip quien salvó a Kinraid, ella dejará de odiarle tanto e incluso podría llegar a perdonarlo. Y qué ciertas tus palabras, Guardiana Saturno: “el rencor siempre nos carcome por dentro y termina haciéndonos más daño a nosotros que a los demás. Así que espero que en algún punto pueda perdonarlo, aunque no quiera regresar con él como esposa”.

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  3. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 6: Capítulos 29 – 34

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la sexta semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola, chicas 🙌🏽☺️🌞
      Los capítulos de esta semana me han dejado 😱🤯
      El corazón de Sylvia se ve invadido por sentimientos negativos. En primer lugar, encontramos el resentimiento hacia la persona que llevó a su padre a la muerte. Prefiere aferrarse a ese sentimiento a intentar buscar la paz del perdón. Yo creo que en el fondo ella no busca la paz porque siente que ya nunca más podrá tenerla; ve su vida perdida, lo único que le da consuelo son su madre y su hijita.
      De Philip se encuentra muy lejos. Él se ha vuelto un ogro y ella no tiene intenciones de recomponer su matrimonio, solo cumple lo justo y necesario para no defraudar a su madre. Por ello vestido de novia representa la ilusión rota, esa ilusión que viene con aires de mar…
      Bell se ha vuelto como una niña. En ese sentido, pareciera que madre e hija han intercambiado sus roles. Y ambas sueñan con su vida anterior, esa familia de tres en su casita en medio de la nada, felices y contentos entre sus animales y ayudados por su fiel Kester. Sylvia no encaja en el mundo burgués, es de otro palo. Pero su marido se empeña en contentarla con cosas materiales y el ciego no se da cuenta de que por ahí no es. 🙄 Para colmo, se encuentra celoso de su propia hija. 🤦🏽‍♀️ Jamás podrá competir contra ella, ni en el corazón de Bell, que es lo poco que le trae consuelo, y mucho menos en el de Sylvia. Y en relación a lo de Kinraid, ese fantasma que creía tan lejano, vuelve en forma de sueños continuamente y se está apoderando de Sylvia lentamente, por lo que su marido está perdiendo toda su atención.
      A su vez, Sylvia no deja de visitar el mar, que para mí le representa todo: liberad (de su hogar-prisión), recuerdo (de Kinraid) y esperanza (de que milagrosamente vuelva). Y por fin pudo reconocer que su matrimonio fue un error. Ese momento fue una mezcla entre la desesperación y la liberación a la que le abrió paso.
      Por otro lado, Sylvia compartió una experiencia colectiva de entrega y sacrificio en pos de la vida de otros. Es que ayudar siempre trae una satisfacción por más que perdamos algo. Se sintió fuerte, valiente, ¡viva! Lo que seguramente sintió su padre al ayudar a los muchachos que secuestró la patrulla de leva. Después de todo, es una Robson como él.
      El capítulo 33 fue emoción pura. Kinraid vuelve y para Sylvia es como ver resucitar a un muerto. La impresión fue demasiada, porque a pesar de preguntarse de vez en cuando si podría estar vivo y albergar alguna esperanza, en el fondo lo desestimaba completamente, pues las posibilidades eran casi nulas. En el momento en que Charlie le pregunta si no ha recibido si mensaje de boca de Philip, la relación con su marido se termina de romper. Ese conocimiento era lo único que podría haber impedido que se casaran. Jamás lo hubiera hecho de tener la mínima posibilidad de que su amado vuelva. Pero ya es tarde, se casó con otro y tiene un deber por cumplir… (leáse con la voz de Bell 😝).
      Lo que hace Philip en el siguiente capítulo me sorprende. Decide hacer un paso al costado… En un principio, creí que se suicidaría, pero por cuestiones morales no se atreve. Entoces huye y cambia de nombre, no tanto para liberar a Sylvia ni tampoco por el peso de su conciencia (que bien lo supo llevar al guardar el secreto de Kinraid por años), sino por el escrutinio social. Pero no es suficiente para limpiar su nombre. Sus errores lo perseguirán allá a donde vaya. Difícil veo la redención, pero todo el posible. 🤷🏽‍♀️

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    2. Avatar de Cristina Rubio

      Entiendo el dolor de Sylvia y su rencor hacia Simpson y estoy de acuerdo contigo, Guardiana Saturno: “Prefiere aferrarse a ese sentimiento a intentar buscar la paz del perdón. Yo creo que en el fondo ella no busca la paz porque siente que ya nunca más podrá tenerla”, sin duda Sylvia está desesperada. Además, creo que este profundo rencor que siente afectará a toda su vida y se extenderá a otros. Pues cuando le guardas rencor a alguien es fácil guardarle rencor también a otras personas. Por otro lado, para Bell y para Sylvia su hogar es la granja de Haytersbank y no el lugar al que tuvieron que trasladarse cuando estaban intentando salvarle la vida a Daniel y finalmente no pudieron hacer nada. Ese lugar le parece a Bell cruel porque no le trae más que malos recuerdos: horas de incertidumbre y un terrible desenlace. Ante la muerte de Daniel y la perdida de la salud mental de Bell, Sylvia ha tenido que madurar de golpe, no le ha quedado más remedio. En cuanto al vestido de novia, creo que representa una ilusión rota (ya no podrá casarse con Kinraid), una transición (hacia una vida no deseada) y en parte una imposición, pues parece que Sylvia no tiene más opciones que casarse con Philip.

      Respecto a las comodidades que tiene Sylvia en su nueva vida como esposa de Philip, no la satisfacen porque ella está acostumbrada a una vida sencilla como campesina y disfrutaba de ella sobre todo porque creo que se sentía libre para amar a quien ella quisiera y ser quien deseaba ser. Como muy bien señalas, Guardiana Saturno: “Pero su marido se empeña en contentarla con cosas materiales y el ciego no se da cuenta de que por ahí no es”, ¡desde luego que está ciego! Por otro lado, creo que el comentario de Jeremiah Foster de que Sylvia acuda a él en caso de que lo necesite es un comentario bondadoso, pero también creo que lo hace porque está convencido de que Sylvia nunca tendrá ninguna razón de pedirle ayuda, pues Philip para el es un hombre de total confianza. Y respecto al nacimiento de la niña, sin duda es un punto de inflexión en la relación de la familia ya que la pequeña suaviza todas las tensiones que hay en el hogar.

      En el siguiente capítulo se narra como Sylvia va a menudo a dar paseos con su hija junto al mar. Para Sylvia el mar es una mezcla de buenos recuerdos, libertad y esperanza. Como muy bien dices, Guardiana Saturno: “A su vez, Sylvia no deja de visitar el mar, que para mí le representa todo: liberad (de su hogar-prisión), recuerdo (de Kinraid) y esperanza (de que milagrosamente vuelva)”. Pero en cuanto entra en la casa de Philip ella se siente oprimida pues la comodidad material sin libertad emocional puede ser una auténtica cárcel. La nueva vida de Sylvia es una vida en la que ha tenido que dejar de ser ella misma para convertirse en una especie de marioneta manejada por los deberes sociales y su rol de esposa. A pesar de que Philip la trata bien, ella no le ama y no puede olvidar a Kinraid. Por lo que sufre doblemente. Tanta es la tensión que siente que no puede evitar decirle a la cara a Philip que su matrimonio ha sido un error. Veo esto como un acto deliberación emocional que ella necesita más que el aire para respirar.

