La leyenda de Sleepy Hollow y otros relatos

A partir de hoy, 23 de junio, comenzamos a leer La leyenda de Sleepy Hollow y otros relatos, de Washington Irving. La edición que vamos a utilizar es la de Ediciones Akal, con la traducción de Axel Alonso Valle, que podéis adquirir aquí.

La lectura durará ocho semanas. A continuación se pueden ver los títulos de los relatos que leeremos cada una de ellas: 

Semana 1

  1. Justificación personal del autor
  2. La travesía
  3. Roscoe
  4. La esposa
  5. Rip van Winkle

Semana 2

  1. Los escritores ingleses y Norteamérica
  2. La vida campestre en Inglaterra
  3. El corazón roto
  4. El arte de hacer libros

Semana 3

  1. Un poeta real
  2. La iglesia rural
  3. La viuda y su hijo
  4. Un domingo en Londres

Semana 4

  1. La taberna La Cabeza del Jabalí de Eastcheap
  2. La mutabilidad de la literatura
  3. Funerales rurales
  4. La cocina de la posada

Semana 5

  1. El prometido fantasma
  2. La abadía de Westminster
  3. La Navidad
  4. La diligencia

Semana 6

  1. La Nochebuena
  2. El día de Navidad
  3. La comida de Navidad
  4. Antigüedades londinenses

Semana 7

  1. Little Britain
  2. Stratford-on-Avon
  3. Rasgos del carácter indio
  4. Philip de Pokanoket

Semana 8

  1. John Bull
  2. El orgullo del pueblo
  3. El pescador de caña
  4. La leyenda de Sleepy Hollow
  5. Posfacio

La dinámica consistirá en que cada fin de semana, en este mismo artículo, serán planteadas preguntas sobre lo que vayamos leyendo y podréis contestarlas a través de los hilos de comentarios que se irán abriendo. También podréis realizar vuestras propias preguntas, así como dejar vuestras impresiones sobre todo aquello que queráis compartir acerca de estos relatos, siempre respetando el ritmo de lectura establecido para no hacer spoilers.

Además de comentar por escrito los relatos que vayamos leyendo, estáis invitados/as a participar el 24 de agosto (hora por confirmar) en una videoconferencia. El único requisito será haber leído la obra completa. Será una ocasión especial para conversar, debatir y conocernos mejor como comunidad lectora. Tanto el enlace como los detalles serán enviados a las personas interesadas unos días antes.

Para figurar en el listado de participantes podéis dejar aquí mismo un comentario o bien acceder a nuestro grupo de Telegram:  t.me/clubalianzara. Ahí podéis indicar si vais a participar a través de los comentarios semanales por escrito, en la videoconferencia al final de la lectura, o si preferís uniros a ambas opciones.

Para quienes queráis dejar vuestros comentarios por aquí, os aconsejo que os hagáis una cuenta gratuita en WordPress si no tenéis una, para obtener un seguimiento de las respuestas que recibáis de los/as demás participantes, aunque esto no es obligatorio. Lo que sí os pido, por favor, es que añadáis vuestro nombre siempre en el comentario en caso de que no estéis registrados. ¡Os espero!

Ficha de lectura:

  • Título original: The Sketch Book of Geoffrey Crayon, Gent
  • Fecha de publicación: 1819 – 1820
  • Autor: Washington Irving
  • Periodo literario: Romanticismo
  • Tipo de obra: colección relatos breves que tratan sobre muy diversos temas, crónicas de viajes y reflexiones personales.
  • Fecha inicio de lectura: 23/06/2025
  • Fecha fin de lectura: 17/08/2025

Sinopsis:

The Sketch Book of Geoffrey Crayon, Gent. es una colección de 34 ensayos y relatos breves escritos por Washington Irving bajo el seudónimo de Geoffrey Crayon. Publicada entre 1819 y 1820, esta obra es considerada un clásico de la literatura angloamericana e incluye dos de las historias mejor conocidas de Irving: La leyenda de Sleepy Hollow y Rip Van Winkle. Además, esta obra marcó un hito por ser una de las primeras en lograr éxito tanto en Estados Unidos como en Europa.

Participantes:

  • Guardiana Saturno
  • Lucía
  • Mónica
  • Sonia
  • Gus
  • Cristina

Créditos:

Imagen de la portada procedente de La Casa del Libro.

Fuentes:

Irving, W. (2018). The Sketchbook of Geoffrey Crayon. Independently published. Disponible en: https://www.amazon.es/Sketchbook-Geoffrey-Crayon-Washington-Irving/dp/1731011040

Wikipedia. (s.f.). Washington Irving. Recuperado el 23 de junio de 2025, de https://es.wikipedia.org/wiki/Washington_Irving

Goodreads. (s.f.). The Sketch Book by Washington Irving. Recuperado el 23 de junio de 2025, de https://www.goodreads.com/book/show/356594.The_Sketch_Book

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Preguntas semana 1: Relatos 1 – 5

1.- Justificación personal del autor

[…] un norteamericano nunca necesita mirar fuera de su propio país para encontrar paisajes naturales sublimes.

Mas Europa ofrecía todos los encantos de sus evocaciones históricas y poéticas. Tenía para ver las obras maestras del arte, los refinamientos de la sociedad más cultivada, las pintorescas peculiaridades de la tradición antigua y local. Mi país de origen era joven y prometedor; Europa era rica en tesoros acumulados durante siglos. Sus mismas ruinas relataban la historia de los tiempos pasados, y cada piedra desgastada constituía una crónica.

2.- La travesía

En este texto, Irving nos habla de su viaje desde América a Europa y compara los viajes por tierra y los viajes por mar. Describe los viajes marítimos como una página en blanco y los viajes terrestres como una transición paulatina.

Todo eran prisas y ajetreo. El encuentro entre conocidos, los saludos de los amigos, las consultas de los hombres de negocios… Yo era el único que estaba solo y no hacía nada. Ningún amigo me esperaba, nadie vendría a darme la bienvenida. Pisé la tierra de mis antepasados, pero me sentí un extranjero en ella.

3.- Roscoe

En este relato, Irving nos habla del escritor Roscoe, a quien considera un hombre excepcional: 

El Sr. Roscoe, por el contrario, no ha reclamado ninguno de los privilegios que se dispensan al talento. No se ha recluido en ningún jardín del intelecto, ningún elíseo de la imaginación, sino que se ha internado por las calzadas y avenidas de la vida, ha plantado emparrados al borde de ellas, para el refrigerio del peregrino y el visitante, y ha abierto fuentes de agua cristalina donde el hombre fatigado por el trabajo puede tomarse un respiro del polvo y el calor del día, y beber del manantial vivo del conocimiento. Hay una “belleza cotidiana en su vida” sobre la cual la humanidad puede meditar, y progresar. No ofrece ningún ejemplo de excelencia soberbio y prácticamente inútil, por inimitable, sino que presenta un retrato de virtudes activas pero sencillas y remedables, que se hallan al alcance de cualquier hombre, pero que, por desgracia, no practican muchos, o de lo contrario este mundo sería un paraíso.

4.- La esposa

Irving empieza este relato así:

A menudo he tenido la ocasión de observar la fortaleza con que las mujeres soportan los más aplastantes reveses de la fortuna. Esos desastres que quiebran el espíritu de un hombre, y lo postran en el polvo, parecen concitar todas las energías del sexo débil y conferir tal intrepidez y altura de su carácter que a veces esta roza la sublimidad.

Después cuenta la historia de su amigo Leslie y su esposa. Muchos escritores describían a sus personajes femeninos como frágiles, egoístas e interesadas en el dinero. Aquí, el personaje femenino de Irving, la esposa de Leslie, es totalmente diferente y su personalidad coincide con el fragmento con el que inicia esta historia.

5.- Rip van Winkle

Después de una bella descripción de las montañas de Kaatskill el narrador nos habla de un hombre llamado Rip van Winkle que vivía en un pueblo al pie de esas montañas. Se trataba de un hombre sencillo y bondadoso; un buen vecino, y un marido obediente y dominado por su mujer. Sin embargo, era incapaz de trabajar en su propia granja porque pensaba que no servía para nada, por lo que se trataba de la granja en peor estado de toda la zona. Sus hijos, al igual que la granja, estaban totalmente descuidados. La esposa de Rip, no paraba de reprocharle su holgazanería y despreocupación y el culpaba de la ruina familiar.

El hombre, solo contaba con el apoyo de su perro Lobo al que la Sra. Van Wikle también miraba con ojeriza. Desesperado, Rip escapaba del trabajo de la granja y de su esposa cogiendo su escopeta e internándose junto con su perro Lobo en el bosque. Un día de otoño, en una de sus caminatas, Rip había ascendido sin darse cuenta hasta una de las partes más altas de las montañas Kaatskill. De pronto alguien le llama por su nombre y Rip se sorprende de que sea un hombre mayor que carga con un barril de licor. Rip le ayuda, pero a la vez siente temor del desconocido. Finalmente se encuentran con un grupo de personas jugando a los bolos y Rip se asusta más aún, pero después empieza a beber y a beber.

Cuando Rip y su acompañante se aproximaron a ellos, dejaron de pronto de jugar y lo miraron con ojos inmóviles como los de las estatuas, y con rostros tan extrañamente groseros y apagados que a Rip el corazón le dio un vuelco y las rodillas, temblorosas, chocaron entre sí. Su acompañante vació entonces el contenido del barrilete en grandes jarros y le hizo señales para que los repartiera entre la compañía. Rip obedeció con temor, tembloroso. Bebieron estos el alcohol en profundo silencio y regresaron a su juego.

Preguntas semana 2: Relatos 6 – 9

6.- Los escritores ingleses y Norteamérica

Irving siente tristeza ante la creciente aversión literaria entre Inglaterra y Norteamérica. Describe a los viajeros ingleses como los mejores y los peores del mundo. Critica que Inglaterra destina a sus peores viajeros a Estados Unidos y está contenta con recibir información de estos sobre el país.

Es posible, quizá, que estos hombres se hayan visto decepcionados en alguna expectativa poco razonable de enriquecimiento rápido. Tal vez se imaginaran los Estados Unidos como un El Dorado, donde abundaban el oro y la plata y a los nativos les faltaba sagacidad, y donde iban a hacerse extraña y súbitamente ricos de algún modo impredecible pero sencillo. La misma debilidad mental que permite expectativas absurdas produce petulancia en la decepción. Las personas así acaban resentidas contra el país al descubrir que allí, como en cualquier otra parte, un hombre debe sembrar antes de poder cosechar, debe ganar dinero por medio de la aplicación y del talento, y debe enfrentarse a las dificultades corrientes de la naturaleza y a la astucia de un pueblo inteligente y emprendedor.

7.- La vida campestre en Inglaterra

El autor recomienda que para formarse una opinión correcta del carácter inglés no debe limitarse a observar la metrópoli sino que ha de ir al campo y visitar pueblos y aldeas, granjas, iglesias rurales… puesto que los ingleses tienen una gran sensibilidad bucólica. En la ciudad presentan frecuentemente un aire apresurado y abstraído. En cambio, en el campo los ingleses adoptan una actitud alegre, franca y abierta.

[…] lo que más deleite me produce es el talento creativo con el que los ingleses decoran las nada ostentosas viviendas de la clase media. La morada más tosca, la parcela más exigua y poco prometedora, se convierte en un pequeño paraíso en las manos de un inglés de buen gusto.