      Cuando Sylvia se une al rescate, creo que de algún modo ella quiere pensar que de algún modo Kinraid también ha sido rescatado, que igual que esos marineros que parecían condenados a morir y ahora están a salvo, Kinraid también está a salvo en algún lugar. Y me encanta esto que dices, Guardiana Saturno: “Es que ayudar siempre trae una satisfacción por más que perdamos algo. Se sintió fuerte, valiente, ¡viva! Lo que seguramente sintió su padre al ayudar a los muchachos que secuestró la patrulla de leva. Después de todo, es una Robson como él.” Respecto a la frase “A ninguno se le ocurrió soltarla ni por un momento, aunque cuando todo acabó muchos tenían las manos en carne viva y sangrantes.” Creo que evoca una imagen muy poderosa que hace pensar en cómo, cuando las personas se unen de corazón para ayudar a otras, dejan el egoísmo a un lado y se dan cuenta de que ayudar es lo prioritario. En esta escena se olvidan del dolor de sus manos porque la vida de los marineros está en juego y no están dispuestos a dejar que mueran.

      Respecto a la aparición de Kinraid, creo que a Sylvia le pilla totalmente por sorpresa, pues llegó a convencerse de que el arponero había muerto tal y como le dijeron, incluso el propio Philip, el único que sabía la verdad. Cuando Kinraid le cuenta la verdad a Sylvia, ella no puede creerlo, no puede creer que Philip le ha estado engañando todo este tiempo y cuando Philip reconoce que todo es cierto, Sylvia se siente tan herida que el rencor vuelve a aparecer en su corazón. Sylvia no puede casarse con Kinraid porque ya está casada con Philip y tiene una hija con él. Ahora mismo para Sylvia su prioridad en su vida es su pequeña Bella. Y sí, Guardiana Saturno, como bien dices: “ya es tarde, se casó con otro y tiene un deber por cumplir… (leáse con la voz de Bell 😝)”, jajajajaja.

      Estoy de acuerdo contigo, Guardiana Saturno, Philip huye sobre todo por miedo a ser juzgado y ver cómo pasa de ser un hombre respetado a uno vilipendiado por todos. Está claro que quiere empezar de cero, quizás creyendo así que podrá dejar atrás sus malas acciones. Sin embargo, la conciencia siempre le acompañará y los recuerdos del daño que ha causado no le dejarán de atormentar por más lejos que se vaya e incluso aunque se cambie de nombre. Esa frase al final del capítulo: “¡Pero, ah, las anteriores jamás se dejan atrás!” significa justo eso, que los recuerdos de nuestras otras vivencias siempre están ahí acompañándonos por más que queramos huir de ellas.  

      ¡Sigamos con la lectura! ¡Un fuerte abrazo! 🤗🩷

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  4. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 5: Capítulos 23-28

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la quinta semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola a todas🙋🏽‍♀️
      Bueno, bueno, bueno… Cuando creíamos que ya el drama de la novela estaba planteado, ¡se nos complica todo aún más!
      Suena la campana, ¡señal de incendio! ¿Qué hacemos todos? Obvio, vamos a auxiliar. No importa de quiénes nos estemos escondiendo. Tarde nos enteramos del truquillo, y caemos en manos de la patrulla. ¿Deshonesto? Pues yo creo que sí. Además, es un arma de doble filo, pues si hay un incendio de verdad ya nadie va a acudir. Pero bue… Deshonesto o no, la realidad es que la patrulla está avalada y puesta para «reclutar» a todo varón, y la rebelión complica la situación —legalmente hablando— de los implicados. El primer impulso (el de rescatar a los cautivos) fue noble, pero luego todo se salió de control, se exacerbó la violencia. Y este «pasarse de rosca» da excusa perfecta para tomar represalias. Así, la figura de Daniel pasa de ser valiente (como lo fue la de Kinraid en su momento), a verse en una situación más compleja y, aparentemente, sin retorno. 😥
      Esto no lo entiende de entrada la familia Robson, se alegran y festejan el acto heróico. Pero rápidamente les cae el baldazo de agua fría de Philip, que la hace ver las consecuencias de la rebelión. Aunque a ellos les cuesta creer esta advertencia, salvo por Sylvia, que algo empieza a temer.
      Y aquí entra el famoso «si no lo veo, no lo creo, no existe».🙈 Qué peligroso este razonamiento que solo atrasa nuestro poder de acción, nos paraliza y nos impide poner manos en el asunto. La tan conocida «negación». «Amiga, date cuenta!», diríamos por mis pagos.
      En este capítulo, Philip se reivindica un poco y hace todo lo que está a su alcance para ayudar a la familia. Ojo, no olvido la vista gorda que hizo ante la situación de Kinraid, pero aquí se dejan ver sus buenos sentimientos.
      Todo este episodio me llena de impotencia, pues no se están tomando cartas en el asunto, solo se ignora y ya.
      Pero todo este asunto, ha hecho mella en Sylvia. La ha hecho madurar de golpe. De repente, se encuentra con la posibilidad de perder a su padre, y llega la hora de salir de debajo de sus alas y enfrentar la realidad. Pero en aquella época, ninguna mujer podía quedar fuera de las alas de ningún hombre. Y allí ofrece Philip las suyas. 😜 Se alinearon todos los planetas para este enamorado y ve el momento justo en que Sylvia necesita de sus brazos para arrojarse. Veo aquí clara dependencia, como marcha todo, a la muchacha no le quedará de otra que quedarse con su primo.
      Éste deja en claro su entrega total a la causa de la familia Robson, pues invierte todo su dinero en ello. Bien por él, que el dinero no lo ha corrompido. Aquí el dinero vendría a representar redención. Pero no olvidemos que aún decide callar, más allá de que no sea el momento de reventar, una verdad escondida hace rato.
      Por otro lado, me conmueve la actitud de Kester. Queda claro que los Robson son todo para él. Pero todos los intentos parecen inútiles. Entonces el dinero se transforma en un intento desesperado por salvar a Daniel.
      Gaskell puso de manifiesto aquí el mecanismo para controlar a las masas: impongo la ley, ¿se revelan?, pues vean lo que pasa. Daniel es «el botón» de muestra. Podrían haberle puesto otro castigo, pero con la pena máxima se envía un claro mensaje: revelarte es lo peor que podés hacer en tu vida.
      Volviendo a la situación en la que queda Sylvia, creo que se encuentra en un callejón sin salida. Mejor dicho, con una única salida: Philip. 😕 ¿Cómo Philip puede contentarse con la idea de que Sylvia se case con él porque no le queda otra? Qué triste. Para como esa frase de que «si no estás conmigo, me muero» es completamente manipuladora. 🤷🏽‍♀️ En vez de intentar conquistarla por derecha… Es más fácil aprovecharse de su desamparo. 🤦🏽‍♀️
      Y Kester viene a decir las cosas claritas. Pide a Sylvia de frente que no se case con alguien que no ama. Hasta le ofrece una alternativa de vida. Pero no le miente respecto a Kinraid, hay una mínima posibilidad de que esté vivo, pero sigue siendo mínima.
      Tengo la intuición de que el fantasma de Kinraid tomará fuerza nuevamente, sobre todo, para espantar a Philip. 🙊

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    2. Avatar de Cristina Rubio

      ¡¡Hola chicas!!