8.- El corazón roto

En esta historia, Irving explica cómo viven el desamor los hombres y las mujeres. El autor considera que las mujeres, en general, sufren tanto por la decepción amorosa que se consumen poco a poco hasta perecer. Posteriormente, Irving nos cuenta la historia de una mujer que amaba a un hombre que fue ejecutado y cómo ella “fue consumiéndose en un declive lento pero inexorable, y finalmente se hundió e la tumba, víctima de un corazón roto”.

Hay algunos desastres personales que hieren y abrasan el alma, que penetran hasta el asiento vital de la dicha, y la destruyen, de tal modo que esta nunca volverá a echar brotes ni a florecer. 

9.- El arte de hacer libros

Irving nos habla de su experiencia en la sala de lectura de la Biblioteca Británica donde encuentra a un grupo de hombres leyendo libros antiguos y escribiendo sus propios libros.

[…] estas bandadas de escritores rapaces apresan las maravillas y exquisitas ideas de los escritores anticuados, y las arrojan al futuro para que crezcan y den fruto en un periodo de tiempo lejano. Muchas de sus obras, asimismo, experimentan una especie de metempsícosis y renacen bajo nuevas formas. Lo que era anteriormente un plúmbeo libro de historia vuelve a la vida como una novela de aventuras; una vieja leyenda se transforma en una obra de teatro moderna, y un sobrio tratado de filosofía proporciona la base para toda una serie de enérgicos y chispeantes ensayos. […]

Preguntas semana 3: Relatos 10 – 13

10.- Un poeta real

Irving hace una excursión al castillo de Windsor, un lugar que inspira “pensamientos elevados”. Allí el autor piensa en Jacobo I de Escocia que estuvo encerrado durante más de dieciocho años en una enorme torre gris perteneciente al castillo. A continuación nos narra su historia y nos cuenta que Jacobo tenía una gran imaginación poética lo que le llevó a escribir El libro del rey durante su cautiverio. Dicho libro trata sobre el amor del autor por lady Jane Beaufort de quien se enamoró mientras estaba preso. Respecto al libro, Irving señala: “No es un hecho frecuente que los soberanos escriban poesía, ni que los poetas traten de la realidad.”

Ciertamente, el atributo divino de la imaginación es que es irreprimible, inconfinable; que, cuando el mundo real se vuelve inaccesible, es capaz de crear un mundo para sí misma, y, con poder necromántico, conjurar figuras y formas gloriosas y radiantes visiones, a fin de hacer populosa la soledad e iluminar la penumbra de la mazmorra.

11.- La iglesia rural

Según Irving el mejor lugar para conocer el carácter humano en Inglaterra es la iglesia rural. En una de ellas, mientras el párroco da la misa, el escritor se dedica a observar a la gente que hay a su alrededor. Le llama la atención el aspecto sencillo y el comportamiento cercano de una familia de posición elevada. Por otra parte, observa un fuerte contraste entre dicha familia y un hombre adinerado que está intentando convertirse en terrateniente. Este y su familia van con tanta pompa y boato que dejan a todos boquiabiertos.

He sido bastante minucioso a la hora de retratar a estas dos familias porque he considerado que son representativas de lo que uno se encuentra a menudo en este país: el grande campechano y la medianía arrogante. No siento ningún respeto por los títulos nobiliarios a menos que estén acompañados de auténtica nobleza interior; pero he observado, en todos los países donde existen distinciones artificiales, que las clases más altas son siempre las más corteses y modestas. Aquellos que están perfectamente seguros de su propia posición son los menos dados a abusar de la de otros, mientras que no hay nada tan ofensivo como las aspiraciones de la vulgaridad, la cual pretende elevarse a sí misma humillando a su vecino.

12.- La viuda y su hijo

Irving nos cuenta que durante su estancia en la campiña inglesa, va a menudo a la vieja iglesia del pueblo. Allí descubre que la única que se comporta como una auténtica cristiana es una anciana pobre y encorvada. El escritor presencia el funeral y el entierro del hijo de la anciana y reflexiona sobre su terrible pena:

Cuando vi a la madre abandonar lenta y dolorosamente la tumba, dejando a su espalda los restos de todo lo que quería en este mundo, y retornando al silencio y la miseria, sentí una gran lástima por ella. ¿Qué aflicciones —pensé— tienen los ricos? Disponen de amigos que los consuelen, de placeres de los que gozar, de un mundo con el que distraer y disipar su dolor. ¿Qué penas tienen los jóvenes? Sus mentes en desarrollo olvidan pronto las heridas, sus espíritus resilientes se recuperan enseguida de los efectos de la presión, sus tiernos y dúctiles afectos no tardan en enroscarse alrededor de nuevos objetos. Pero las penas de los pobres, quienes no disponen de instrumentos externos de alivio; las penas de los ancianos, con los que la vida en el mejor de los casos no es sino un día de invierno, y quienes no pueden esperar un regreso de las dichas vividas; las penas de una viuda, vieja, solitaria, menesterosa, que llora a su único hijo, el último solaz de sus años… son penas todas ellas que ciertamente nos hacen sentir la impotencia de las palabras de consuelo.

13.- Un domingo en Londres

Irving nos dice que cada domingo la bulliciosa ciudad de Londres se convierte en un lugar tranquilo. Describe cómo los domingos la gente acude a misa tras repicar las campanas y cómo, después, las familias se reúnen para comer tras una semana en la que apenas se han visto debido a sus ocupaciones. Para terminar, el escritor nos cuenta que a  continuación, por la tarde, los londinenses disfrutan de la naturaleza.

El domingo por la tarde la ciudad saca a sus legiones en tropel a respirar el aire fresco y disfrutar del sol de los parques y entornos naturales. Los escritores satíricos pueden decir lo que les plazca acerca de las diversiones dominicales de los londinenses en el campo, pero para mí hay algo delicioso en ver cómo el pobre prisionero de la abarrotada y polvorienta metrópolis tiene de este modo la posibilidad de salir de ella una vez por semana para lanzarse al verde seno de la naturaleza. Es como un niño devuelto al pecho materno; y aquellos que desplegaron por primera vez los nobles parques y magníficos jardines que rodean esta enorme ciudad han hecho cuando menos tanto por su salud y virtud moral como si se hubieran gastado en hospitales y prisiones el dinero que les costó hacerlos.   