      Esta parte de la historia me ha parecido de una tristeza absoluta. Parecía como bien dices, Guardiana Saturno, que “el drama de la novela estaba planteado” cuando “¡se nos complica todo aún más!”. No tenía la menor sospecha de que Daniel iba a acabar en la cárcel y que iba a ser condenado. Él actúa ante la injusticia, pero se le va de las manos pues la violencia siempre llama a la violencia y el pobre hombre termina siendo convertido en el “chivo expiatorio”. Pienso que tanto Daniel como Sylvia y Bell son personas tan extremadamente sencillas que son muy inocentes, pues en ningún momento piensan por sí mismos en que la acción de Daniel pueda tener represalias. Philip es el único que les advierte. Ahí la familia Robson empieza a ver la situación desde una perspectiva más realista. Sin embargo, Daniel no se deja amedrentar fácilmente e insiste en que volvería a hacer lo que hizo. Por otro lado, creo que el no querer hablar de los problemas y actuar como si no existiesen los empeora aún más, y pienso que es algo que hacemos mucho los seres humanos: “no querer ver la realidad”. Preferimos vivir dentro de nuestro mundo imaginario y lo medio conseguimos hasta que la realidad nos termina golpeando duramente. Porque así termina siempre, la realidad se termina imponiendo sobre lo imaginario.

      Y respecto a esto me parece muy interesante lo que señalas, Guardiana Saturno: “Y aquí entra el famoso «si no lo veo, no lo creo, no existe».🙈 Qué peligroso este razonamiento que solo atrasa nuestro poder de acción, nos paraliza y nos impide poner manos en el asunto”. Exacto, negar las cosas no las hace desaparecer.

      En cuanto a Philip, este trata de ayudar a Daniel por todos los medios legales, y Sylvia le está muy agradecida, sin embargo, ella no está enamorada de él, por lo que la relación que había entre los dos se está transformando en una relación de dependencia. Cuando Sylvia le dice a Philip «Creo que estás loco», es porque Sylvia siente incredulidad ante la idea de que su padre pierda la vida. Philip no puede redimirse de ninguna manera. Lo que hizo con Kinraid estuvo mal y una buena acción no puede borrar una mala acción. Por lo que creo que la relación entre Philip y los demás personajes no ha cambiado realmente ante su decisión de ayudar a Daniel. Especialmente Sylvia, quien no siente por el más que gratitud.

      Respecto al dinero, creo que en este capítulo simboliza desesperación, pues por mucho dinero que consigan reunir, la vida de Daniel pende de un hilo que será cortado, pues como comentaba anteriormente le toman como “chivo expiatorio”. Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que comentas, Guardiana Saturno: “Gaskell puso de manifiesto aquí el mecanismo para controlar a las masas: impongo la ley, ¿se revelan?, pues vean lo que pasa. Daniel es «el botón» de muestra. Podrían haberle puesto otro castigo, pero con la pena máxima se envía un claro mensaje: revelarte es lo peor que podés hacer en tu vida.”

      Finalmente, Sylvia decide casarse con Philip, pero no porque lo ame ni piense que le amará algún día. Ella actúa por desesperación y por eso dice: “tanto me da lo que sea de mí”. Ella perdió a Kinraid y ahora a su padre, por lo que está destrozada. Por su parte, Philip está aprovechándose de la vulnerabilidad de Sylvia, y por eso es capaz de decirle que se morirá si no se casa con él. Esto es chantaje emocional en toda regla. Él quiere estar con Sylvia por encima de todo y a cualquier precio. Respecto a esto creo que tienes toda la razón Guardiana Saturno: “Pero en aquella época, ninguna mujer podía quedar fuera de las alas de ningún hombre. Y allí ofrece Philip las suyas. 😜 Se alinearon todos los planetas para este enamorado y ve el momento justo en que Sylvia necesita de sus brazos para arrojarse.” Philip aprovecha la oportunidad sin duda alguna. Y me quedo con tu pregunta: 😕” ¿Cómo Philip puede contentarse con la idea de que Sylvia se case con él porque no le queda otra? Qué triste.” Así lo veo yo también: muy triste. 😢

      En cuanto a Kester, es un hombre mayor, sencillo y honrado que quiere lo mejor para Sylvia, y él ve en Philip algo que no le gusta. De hecho, no lo soporta y eso que no sabe nada del secreto que guarda Philip sobre kinraid… Pero Kester tiene muy buena intuición y como dices, Guardiana Saturno: “viene a decir las cosas claritas. Pide a Sylvia de frente que no se case con alguien que no ama. Hasta le ofrece una alternativa de vida. Pero no le miente respecto a Kinraid, hay una mínima posibilidad de que esté vivo, pero sigue siendo mínima”.

      ¡Sigamos con esta impresionante lectura! 🩷 🥰

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  5. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 4: Capítulos 17-22

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la cuarta semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola, chicas! Tanto tiempo 🤗
      Seguimos compartiendo este libro que ya está en pleno culebrón. 👀
      Philip, el más «correcto» e «intachable» de los personajes, es asignado para una tarea muy importante en Londres. Los hermanos Foster se la encargan porque confían mucho en él, precisamente por esta imagen de rectitud que muestra. Tiene todas las ganas de compartir esta noticia con su prima y ver si ella deja entrever algún sentimiento, si hay algún indicio de que lo fuera a extrañar. Pero Sylvia está tan aferrada a Kinraid que lo último que quiere es que su primo se entrometa, por eso le corta el rostro de una.
      Philip no deja todo así nomás. Arremete asegurando que Kinraid es un mujeriego (una sospecha muy posible, pero que además le viene al pelo). Peeeero, como ya sabemos los que solemos aplicar la psicología inversa, su intención tiene el efecto contrario y sólo logra que Sylvita se recaliente el triple. 🤷🏽‍♀️
      Lo que pasa en el siguiente capítulo hace virar mi opinión sobre Philip. Antes, lo creía absolutamente incapaz de hacer algo incorrecto, pero enseguida buscó «vacíos legales» para no hacer llegar un mensaje muy importante a su prima. El joven se deja llevar por «la criatura interior», ese pequeño diablillo que llevamos dentro, archienemigo de la conciencia. Pensé que Philip era incapaz de escucharlo, pero no. Le ganan los celos y la desesperación, ya ve al trofeo Sylvia entre sus manos y no lo duda. Creo que el secreto va a estallar en algún momento, más adelante. Y estallará en las narices de Philip. Le está dando a su enamorada el motivo perfecto para que no quiera verlo jamás en la vida, pues es imperdonable privarla de semejante situación. Por más de que no crea que las palabras de Kinraid sean sinceras (por eso las considera como «motas de polvo» que pueden volarse ante el más mínimo soplido), debe contarle a Sylvia que lo llevaron por la fuerza y, en todo caso, aconsejarla en que tenga cuidado con sus «pepitas de oro».
      De los tres, Philip es el que tiene mayor control de la situación pues es el que posee la verdad. Kinraid no es capaz de manifestarse por sí mismo y cumplir su palabra, y Sylvia ignora completamente lo que sucede. Está bien, sigo pensando en que posiblemente el marinero sea un charlatán, pero eso no le da derecho al otro a jugar sucio. Si fuese Sylvia, condenaría a mi primo por alta traición, primero, por callar ante la incertidumbre que de genera por el desconocido paradero de Kinraid y, segundo, por faltar a la verdad motivado por razones egoístas. Nada me molestaría más que decidieran sobre mí.
      La conciencia de Philip intenta aparecer de a ratos, pero rápidamente es acallada pseudo justificaciones. Trata de convencerse a sí mismo de que le está haciendo un bien a la chica, pero es pura manipulación. Ella se siente vacía sin Kinraid y eso hace que lo idealice más aún. Lo que haría en el lugar de Philip sería contar lo que pasó pero —como dije— sostener mi postura de tener cuidado con la sinceridad de sus palabras. Me parece lo más justo. No se puede obligar a nadie a querer o dejar de querer.🤷🏽‍♀️
      Pero el joven sigue tomando el otro camino, el de ocultar. Para colmo, la historia de Alice le viene al pelo para reforzar su idea de estar «protegiendo» a Sylvia de tal destino. Ahora, todo se derrumba con la posible vuelta de Kinraid a escena. La verdad será descubierta y el primo tan correcto y honesto quedará como un completo embustero. Y si el arponero finalmente cumple su palabra, ¡peor aún! No habrá marcha atrás… En el último capítulo leído, Philip toma conciencia de la gravedad de su comportamiento. ¿Será muy tarde para volver atrás?

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    2. Avatar de Cristina Rubio

      Hola, chicas!!

      Jajajajaja, tienes toda la razón, Guardiana Saturno: “Seguimos compartiendo este libro que ya está en pleno culebrón. 👀” Sí, es un auténtico culebrón!!! 😂😂😂

      Pienso igual que tú: Philip se caracteriza por su rectitud, es por eso que los hermanos Foster le confían la tarea en Londres. Sin embargo, a él no le entusiasma la idea de alejarse de su prima, aunque solo sean unos días. Antes de marcharse, intenta abrirle los ojos a Sylvia respecto a Kinraid, pero ella no le cree a pesar de que Philip le asegura que nunca miente. Creo que la principal motivación de Philip son los celos lo que le lleva a querer “protegerla”, aunque con esa actitud en realidad no la protege sino que la asfixia.

      A continuación, me parece buenísimo esto que dices, Guardiana Saturno: “Lo que pasa en el siguiente capítulo hace virar mi opinión sobre Philip. Antes, lo creía absolutamente incapaz de hacer algo incorrecto, pero enseguida buscó «vacíos legales» para no hacer llegar un mensaje muy importante a su prima. El joven se deja llevar por «la criatura interior», ese pequeño diablillo que llevamos dentro, archienemigo de la conciencia.” Aquí una vez más, Philip quiere “proteger” a su prima, pero a costa de faltar a su palabra. Y es exactamente, como muy bien señalas, por ese afán de “proteger” a Sylvia, él hace algo incorrecto y encima se justifica con triquiñuelas legales. Coincido contigo en esto: “Creo que el secreto va a estallar en algún momento, más adelante. Y estallará en las narices de Philip”. Seguro que Sylvia terminará enterándose de todo y se distanciará de Philip pues yo también creo que es imperdonable la forma de actuar de su primo. Creo que él trata su prima todo el tiempo como si fuera una niña pequeña, y no se da cuenta de que es una mujer adulta y que debe dejarla enamorarse de quien ella quiera. Por duro que sea el hecho de que Philip sospeche de Kinraid, lo máximo que debió hacer fue lo que ya hizo, decirle su opinión a Sylvia sobre el arponero, intentar ponerla alerta. Pero después, no debió ir más allá y ocultarle lo que le ocurrió a Kinraid y no transmitirle su mensaje a Sylvia. Creo que Philip está yendo muy lejos. Y aunque coincido contigo en que es el personaje que tiene mayor control de la situación, también veo que es quien se ha situado en medio de los dos enamorados, y está siendo arrastrado por sus celos y su afán “protector”. Es decir, tiene control de la situación exterior, pero internamente, se está dejando arrastrar por sus propias emociones y no está tomando buenas decisiones. Y si yo fuese Sylvia, me pasaría exactamente como a ti, Guardiana Saturno: “Nada me molestaría más que decidieran sobre mí”. Ya no volvería a confiar en Philip nunca más.

      Y estoy totalmente de acuerdo en esto que comentas respecto a Philip: “Trata de convencerse a sí mismo de que le está haciendo un bien a la chica, pero es pura manipulación. Ella se siente vacía sin Kinraid y eso hace que lo idealice más aún. Lo que haría en el lugar de Philip sería contar lo que pasó pero —como dije— sostener mi postura de tener cuidado con la sinceridad de sus palabras. Me parece lo más justo. No se puede obligar a nadie a querer o dejar de querer.🤷🏽‍♀️”

      Como muy bien dices, conocer la terrible historia de Alice refuerza más la decisión de Philip de “proteger” a su prima al precio que sea. Él está convencido de que no contarle la verdad de lo que le ocurrió a Kinraid, y al conocer la historia de Alice, ve tantos parecidos con la historia de amor de Sylvia y Kinraid que se aferra más a su decisión de guardar silencio.

      Y en cuanto a al último capítulo leído, como bien señalas: “La verdad será descubierta y el primo tan correcto y honesto quedará como un completo embustero”. Para mí, ahí está la clave de todo. Philip se da cuenta de que si Kinraid está vivo, se descubrirá toda la verdad y su intachable imagen quedará por los suelos. No solo perderá la confianza de Sylvia sino de todos sus conocidos. Y respecto a tu pregunta: “Philip toma conciencia de la gravedad de su comportamiento. ¿Será muy tarde para volver atrás?” creo que sí, que es tarde, pero como se suele decir: “mejor tarde que nunca”. Sin embargo, no sé por qué me da la sensación de que Philip va a seguir sin decir nada y a partir de este capítulo va a vivir en un desasosiego constante que, por cierto, él solito se ha buscado por creerse mejor que Kinraid y por tratar a su prima como si fuese una niña y decidir por ella.

      Quería comentar también que tras leer estos capítulos y tu comentario, Guiardiana Saturno, estoy viendo una clara crítica de Gaskell al “amor protector” que en realidad no es más que “deseo manipulador” pues asfixia la libertad de la otra persona.  

      Muchas gracias por tu comentario y un fuerte abrazo!!

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  6. Avatar de Cristina Rubio