Preguntas semana 4: Relatos 14 – 17

14.- La taberna La Cabeza del Jabalí de Eastcheap

En esta historia, Irving nos habla de cómo, en algunos países católicos, las personas encienden luces frente a las imágenes de los santos, con tal devoción que, al intentar iluminarlos, terminan oscureciéndolos. A continuación habla de Shakespeare y explica por qué le ocurre algo parecido a los santos. Por eso, cuando Irving desea escribir algo sobre Shakespeare, se da cuenta de que muchos autores ya han analizado en profundidad tanto su vida como su obra.

Así de perplejo me hallaba una mañana, mientras hojeaba algunas de sus obras, cuando abrí casualmente un volumen por las escenas cómicas de Enrique IV y me vi en cuestión de un instante, completamente absorto en el alocado jolgorio de la taberna La Cabeza de Jabalí. Estas escenas de humor están descritas de un modo tan vívido y natural, y sus personajes se sustentan con tal fuerza y consistencia, que se confunden en la imaginación con hechos y personas de la vida real. A pocos lectores se les pasa por la cabeza que todos ellos son creaciones surgidas de la mente de un poeta, y que, en realidad, nunca ha habido ningún grupo de alegres jaraneros que diera vida al aburrido barrio de Eastcheap.   

Irving decide viajar hasta Eastcheap y busca la taberna La Cabeza del Jabalí, sin embargo esta ha desaparecido. Pero poco a poco, va conociendo algunas historias y además puede contemplar algunas reliquias que han quedado para la posteridad. 

15.- La mutabilidad de la literatura

Irving se encuentra en la abadía de Westminster disfrutando de la tranquilidad del lugar. Accede a la biblioteca y al contemplar los libros compara a la biblioteca con una especie de catatumbas literarias. Después, el escritor mantiene una interesante conversación con uno de los libros de la biblioteca. El libro se queja de no ser ya leído por nadie y culpa a los libros nuevos que han ido apareciendo. Irving razona lo siguiente:

[…] Considero esta mutabilidad del lenguaje una sabia precaución de la Providencia en beneficio del mundo en general, y de los escritores en particular. Por razonar a partir de una analogía, diariamente vemos como las diversas y hermosas familias de plantas brotan, florecen, adornan los campos durante un corto espacio de tiempo y luego se marchitan y descomponen, a fin de dejar paso a sus sucesores. De no ser este el caso, la fecundidad de la naturaleza sería un motivo de queja en vez de una bendición. La tierra se vería agobiada por el frondoso exceso de vegetación, y su superficie se convertiría en una enmarañada espesura. De forma semejante, las obras producto del ingenio y la erudición pierden popularidad y dejan su lugar a creaciones posteriores. La lengua va cambiando gradualmente, y con ello se van olvidando textos de escritores que florecieron en el tiempo que les tocó en suerte; de lo contrario los poderes creativos del genio abarrotarían el mundo, y la mente acabaría completamente desorientada en los infinitos laberintos de la literatura. […]

[…] los escritores seguirán escribiendo, las imprentas imprimiendo y el mundo se verá inevitablemente saturado de buenos libros. Pronto hará falta una vida entera solamente para conocer los títulos. Actualmente, muchos hombres de cultura aceptable rara vez leen algo que no sean reseñas, y no pasará mucho tiempo antes de que un erudito sea poco más que un simple catálogo andante.

16.- Funerales rurales

Irving nos habla de la costumbre en algunas zonas rurales de Inglaterra de esparcir flores al paso de los cortejos fúnebres y de plantarlas en las tumbas de los fallecidos. Según el autor, esta práctica ya se observaba en tiempos de los griegos y los romanos. También describe otras costumbres similares en diferentes zonas de Inglaterra.

El efecto natural del dolor por los muertos es refinar y elevar la mente; y tenemos una prueba de ello en la pureza de sentimiento y la sencilla elegancia de pensamiento que impregnaban todas estas prácticas fúnebres. Se tenía especial cuidado, por ejemplo, en usar solamente flores y plantas de hoja perenne que dieran buen olor. La intención parece haber sido atenuar los horrores de la tumba, distraer los pensamientos de las degradaciones causadas por la podredumbre mortal y ligar el recuerdo de los difuntos a lo más delicado y bello que hay en la naturaleza.

Es muy de lamentar que una costumbre tan verdaderamente elegante y conmovedora ya no sea de práctica común, y exista únicamente en las aldeas más remotas e insignificantes. Pero parece como si las tradiciones de carácter poético evitaran siempre los caminos de la sociedad cultivada. A medida que la gente se va volviendo educada, deja de ser poética. Hablan de poesía, pero han aprendido a reprimir los impulsos que esta desata, a desconfiar de las emociones que hace aflorar súbitamente y a reemplazar sus usos más emotivos y pintorescos por una estudiada etiqueta y pomposo ceremonial. Pocos desfiles pueden resultar más fríos y señoriales que un cortejo fúnebre inglés en la ciudad. Sus componentes son el boato y una lúgubre comitiva: carruajes negros, penachos negros y plañideras contratadas que hacen una farsa del dolor.

17.- La cocina de la posada

En un viaje que hace Irving a los Países Bajos, habla de la noche que pasa en Pomme d’Or, una posada donde cena solo. Está muy aburrido hasta que oye carcajadas y va hasta la cocina para echar un vistazo a las personas que componen el grupo: viajeros, parroquianos y parásitos. Se ríen por las anécdotas que está contando un francés sobre sus aventuras amorosas. Irving se queda a escuchar las historias de los viajeros y recuerda una de ellas que relata a continuación.  