     Preguntas semana 3: Capítulos 11-16

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la tercera semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola a todas. 🤗
      Perdón por la tardanza en mi comentario, pero aprovecho este feriado para ponerme al día. 😉 (¡Feliz día del/la trabajador/a! 🥳)
      Bueno, ya se está poniendo picante la cosa. Ya estamos hablando de temas más jugosos, como el amor… Ay, el amor…
      En mis años jóvenes, hubiese tachado a Hester de descorazonada y afirmado fervientemente que el amor y la voluntad son enemigos naturales. Peeeero, me he vuelto una mujer fría y pensante jajaja en realidad, por la poca experiencia que he adquirido, creo que el amor es algo que se construye y —a pesar de que la química entre personas es innegable— la voluntad juega un papel importante. Para evitarse tanto drama en la vida, recomiendo considerar el amor pero también buscar sus fines prácticos, por decirlo de alguna manera. 🤣 A veces el amor no alcanza. (Qué decepción para mi yo adolescente, a la que le parecería una completa amargada jajaja) Ojo, tampoco podría estar con alguien que no me moviera un pelo. Hay que buscar un sano equilibrio.
      Hester, con su pensamiento, se ubica perfectamente en su época, donde el amor era el último requisito para casarse y no el primero. Ve natural que su destino se una al de Philip por compatibilidad en sus estilos de vida. Pero sus esperanzas se ven frustradas porque el hombre comienza a frecuentar a su prima por diferente motivo y queda a las claras que la muchacha es de su interés.
      Por otro lado, tenemos a Kinraid, que parece ser un muchacho muy impulsivo. Se deja llevar por las apariencias, pues no conoce de nada a Sylvia, en carácter y espíritu, y ya ha decidido hacerlo a su esposa solo por su belleza y aparente inocencia. Es completamente opuesto a Philip, más racional y pensante, quien tiene sus sentimientos pero intenta no dejarse llevar por ellos.
      Es complicado aconsejar a Sylvia que se case con alguno de los dos, pues claramente se inclina más y hacia uno que hacia el otro. Pero Charly no está teniendo un buen prontuario… Definitivamente, no le doy mi voto. Mejor prevenir que curar. Intentaría decirle que mirara con buenos ojos a su primo. Quizás, si le pone onda, con el tiempo, la chispa surja. Pero lo veo difícil…
      Ahora, si vamos a hablar de enamoramientos y cómo se comparta alguien enamorado, me inclino más por los pensamientos de Philip. Uno cuando está flechado por alguien, se la pasa pensando en esa persona y difícilmente encuentra distracción en otra cosa. Creo haber leído que Kinraid buscaba atención por otro lado luego de que Sylvia fue. No lo veo como buena señal. 😕 Si en plena etapa de enamoramiento es capaz de distraerse con otras cosas, imagínense cuando se empiece a aburrir!
      De todas formas, no puedo defender a Philip en el hecho de que no considere para nada los sentimientos de Sylvia. Sé que a la mujer no se le preguntaba su opinión de nada, pero si en verdad la ama debería pensar en su felicidad también. Pero no, su pensamiento es que puede comprarla, porque no podemos creer otra cosa ante su alegría e impaciencia por contar que tendría un buen sustento económico. Piensa que su abultado bolsillo lo ha vuelto irresistible, pobre, no conoce el corazón de una mujer.
      Con respecto a Bell, como buena madre, huele a kilómetros el lío que está envolviendo a su cría. 🤣 Parece que rápido le sacó la ficha al supuesto enamorado y lo quiere lejos. La advertencia está clara: lo que rápido empieza, rápido acaba. No te apures, niña! ⚠️ Sylvia se angustia con la historia y la deja pensando, pero no estoy segura de que haya captado al 100%.
      Ya en el capítulo 16, se precipita todo de una manera que no me lo esperaba. 👀 Ya la niña se promete en matrimonio y su padre no tiene ni medio inconveniente. 🤦🏽‍♀️ Ni siquiera se consulta la madre de la muchacha, quién intuyo que quedará viuda pronto pues ahorcará su marido. 🤣 Pobre Sylvia, no es más que una niña inocente que no sabe en dónde se está metiendo.
      Si se preguntan qué es lo que me espero de todo esto, solo escuchen la canción del grupo Maná «En el muelle de San Blas». Espero que la conozcan porque me parece el perfecto vaticinio para nuestra protagonista. 🥲
      Tal vez esté siendo muy pesimista, pero ustedes qué prevén?

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    2. Avatar de
      Anónimo

      Buenas tardes, noches a todas !!

      Yo también me disculpo por el retraso , a pesar de ser una lectura que me está gustando bastante , quizás el ajetreo de los días festivos , más el puente han impedido que lo esté disfrutando como me hubiese gustado .

      Hester cree estar enamorada de Philip , da por hecho que ellos dos en un futuro pueden llegar a casarse , se parecen , tienen cosas en común y sería algo natural para la época que unieran sus vidas y formaran una familia pero pronto se da cuenta que Philip no piensa en ella sino que está enamorado de su prima Sylvia .

      Sylvia por su parte se siente atraida por Kinraid el primo de Molly y no piensa en Philip. Kinraid seguro de que puede conseguir a cualquier chica que se proponga se decide a conquistar a Sylvia lo que no le cuesta nada ya que ésta está enamorada de el .

      Cuando Sylvia se va de la fiesta , el ya seguro de su conquista se dispone a pasarselo bien con el resto de las chicas ( Mal empiezas Sylvia )

      En este momento no recomendaría a Kinraid como esposo , este sabe que algún día tiene que casarse y ya ha elegido a Sylvia , sabe que lo tiene fácil.

      Philip tampoco es que me parezca » la alegria de la huerta » pero quizás como marido pueda darle una buena vida y además su madre se quedaría contenta .

      Por fin los hermanos Foster han propuesto a Philip y Coulson que se hagan cargo del negocio. Philip que lo esperaba está contento porque ve la oportunidad de casarse con Sylvia antes de lo esperado pero el silencio que debe guardar sobre el tema , de momento le pone nervioso .

      La madre de Sylvia no ve con buenos ojos el acercamiento de Kinraid hacia esta y le cuenta una historia con moraleja pero Sylvia está deslumbrada y no entiende lo que su madre le quiere dar a entender .

      Algo que no me esperaba era el compromiso de Sylvia y Kinraid a espaldas de la madre y con el consentimiento del padre .

      Esto no me da » buena espina » , Sylvia está deslumbrada y no sabe donde se está metiendo. Por suerte tiene un año por delante hasta que vuelva el arponero y espero que sus sentimientos cambien .

      Buena semana chicas !!

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    3. Avatar de Cristina Rubio

      Hola chicas!! Siento haber tardado tanto en contestar, pero bueno ¡¡más vale tarde que nunca!! Las preguntas de la cuarta semana las voy a subir hoy mismo.

      A mí me parece que el amor es un tema muy complicado. Creo que, en general, tendemos a confundir la atracción con el amor y eso es precisamente lo que nos hace tanto daño. Pues los dos son cosas muy diferentes, pero cuando alguien se enamora se mezclan en distintas proporciones y vete a distinguirlas!! Jajajaja. Además, hay que contar con que atracción y amor estén equilibrados porque si alguien siente más atracción que amor, entonces no podrá establecer una relación sana con la otra persona. Respecto a lo que decís sobre Hester, estoy de acuerdo con vosotras, Guardiana Saturno y Angelines: La muchacha ve que lo lógico sería que Philip y ella se casaran en un futuro por su forma de ser y sus costumbres similares. Además, comparten mucho tiempo juntos en la tienda. Pero cuando se da cuenta de que Philip está enamorado de su prima, sus esperanzas se desvanecen.

      En cuanto a Kinraid, coincido contigo, Guardiana Saturno, no conoce de nada a Sylvia y, sin embargo, tiene clarísimo que quiere casarse con ella!! 😲​😲​ Vuelvo a lo que os he comentado antes, aquí veo claramente que hay más atracción que amor por lo que no hay un sano equilibrio y, además, después de irse Sylvia, Kinraid en seguida se fija en otra muchacha. Lo cual a mí me parece una clara señal de que Kinraid ni quiere ni va a querer a Sylvia nunca. Solo se siente atraído por ella. Lo cierto es que si tuviera que recomendarle que escogiese esposo, no le recomendaría a ninguno de los dos. Es cierto que los sentimientos de Philip por Sylvia son más profundos y sinceros que los de Kinraid, pero me parece una persona muy posesiva, con poca iniciativa y con un carácter incompatible con el de Sylvia. Lo siento por el pobre Philip, pero creo que no la haría feliz.  

      Respecto a la historia que le cuenta la señora Bell a Sylvia, me impactó mucho. Fue una indirecta directísima!! 🤣​🤣​🤣​. Coincido contigo en lo que dices, Guardiana Saturno: “La advertencia está clara: lo que rápido empieza, rápido acaba. No te apures, niña! ⚠️ Sylvia se angustia con la historia y la deja pensando, pero no estoy segura de que haya captado al 100%.” Y también me parece muy acertado lo que comentas, Angelines: “Sylvia está deslumbrada y no entiende lo que su madre le quiere dar a entender”. Vamos que Sylvia no se da por aludida». ¡¡¡Espabila muchacha!!!