Como no tenía mejor manera de pasar una tediosa noche de viento aullante, tomé asiento cerca de la cocina económica y me puse a escuchar las variadas historias de los viajeros, algunas muy extravagantes y la mayoría muy aburridas. Todas ellas, sin embargo, se han esfumado de mi traicionera memoria a excepción de una, que voy a esforzarme por relatar. Temo, no obstante, que debía la mayor parte de su gracia a la manera en que fue contada, así como el peculiar aire y aspecto del narrador.

Preguntas semana 5: Relatos 18 – 21

18.- El prometido fantasma

Irving nos habla del castillo donde vivía el barón Von Landshort y su hija. Esta recibió una buena educación de sus tías y se convirtió en un portento. Las tías de la joven siempre la acompañaban y vigilaban. Por otra parte, los familiares de Von Landshort eran muy pobres e iban al castillo para visitarle y hacer celebraciones.

Un día, durante una gran reunión familiar, el barón prometió a su hija con un joven conde a quien ella nunca había visto. Todos aguardaban su llegada, sin embargo el conde fue herido de muerte por unos ladrones mientras iba en dirección al castillo. Por eso, le pidió a un amigo suyo que fuese hasta la fortaleza para explicarle al padre y a su prometida lo ocurrido.

El barón corrió a recibir a su futuro yerno. Se había bajado del puente levadizo, y el extraño se hallaba frente a las puertas del castillo. Era un caballero alto y gallardo, montado en un corcel negro. Tenía un semblante pálido, pero también unos ojos brillantes y románticos y un aire de melancolía señorial.

19.- La abadía de Westminster

Mientras Irving pasea por el claustro de la abadía, descubre las efigies de tres de los primeros abades.

Permanecí allí un rato, meditando sobre estas reliquias de la antigüedad, halladas de forma casual y abandonadas de aquel modo como restos de un naufragio en aquella lejana orilla del tiempo; reliquias que no contaban ninguna historia, salvo la de que aquellos hombres habían existido y perecido; que no enseñaban más moraleja que la futilidad de ese orgullo que sigue manteniendo la esperanza de que le rindan homenaje una vez hecho cenizas, y de pervivir en una inscripción. Unos pocos siglos más, y hasta aquellos testimonios apenas legibles se borrarán, y el monumento dejará de evocar su memoria.

Una vez termina de visitar la abadía, el autor reflexiona lo siguiente:

¡Qué vano resulta jactarse, después de todo, de la inmortalidad de un nombre! El tiempo no deja en ningún momento de pasar sus páginas; estamos demasiado concentrados en el relato del presente para detenernos a pensar en los personajes y anécdotas que dieron interés al pasado, y cada época es un tomo de la historia de la humanidad que se tira y se olvida con rapidez. El ídolo de hoy saca al héroe de ayer de nuestro recuerdo, y será a su vez sustituido por su sucesor de mañana.

20.- La Navidad

En este relato, el autor nos habla de la felicidad y la bondad que se sienten durante la Navidad, y cómo la celebraban los ingleses.

Los ingleses, debido a la gran prevalencia de las costumbres rurales en todos los estratos de la sociedad, han sido siempre aficionados a esas fiestas y celebraciones que de forma agradable interrumpen la quietud de la vida campestre; y, en tiempos pasados, eran particularmente observantes de los ritos religiosos y sociales de la Navidad. […] Parecía abrir de par en par todas las puertas y todos los corazones. Juntaba al campesino con el noble, y mezclaba todos los niveles sociales en un único torrente cálido y generoso de alegría y amabilidad.

21.- La diligencia

Irving recuerda unas Navidades que pasó en la campiña inglesa. El día de Nochebuena recorrió una larga distancia a bordo de una diligencia atestada de gente.

Por la tarde llegamos a un pueblo en el que había decidido pasar la noche. En el momento de entrar por el gran portalón de la posada, vi a un lado la luz de un vivo fuego que brillaba a través de una ventana. Después accedí al interior, y admiré, por centésima vez, esa estampa de comodidad, orden y amplio y sincero disfrute que es la cocina de una posada inglesa.

Llega a la posada Frank Bracebridge, un joven con el que Irving había viajado hacía un tiempo por Europa. El joven invita al escritor a pasar un par de días en la casa solariega de su padre.

«Mejor eso que tener una comida de Navidad solitaria en una posada —dijo—, y puedo garantizarte que recibirás una calurosa bienvenida un poco a la antigua usanza.» Sus argumentos eran convincentes, y he de confesar que los preparativos de celebración y diversión en sociedad que había visto por todas partes me habían hecho un poco insufrible mi soledad. Así que acepte de inmediato su invitación; la silla de posta se acercó otra vez a la puerta, y unos momentos después me encontraba de camino a la mansión familiar de los Bracebridge.

Preguntas semana 6: Relatos 22 – 25

22.- La Nochebuena

En el relato anterior, Irving se encuentra por casualidad con Bracebridge, un amigo que le invita a pasar la Navidad con él y su familia. El joven le dice a Irving que su padre es el clásico caballero de la campiña inglesa.  Cuando llegan a la mansión se reúnen con los sirvientes que están divirtiéndose.

Era realmente encantador ver al anciano Señor sentado en la silla de brazos de la familia junto a la acogedora chimenea de sus antepasados, y mirando a su alrededor como el sol de un sistema planetario, irradiando calidez y alegría a todos los corazones. Hasta el perro que estaba tumbado a sus pies, cuando cambiaba perezosamente de postura y bostezaba, levantaba la mirada afectuosamente hacia el rostro de su amo, daba en el suelo con la cola y se estiraba de nuevo para dormir, confiado en la bondad y protección del anciano. La auténtica hospitalidad emana algo profundo que es imposible de describir, pero que se percibe inmediatamente y hace que el visitante se sienta cómodo en el acto.

23.- El día de Navidad

Al día siguiente, Irving no puede más que sentir bondad y felicidad. Un criado aparece para guiar al escritor hasta una pequeña capilla, donde la familia ya está reunida. Irving se lamenta de que se esté perdiendo la costumbre de que las familias presidan un oficio religioso todos los domingos y festividades de santos del año. Más tarde, el escritor habla con el hospitalario anciano y este le dice:

“Me encanta ver cómo celebran este día tanto los ricos como los pobres; es fabuloso que haya al menos un día al año en el que uno tenga la seguridad de que será bienvenido allá donde vaya, y de que todas las puertas del mundo, por decirlo de algún modo, estarán abiertas para él […]”

24.- La comida de Navidad

Irving asiste al banquete navideño que da el hospitalario anciano y siente que todos están felices.

¡Qué fácil es para una buena persona dar gusto a aquellos que la rodean!, ¡y qué cierto es que un corazón bondadoso es una fuente de gozo, que refresca todo lo que hay a su alrededor haciéndole sonreír! El talante jovial del respetable Señor era absolutamente contagioso; él estaba feliz y dispuesto a hacer feliz a todo el mundo, y olas pequeñas excentricidades de su carácter no hacían sino dar un toque gracioso, en cierto modo, a su encantadora filantropía.

25.- Antigüedades londinenses

A Irving le gusta explorar Londres para buscar antigüedades. Afirma que estas se encuentran sobre todo en las partes más recónditas de la ciudad. El autor entra en lo que le parece un edificio público.

Todo el lugar tenía un aire de calma y recogimiento monásticos, y lo que le otorgaba un encanto misterioso era que no me había encontrado con ningún ser humano desde que había cruzado el umbral.

El escritor explora el edificio y contempla el interior de una alcoba:

[…] mi mirada se detuvo en el interior de una alcoba por cuyas paredes había colgados objetos raros y exóticos: bárbaros instrumentos de guerra; ídolos extraños y caimanes disecados; serpientes y monstruos en tarros de cristal, que adornaban la repisa de la chimenea; en tanto que sobre el alto dosel de una cama anticuada sonreía una calavera humana, flanqueada por dos gatos momificados.

Preguntas semana 7: Relatos 26 – 29

26.- Little Britain

Little Britain es un pequeño barrio que está en el centro de Londres. El nombre de este barrio se debe a que en otro tiempo fue el lugar de residencia de los duques de Bretaña. Little Britain fue adquirido por la burguesía y por un tiempo, se convirtió en el gran mercado del saber, poblándose de libreros que después fueron abandonando paulatinamente el vecindario. Irving se aloja en uno de los edificios más pequeños y viejos.

[…] circulan muchas historias de fantasmas, especialmente en relación con las viejas mansiones, en varias de las cuales, según dicen se observan en ocasiones cosas extrañas. Se han visto caballeros y damas […] paseándose arriba y abajo por sus grandes estancias desiertas en las noches de luna, y se cree que son los espíritus de los antiguos propietarios ataviados con sus trajes cortesanos.

 Después, Irving habla de algunos personajes destacados de Little Britain y de los dos eventos anuales más importantes: la Feria de San Bartolomé y el Día del Lord Alcalde. A continuación Irving describe la Feria de San Bartolomé:

[…] la gente no hace otra cosa que chismear en corrillos y divertirse dando vueltas por ahí. Las últimamente tranquilas calles de Little Britain se ven invadidas de repente por figuras y caras extrañas; cada taberna es una escena de algarabía y jarana. Se oye a gente tocando el violín y cantando en ellas mañana, tarde y noche; y en cada ventana uno puede ver a grupos de amigos del alma, con ojos soñolientos y sombreros ladeados, pipa en boca y jarra en mano, abrazándose, charlando con voz monocorde y entonando canciones lacrimógenas.

27.- Stratford-on-Avon

Irving está alojado en la posada del Caballo Rojo, en Stratford-on-Avon. Lo primero que hace el autor es visitar la casa donde nació Shakespeare. De todo lo que ve allí lo que despierta más su admiración es la silla de Shakespeare. Después va hasta la tumba del escritor bardo. Justo encima de la tumba, en un nicho en la pared, hay un busto de Shakespeare, colocado allí al poco de su muerte y considerado un retrato fiel del poeta.

Shakespeare, en sus años mozos, poseía sin duda el carácter impetuoso y heterodoxo de un genio apasionado, indisciplinado y carente de rumbo. El temperamento poético tiene por naturaleza algo de errabundo. Cuando se le da rienda suelta se desmanda y se deleita en todo tipo de excentricidades y libertinajes. Muchas veces es cuestión de azar, en las caprichosas jugadas del destino, que un genio innato acabe siendo un gran pícaro o un gran poeta; y si el interés de Shakespeare no se hubiera inclinado afortunadamente por la literatura, este podría haber infringido todas las leyes de la sociedad con la misma osadía con que ha trascendido las normas del teatro. 

28.- Rasgos del carácter indio

Irving destaca el carácter y las costumbres de los indios norteamericanos.

A los desafortunados aborígenes de América les tocó en suerte sufrir una doble injusticia a manos del hombre blanco en los primeros tiempos de la colonización. Fueron despojados de sus posesiones hereditarias mediante guerras motivadas únicamente por la codicia —y a menudo carentes de motivo alguno— y difamados por escritores prejuiciosos e interesados.

El colono los trataba muchas veces como a bestias salvajes, y el cronista se ha esforzado en justificar sus atropellos. El primero encontraba más fácil exterminar que civilizar, y el segundo, vilipendiar que utilizar su sentido crítico. Apelativos como «salvajes» y «paganos» se consideraban razón suficiente para aprobar las hostilidades de uno y otro, y por consiguiente los pobres nómadas de los bosques fueron perseguidos y difamados, no porque fuesen culpables de algo, sino porque eran ignorantes.