      Y ya finalizando, en el capítulo 16 yo también creo, Guardiana Saturno, que como se entere la madre de que Daniel ha prometido a Sylvia con Kinraid, le va a ahorcar jajajaja.  Estoy de acuerdo contigo, Angelines en esto que comentas: “Esto no me da » buena espina » , Sylvia está deslumbrada y no sabe donde se está metiendo. Por suerte tiene un año por delante hasta que vuelva el arponero y espero que sus sentimientos cambien.”  Creo que las tres coincidimos en que la pobre Sylvia va a sufrir mucho, y que su padre no ha actuado nada bien, dándole alas a Kinraid a espaldas de la señora Bell. Creo, Guardiana Saturno, que no estamos siendo pesimistas sino realistas. Ya veremos cómo se desarrolla todo, pero no pinta nada bien.

      Muchas gracias por vuestros comentarios y feliz fin de semana!! 🩷​🤗​

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  7. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 2: Capítulos 6-10.

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la segunda semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Holis 🤗 espero que se encuentren muy bien y estén teniendo una bendecida Semana Santa 🙏🏽
      Ya vamos conociendo un poco más de esta historia. El capítulo del funeral nos deja ver una Sylvia muy conmovida, que no teme demostrar sus sentimientos. Para la época supongo que sería algo «mal visto» esto de no controlar las emociones, aunque lo interpreto como auténtico y transparente de su parte. Sí la noto algo impulsiva y que se deja llevar de más, a veces. Por eso Kinraid llega a pensar que estaba enamorada del difunto, ya que al no ser una pariente cercana no se entiende el porqué de tanta congoja. Pero a pesar de pensar esto, el arponero no puede dejar de mirarla y queda prendado de su belleza inocente.
      En cuanto al personaje de William, se muestra como alguien muy rencoroso y exagera al culpar a Kinraid de la muerte de su hermana. Por supuesto que el episodio que insinúa habrá dejado a su hermana devastada y esto podría haber empeorado una salud delicada o llevado a la joven a tomar una decisión desesperada (Cristina, no me digas que no te hace acordar a cierto personaje de «El retrato de Dorian Grey» 🤭, no sé si Angelines lo habrá leído). Pero no por eso podemos echar absolutamente toda la culpa al arponero. Lo que sí, quizás sea una alerta para los lectores. 👀 ¿Será que Kinraid vendría a ser nuestro nuevo Henry? De ser así, qué mal te veo Sylvita, pues no eres tan concienzuda como nuestra querida Fanny. 😔
      Comentando sobre el primo Philip, lejos de sacárselo de encima, Sylvia lo tiene cada vez más cerca. Las clases son la excusa perfecta para este acercamiento y, viendo los comentarios del padre, ya la ve en el altar. Esta sugerencia me molestó tanto como a Sylvia, pues pareciese que la mujer siempre tiene que estar presta a su única misión en la vida: casarse. Aunque, no tan rápido señores, hay otro candidato que está rondando a la muchacha, y ella parece más interesada en él. El arponero no pierde tiempo y va de visita a casa de Sylvia. Ella no puede ocultar sus sentimientos y se sonroja con cada mirada. No estoy segura de que entienda bien qué pasa, pero al parecer su madre sí… Por eso se entromete. Quizás no quiera que su hija se case con un marinero, y termine en tierra más tiempo sola que acompañada, como pasó a Bell. Por lo tanto, la veo más del lado de Philip.
      Pero está difícil que la chica le haga caso. Sólo quiere de él sus conocimientos de geografía, específicamente de Groenlandia, intuyo que para tener tema de conversación con el arponero. Philip se siente enteramente desplazado por la figura de Kinraid, ya que el señor Robson queda igual de encandilado que su hija por este. 🤣 Ya no tendrá su apoyo con respecto a Sylvia, solo el de Bell.
      En cuanto al episodio con Molly y su casamiento, ¿será que Sylvia y Bell sienten un poco de envidia? Aunque la amiga se muestra un poco arrogante al respecto, me sorprende la «repugnancia» de Bell. Y ahora que Kinraid está disponible y aparentemente interesado en Sylvia, esta tal vez se sienta un poco avergonzada de su acercamiento.
      Necesito seguir leyendo para poder saber un poco más de estas cuestiones que me quedan poco claras. 🤓📖
      ¡Que tengan unas Felices Pascuas, chicas!

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    2. Avatar de
      Anónimo

      Buenos días chicas : Días festivos y ajetreados que me han impedido pasar por aquí y leer menos de lo que me gustaría.

      Sylvia se muestra muy afectada en el funeral , a vista de Kinraid y los demás se diría que es alguien cercano al difunto , para mí , Sylvia ha idealizado la profesión de los marineros que van a la caza de ballenas y se identifica con todo lo que les relaciona sobre todo después de conocer a través de su amiga las andanzas de su primo , su padre también lo fue pero hasta ahora Sylvia no había prestado demasiada atención a sus historias .

      Coincido en que William se muestra como alguien muy rencoroso con respecto a la muerte de su hermana . No sé hasta que punto Kinraid tuvo relación con ella , a este lo veo como alguien muy libre , con mucho arrojo y admirado por muchachas jóvenes deslumbradas por su valentía . No creo que el sea culpable , al menos no directamente .

      ( No he leído El retrato de Dorian Grey )

      Daniel , el padre de Sylvia ha visto en Kinraid la oportunidad de recordar y revivir toda su vida pasada como marinero y por ello le invita a su casa y disfruta contando sus historias a alguien que las entiende . Tanto al arponero como a Sylvia les gusta este acercamiento , a el ha empezado a interesarle Sylvia , ella se sonroja cada vez que lo mira . A la madre esto no le hace mucha gracia , prefiere que esta se decante por Philip. Sylvia en este momento no se fija en Philip , lo ha tenido siempre ahí y lo conoce demasiado para sorprenderla , si está sorprendida e interesada en Kinraid y en todo lo relacionado con el por eso lo único que le interesa de Philip es que le enseñe mapas de Groenlandia . ( Una pena que esta chica no esté interesada en adquirir conocimiento de otras materias )

      En estos momentos de la historia hay dos posibles pretendientes y cada uno de los padres se decanta por uno diferente. Sylvia en ningún momento piensa en Philip como futuro marido .

      Me ha sorprendido el distanciamiento que se ha producido entre las dos amigas ¿ o no lo eran tanto ? A raiz del compromiso de Molly parece que tanto la madre de Sylvia como esta miran a Molly de forma diferente , hasta este momento se sentian superiores quizás ? Y esto las ha dejado descolocadas .

      Deseando que pasen estos días y volver a la rutina , sobre todo lectora . Un abrazo –

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    3. Avatar de Cristina Rubio

      ¡Hola, chicas! Yo también espero que estéis teniendo una buena Semana Santa. 😊

      A mí me está encantando conocer cada vez más a Sylvia y su evolución en esta historia. Al igual que tú, Guardiana Saturno, me parece que en su reacción en el funeral la hace mostrarse “muy conmovida sin temer demostrar sus sentimientos”. Y como bien señalas esto le da autenticidad y transparencia. También me parece muy acertado esto que comentas: “Sí la noto algo impulsiva y que se deja llevar de más, a veces. Por eso Kinraid llega a pensar que estaba enamorada del difunto, ya que al no ser una pariente cercana no se entiende el porqué de tanta congoja”.  Sin duda, Sylvia siente una gran empatía por los demás, es alguien sensible, pero también muy impulsiva. Esto la hace ser una buena persona, pero también la conduce, a veces, a actuar de forma exagerada. Lo cual creo que la convierte en un personaje muy interesante. Por otro lado, me encanta tu comentario, Angelines, sobre la escena del funeral y estoy de acuerdo en lo que dices: “para mí , Sylvia ha idealizado la profesión de los marineros que van a la caza de ballenas”. Tras conocer la historia de Kinraid, Sylvia está prácticamente obsesionada con todo lo relacionado con los marineros de Monkshaven.    