29.- Philip de Pokanoket

Irving se lamenta de que los cronistas que escribieron sobre la colonización de América no hayan dejado relatos más francos y detallados de los indios.

Es doloroso ver, incluso a partir de estas narraciones parciales, cómo las huellas del avance de la civilización están manchadas con la sangre de los nativos; con qué facilidad el ansia de conquista incitó a la hostilidad a los colonos, y cuán despiadadas eran sus tácticas de guerra.

A continuación el escritor habla de Philip Pokanoket, un jefe indio y guerrero cuyo nombre inspiraba terror por todo Massachusetts y Connecticut. Su padre, el jefe indio Massasoit recibió con los brazos abiertos a los primeros colonos, sin embargo Pakanoket vio cómo lo que recibían a cambio de los hombres blancos no era más que ingratitud.

Pakanoket veía cómo la totalidad de su raza estaba desapareciendo de la faz de la tierra frete a ellos, cómo les estaban quitando sus territorios de las manos y cómo sus tribus se estaban volviendo débiles, dispersas y dependientes.

A Pokanoket le bastaba con saber que antes de la intrusión de los europeos sus congéneres eran los dueños y señores de la tierra, y que ahora estaban convirtiéndose en vagabundos en la patria de sus antepasados.

Pakanoket lucha con denuedo contra los colonos, pero poco a poco sus aliados indios van disminuyendo, algunos porque son asesinados y otros porque le traicionan y se alían con el hombre blanco.

Pakanoket vivió como un vagabundo y un fugitivo en su propia tierra, y halló su fin, como una canoa solitaria que se hunde en medio de la oscuridad y la tempestad sin que ninguna mirada compasiva llorara su caída ni ninguna mano amiga dejara constancia de su lucha.

Preguntas semana 8: Relatos 30 – 34

30.- John Bull

Irving destaca la afición de los ingleses de caricaturizar y dar apelativos o apodos ridículos tanto a personas como a naciones, incluyendo la mismísima Inglaterra. Así nació el excéntrico personaje llamado John Bull.

John Bull da la impresión de ser un tipo corriente, franco y práctico, que despliega mucha menos poesía que prosa abundante. En su forma de ser hay escaso romanticismo, pero una inmensa reserva de pasión espontánea. Destaca por su sentido del humor más que por su ingenio; es más divertido que alegre, más melancólico que ceñudo; resulta fácil arrancarle una lágrima, si se lo conmueve, o una amplia sonrisa, si se lo sorprende; pero detesta el sentimentalismo,  y no es dado a cumplidos banales. Es un compañero genial si uno permite sus humoradas y que hable de sí mismo, y ayudará a un amigo en una riña con la vida y con la bolsa, por muy fuerte que puedan sacudirle.

31.- El orgullo del pueblo

Irving descubre un pueblo ubicado en una hermosa y apartada zona rural. Por la tarde camina hacia la iglesia del pueblo y ve un cortejo fúnebre. La fallecida es una mujer joven y soltera. El escritor sigue al cortejo al interior de la iglesia y cuando regresa a la posada le hablan sobre la joven. Era la más bella del pueblo y un joven oficial que llegó la comenzó a cortejar.

Él la enseñaba a ver nuevas maravillas en la naturaleza; le hablaba en el lenguaje de la vida cortés y cultivada, y le susurraba al oído los embrujos del romance y la poesía.

Las sórdidas distinciones de categoría social y fortuna no significaban nada para la muchacha; era la diferencia de intelecto, de porte, de modales, respecto de la sociedad rústica a la que ella había estado acostumbrada lo que hacía que tuviera al oficial en un pedestal.

Sin embargo, el oficial le comunica un día a la enamorada que tiene que marcharse. La joven comienza a llorar y él le propone marcharse juntos.

Cuando finalmente la naturaleza de la propuesta del joven se aclaró de manera súbita en su mente inocente, el efecto fue fulminante. No se echó a llorar; no prorrumpió en reproches, y no dijo una palabra, sino que se apartó horrorizada de él como si de una víbora se tratase, le lanzó una mirada de angustia que hirió al oficial en el alma y, juntando las manos en un gesto de agonía, huyó, como en busca de refugio, hasta la casa de su padre.  

32.- El pescador de caña

Irving recuerda haber estudiado El perfecto pescador de caña en los Estados Unidos con un grupo de amigos. A raíz de dicho estudio todos experimentaron una fiebre absoluta por la pesca. De modo que en cuanto llega el buen tiempo, Irving y sus amigos van a pescar.  Pero el escritor enseguida se rinde mientras que sus amigos perseveran.

Me parece tenerlos ahora mismo ante mi vista, moviéndose con sigilo por el margen del arroyo allí donde este se encontraba limpio de vegetación o bordado solamente por matas y arbustos. Veo al avetoro irguiéndose con un chillido ahogado mientras se meten en su territorio rara vez invadido; al martín pescador observándolos con recelo desde su árbol seco, que se inclina sobre la honda y oscura represa de molino en la garganta de las colinas; a la tortuga dejándose resbalar de costado desde la piedra o el tronco en el que ha estado tomando el sol, y a la aterrorizada rana lanzándose de cabeza al agua mientras se aproximan, y dando la voz de alarma por todo el mundo acuático de los alrededores.

33.- La leyenda de Sleepy Hollow

Irving nos habla de la tranquilidad del pequeño valle llamado Sleepy Hollow y de la abundancia de leyendas locales. Una de esas leyendas habla de la aparición de una figura sin cabeza que viaja a caballo y al que se le llama «el jinete sin cabeza de Sleepy Hollow».