      Respecto a William estoy totalmente de acuerdo contigo, Guardiana Saturno. También opino que su reacción es desproporcionada y su rencor hacia Kinraid es excesivo. Aunque debo reconocer, que tras este descubrimiento, veo al arponero como alguien que quizás pudiese herir a Sylvia. Por eso comparto totalmente a lo que dices: “Lo que sí, quizás sea una alerta para los lectores. 👀 ¿Será que Kinraid vendría a ser nuestro nuevo Henry? De ser así, qué mal te veo Sylvita, pues no eres tan concienzuda como nuestra querida Fanny. 😔” ¡Es cierto! Y sí, ahora que lo comentas, Guardiana Saturno, veo que Kinraid podría ser nuestro nuevo Henry de El retrato de Dorian Gray!! 😨😨😨 Angelines, ¡¡espero que Guardiana Saturno y yo estemos equivocadas!! Veo que tú ves a Kinraid de forma mucho más benévola que nosotras 🤭 aunque las tres coincidimos en lo que afirmas: “No creo que el sea culpable , al menos no directamente.”

      En cuanto a Philip, también me pasó como a ti, Guardiana Saturno, a mí tampoco me gustó el comentario burlón del padre sobre la posible boda de Sylvia y su primo. Y estoy totalmente de acuerdo en esto que señalas: “pareciese que la mujer siempre tiene que estar presta a su única misión en la vida: casarse. Aunque, no tan rápido señores, hay otro candidato que está rondando a la muchacha, y ella parece más interesada en él.” Philip lo tiene difícil, sin duda alguna. También me encanta esto que dices respecto a las clases que Philip comienza a darle a Sylvia: “Sólo quiere de él sus conocimientos de geografía, específicamente de Groenlandia, intuyo que para tener tema de conversación con el arponero.” ¡¡Jajajajaja, muy bueno!!

      También me encanta tu comentario sobre esto, Angelines: “Sylvia en este momento no se fija en Philip , lo ha tenido siempre ahí y lo conoce demasiado para sorprenderla , si está sorprendida e interesada en Kinraid y en todo lo relacionado con el por eso lo único que le interesa de Philip es que le enseñe mapas de Groenlandia . ( Una pena que esta chica no esté interesada en adquirir conocimiento de otras materias )”. A mí también me apena que Sylvia tenga tan poco interés por aprender. ¿Cambiará eso a lo largo de la historia?

      Respecto a Molly y su próxima boda, me encantan las preguntas que planteáis: Respecto a la tuya, Angelines: “Me ha sorprendido el distanciamiento que se ha producido entre las dos amigas ¿ o no lo eran tanto ?”, creo que no eran tan amigas en realidad porque su relación se ha enfriado demasiado rápidamente. Y en cuanto a tu pregunta, Guardiana Saturno: “¿será que Sylvia y Bell sienten un poco de envidia?” me parece que sí. Y estoy de acuerdo contigo, Angelines, en esto: “A raiz del compromiso de Molly parece que tanto la madre de Sylvia como esta miran a Molly de forma diferente , hasta este momento se sentian superiores quizás”. Y lo que dices a continuación, Guardiana Saturno: “Aunque la amiga se muestra un poco arrogante al respecto, me sorprende la «repugnancia» de Bell”. Sinceramente, creo que Bell, no quiere que Sylvia se case, porque supondría la separación de ambas y está claro que la señora Robson está muy unida a su hija. Creo que sus pensamientos negativos hacia el comportamiento de Molly vienen de ahí principalmente, aunque también influyen la moral de la época sin duda, según la cual las mujeres debían ser discretas, serias y silenciosas. Es decir, ¡todo lo contrario a cómo Molly se está mostrando ahora!  🤣🤣🤣🤣

      Es un placer compartir una vez más esta lectura con vosotras. ¡Muchas gracias por vuestra participación y un abrazo!

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  8. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 1: Capítulos 1-5

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la primera semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte de la novela que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗 🩷

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    1. Avatar de
      Anónimo

      Buenas noches , soy Angelines

      No he conseguido registrarme , soy un desastre , en cuanto empiezan a pedirme contraseñas me pierdo .

      En cuanto al libro tengo que decir que me está gustando mucho y eso que llevamos pocas páginas pero en estas pocas páginas Elizabeth Gaskell ya ha conseguido trasladarme al lugar y a la epoca en la que se desarrolla Los amores de Sylvia .

      Describe minuciosamente los paisajes , los acantilados , el mar , siento que estoy en un ambiente frio , mucha bruma y lluvia y poco sol .

      Los habitantes viven principalmente de la caza de la ballena y el contrabando. La principal fuente de economia de las familias es la caza de la ballena , los hombres marchan al Artico durante meses . Las familias que los esperan a su vuelta tienen varias inquietudes , no saben si estan vivos , heridos o muertos y para colmo se encuentran a su regreso con los soldados que los secuestran para llevarlos a luchar en la guerra contra Francia , esto es algo que crea conflictos en la comunidad aunque poca gente se atreve a criticar al rey y pasan las culpas al ejercito .

      Aunque las dos amigas son hijas de granjeros , Molly tiene mas hermanos por lo que es mas pobre , Sylvia es hija única y muy consentida por sus padres por eso se puede permitir una capa con la que Molly ni se atreve a soñar .

      Philip está enamorado de Sylvia , se muestra protector y un poco autoritario con ella , cosa que a ella le desagrada , no acepta sus consejos sobre la capa , la acompaña a casa un poco por estar con ella y mucho por quedar bien con sus tios .

      Pienso que Kinraid actuó de forma temeraria frente a la patrulla de leiva. Sylvia desea conocerle despues de lo que le ha contado Molly sobre su primo .

      En cuanto a la capa no se me ocurre que significado puede tener aparte de querer que la admiren y se fijen en ella y en su posición .

      Bueno , esto es a grandes rasgos la conclusión que saco de estas páginas , estoy deseando seguir con la lectura y volver a Monkshaven con Sylvia y el resto de personajes.

      Saludos a todas.

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    2. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola, chicas! 👋🏽 Aquí nos encontramos, compartiendo otra lectura. 🫶🏽
      Como bien expresa Angelines, de entrada, la autora nos transporta a otro tiempo y a otro lugar. No sé si han leído Drácula, pero me ha recordado mucho a su lúgubre Whitby (luego de investigar, descubrí que esa ciudad fue visitada por Gaskell y fue su inspiración). Comparto tus sensaciones al respecto, Angelines.
      Al ser una ciudad costera, es lógico que su principal sustento provenga de la industria pesquera, en este caso, la cacería de ballenas. Ahora, los pescadores se ven forzados a abandonar el mar y tomar armas ante la inminente guerra Inglaterra versus Francia (ni los dejan tocar tierra, pobres 🤣). Este panorama es bastante triste para todos, luego de meses de separación de las familias de Monkshaven. En la era de la comunicación, ni nos imaginamos la angustia que sería estar tanto tiempo sin saber de tus seres queridos, sin saber siquiera si están vivos!
      Se deja ver en estos pasajes, también, el poder de la patrulla de leva, que deshumaniza totalmente a los marineros y solo los ve como soldaditos de batalla.
      Con respecto a los personajes de Molly y Sylvia, pese a que la realidad económica de sus familias hace bastante parecida, al tener Molly tantos hermanos, se ve obligada a llevar una vida más modesta que Sylvia, qué es hija única y, a las claras, se ve que es más consentida. Y esto se refleja en sus carácteres. Para mí, el episodio de la capa es una excusa de la autora para mostrar el temperamento de Sylvia: de personalidad fuerte, que toma sus propias decisiones a pesar de sus padres, que quiere llamar la atención, como señaló Angelines. Es muy simbólico el cambio de colores que hace de la capa, del gris al rojo. El primer color tiende a «invisibilizar», a confundir con el paisaje sombrío de la ciudad, mientras que el rojo es la viva representación de los llamativos, hasta de lo pasional. Y aquí no puedo evitar comparar esta protagonista con la de nuestro libro anterior: aunque no conozco tanto esta Sylvia, intuyo que será el opuesto de Fanny, ya que noto que se deja llevar por sus impulsos.
      Por otro lado, qué pesado Philip! Yo entiendo que esté enamorado de Sylvia, que aparentemente es muy hermosa, pero me fastidió un poco su actitud. Aunque es propio de la época ese trato hacia las mujeres, ya lo hemos analizado bastante en obras anteriores. Pareciera que fuese una obligación hacerle caso al primero que te tiende la mano (si su patrimonio lo respalda).
      Pero Sylvia tiene tanto carácter que ni caso le hace y hasta no te me desairarlo.
      Volviendo al asunto de la patrulla de leva, no puedo evitar hacer una comparación con el Martín Fierro de mi país. Resumiendo, este es un gaucho que tiene su rancho y no molesta a nadie, se mantiene solo y no responde a ningún patrón. Pero es reclutado como todo gaucho (visto como un vago) como soldado para defender la frontera. Él se resiste y se escapa. En Kinraid veo la misma figura, desertor pero valiente y decidido. Seamos sinceros: quién quiere ir a poner el cuerpo en una batalla sin estar preparado para ello? Dejame con mi familia tranquilo, hermano.
      En mi opinión, a Sylvia te ha llamado mucho la atención tal valentía y, más que por su amiga, le da curiosidad conocer al herido.
      Veremos qué pasa en los capítulos siguientes…

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    3. Avatar de Cristina Rubio

      ¡Hola!

      Sí, Angelines, a mí también me ha transportado Elizabeth Gaskell con una naturalidad sorprendente a Monkshaven y puedo ver el paisaje y la gente que vive allí con una gran nitidez. En cuanto a lo que dices, Guardiana Saturno: “No sé si han leído Drácula, pero me ha recordado mucho a su lúgubre Whitby (luego de investigar, descubrí que esa ciudad fue visitada por Gaskell y fue su inspiración).” ¡No tenía la menor idea y me parece muy interesante! Gracias por compartirlo 🥰

      Sin duda, la guerra entre Inglaterra y Francia influye directamente en todos los habitantes de Monkshaven pues los soldados de la patrulla secuestran a los marineros que acaban de llegar de Groenlandia para llevárselos a la guerra. Esta situación me parece terriblemente dramática, pues como bien señalas Angelines: “las familias que los esperan a su vuelta tienen varias inquietudes , no saben si estan vivos , heridos o muertos”, después de estar meses sin ver a los marineros, sus familias tienen que soportar presenciar cómo los marineros que llegan son llevados a la fuerza por la patrulla sin dejarles intercambiar ni una palabra. Esto me hace reflexionar que aunque la guerra no se está desarrollando en Monkshaven directamente, indirectamente sí, provocando un terrible sufrimiento a sus habitantes. Y esto que comentas, Guardiana Saturno: “En la era de la comunicación, ni nos imaginamos la angustia que sería estar tanto tiempo sin saber de tus seres queridos, sin saber siquiera si están vivos!”, creo que es acertadísimo, ponernos en la situación de esas personas ahora que estamos tan interconectados unos con otros, hace que sintamos la situación más dramática aún y empaticemos más con esas pobres familias y los marineros.

      Estoy de acuerdo contigo Angelines, en lo que comentas respecto a Sylvia y a Molly. Respecto a la capa creo que tiene una gran importancia porque nos ayuda a diferenciar la situación económica de las dos amigas, pero quizá también nos ayuda a separarlas en un plano más importante: el de la amistad. ¿Envidia Molly a Sylvia? ¿o se siente de algún modo inferior a ella? Sylvia presume de que se va a comprar esa capa sin ningún tipo de miramiento respecto a su amiga que, como bien comentáis, al tener tantos hermanos no puede permitírsela. Por otro lado, me gusta mucho todo lo que comentas, Guardiana Saturno, respecto a Sylvia y a la capa: “Para mí, el episodio de la capa es una excusa de la autora para mostrar el temperamento de Sylvia: de personalidad fuerte, que toma sus propias decisiones a pesar de sus padres, que quiere llamar la atención, como señaló Angelines. Es muy simbólico el cambio de colores que hace de la capa, del gris al rojo. El primer color tiende a «invisibilizar», a confundir con el paisaje sombrío de la ciudad, mientras que el rojo es la viva representación de los llamativos, hasta de lo pasional. Y aquí no puedo evitar comparar esta protagonista con la de nuestro libro anterior: aunque no conozco tanto esta Sylvia, intuyo que será el opuesto de Fanny, ya que noto que se deja llevar por sus impulsos.” Yo tampoco pude evitar comparar a Sylvia con Fanny. Y debo confesar que Sylvia me resultó un tanto antipática en estos primeros capítulos jejejeje.  

      Además, la compra de la capa también nos lleva a mostrarnos el contraste entre Philip y Sylvia. Son primos, pero en esa escena parecen llevarse como el perro y el gato. Philip quiere que Sylvia le haga caso y ella pasa de él totalmente jajajaja. Como bien señalas, Angelines: Philip “se muestra protector y un poco autoritario con ella , cosa que a ella le desagrada”. Y no me extraña, personalmente a mí me desagradó mucho la primera impresión que da este personaje. Así que estoy totalmente de acuerdo contigo, Guardiana Saturno: “Por otro lado, qué pesado Philip! Yo entiendo que esté enamorado de Sylvia, que aparentemente es muy hermosa, pero me fastidió un poco su actitud”. En esta escena Philip es un pesado insoportable. Aquí, en cambio, sí me gustó la actitud de Sylvia mostrándose fuerte e independiente y no haciéndole ningún caso. 🤣

      En mi opinión, Kinraid actuó de forma desesperada y temeraria. Como no tiene familia se enfrenta a la patrulla para proteger a sus compañeros, por lo que ahí también fue valiente. Pero si hubiese pensado con más detenimiento en la situación se hubiese dado cuenta de que disparar a los soldados no iba a ayudar a nadie, sino empeorar la situación. Coincido contigo Guardiana Saturno: “En Kinraid veo la misma figura, desertor pero valiente y decidido. Seamos sinceros: quién quiere ir a poner el cuerpo en una batalla sin estar preparado para ello? Dejame con mi familia tranquilo, hermano.” Es una situación terrible. Siempre que se desencadena una guerra, piensas en el lugar donde sucede pero hay otros lugares que también se ven muy afectados y es lo que sucede en este caso, el lugar donde reclutan hombres: unos pobres marineros que lo único que quieren después de tantos días de ausencia y haber sobrevivido en su durísimo trabajo es estar con sus familias.

      En cuanto a Sylvia, creo que se sonroja porque ella ve a Kinraid como un hombre muy valiente, casi como un héroe y desea conocerlo por ese motivo. Esa historia la ha conmovido, ha despertado un vivo interés en ella y por eso quiere conseguir toda la información posible sobre él que le pueda ofrecer Molly.

      ¡Me han encantado vuestros comentarios, muchas gracias por vuestra participación! (Hoy añadiré las preguntas de los siguientes cinco capítulos)

      ¡Un abrazo! 🤗

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