Después, nos habla de Ichabod Crane, el maestro, que sentía una gran fascinación por las leyendas de fantasmas. Entre sus discípulos estaba Katrina van Tassel, una muchacha muy hermosa, con la habilidad de predecir el futuro y heredera de una mansión. Ichabod decidió conquistar a Katrina para casarse con ella. Sin embargo, tenía que competir con otros admiradores de la muchacha entre ellos con Abraham (o Brom el Huesos) el héroe de los alrededores. Pronto Brom empieza a atacar a Ichabod de todas las formas posibles y además es rechazado por Katrina. Tras el rechazo, Ichabod es perseguido y atacado por el jinete sin cabeza. Al día siguiente, como el maestro no aparece, se organiza un grupo para buscarlo, pero no lo encuentran.

Se observó además que Brom el Huesos, quien había conducido al altar de manera triunfante a la radiante Katrina poco después de la desaparición de su rival, adoptaba una expresión taimada cada vez que alguien relataba la historia de Ichabod, y siempre se echaba a reír sonoramente cuando se mencionaba la calabaza; lo cual hacía sospechar a algunos que sabía más del asunto de lo que quería confesar.

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¡¡¡Importante!!! He creado un nuevo comentario titulado Preguntas semana 8: Relatos 30 – 34. Por favor, id añadiendo vuestras respuestas ahí. ¡Muchas gracias!

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38 respuestas a «La leyenda de Sleepy Hollow y otros relatos»

  1. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 8: Relatos 30 – 34

    ¡Holaaa!¡Ya hemos llegado al final! 🤩 Acabo de añadir las preguntas de la última semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗🥰

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola, hola 👋🏽
      Aquí va mi último comentario sobre esta obra!
      «Jonh Bull»
      Aquí tenemos a un personaje típico de la cultura inglesa de la época que se ha caricaturizado. Como tal, tiende a exagerar rasgos para volverlos reconocibles: robustez, franqueza, pragmatismo, cierta rudeza. Irving no describe a un inglés real, sino a un arquetipo. Sin embargo, estos rasgos sí parten de una realidad: el carácter práctico, poco dado a lo romántico, muy apegado a la tradición y a la estabilidad social. Es decir, mezcla de exageración y reflejo social.
      Puede que este personaje me recuerde a Don Quijote para España, o a Mafalda o Inodoro Pereyra para Argentina. 🤔
      En relación a “mucha menos poesía que prosa abundante”, creo que Irving está subrayando un pragmatismo excesivo: un pueblo más inclinado a la lógica, al comercio, a la vida práctica que a la imaginación o a la expresión artística.
      Con respecto a condensar el carácter de una nación en una figura literaria, considero que hace más fácil comprender rasgos culturales y sirve como símbolo identitario, tanto dentro como fuera del país. Además, es una buena herramienta para la crítica pero desde el humor. Aunque también es cierto que corremos el riesgo de simplificar en exceso y caer en estereotipos rígidos, y así reforzar prejuicios en lugar de promover comprensión y empatía.
      «El orgullo del pueblo»
      Un cuento que me encantó! Creo que de mis favoritos de esta antología, a pesar del final.💔
      Un oficial que visita un pueblo perdido por allí, y se enamora de la bella del lugar, una criatura inocente. Y podríamos decir que esa inocencia vendría a ser aquí su talón de Aquiles. La muchacha no tiene las herramientas para detectar las intenciones superficiales del oficial. Su confianza la lleva a ilusionarse, y justamente esa pureza —que debería ser valorada— se convierte en la causa de su sufrimiento. Quedó prendada de él por lo que simbolizaba: estatus, elegancia, un mundo diferente al suyo. El oficial representa una promesa de ascenso social y de romance idealizado, no tanto un vínculo humano real. Su enamoramiento se mezcla con la fascinación por lo inalcanzable. Así, el “amor” aparece atravesado por asimetrías de poder: él, con rango militar y prestigio; ella, con origen humilde y sin recursos para protegerse.
      En el final de la historia, su reacción es de dolor, desengaño y dignidad herida. No solo se siente traicionada en lo personal, sino que percibe que su inocencia fue usada y que sus ilusiones se derrumbaron. La reacción final subraya la gravedad de la desigualdad: ella paga el precio emocional de un juego que él puede olvidar. Lamentablemente, los hombres de la época eran así, 😕 por lo tanto no se los tachaba de villanos. 😒
      «El pescador de caña»
      Aquí una actividad que requiere de todo el temple del mundo: la pesca. Mientras sus amigos se mostraban entusiasmados y perseverantes, Irving se frustraba con rapidez, perdía la paciencia y se distraía. No disfrutaba tanto de la espera ni de la técnica, sino que se quedaba más bien con la experiencia de observar lo que ocurría alrededor. Por eso, se dedica a aportar detalle a la narración.
      A su vez, Irving recuerda este episodio como “fiebre absoluta por la pesca”, porque, aunque su experiencia personal fue torpe, en aquel tiempo la pesca era una pasión entre los jóvenes. Todos se contagiaban del entusiasmo y pasaban horas intentando mejorar.
      Creo que, en ese contexto, podría ser más como Irving. Me imagino contemplando y admirando el paisaje, más que concentrada en el deporte de la caña.
      «La leyenda de Sleepy Hollow»
      Y por fin hemos llegado a nuestra ansiada Sleepy Hollow. 🤩
      La atmósfera es fundamental: un valle envuelto en misterio, donde la superstición domina a sus habitantes. El ambiente sombrío, cargado de historias de fantasmas, crea la tensión que hace posible la leyenda. Sin ese escenario, la aparición del Jinete no tendría el mismo impacto. Digamos que no sería lo mismo encontráselo allí que en Disney. 🤣
      Por otra parte, creo que Ichabod me resultó más bien un personaje ridículo. Irving lo describe de manera cómica, con rasgos exagerados y torpe. A su vez, Brom es más un pícaro-héroe local que un villano. Es fuerte, popular y algo fanfarrón, pero actúa para proteger lo que considera suyo (el amor de Katrina).
      En cuanto a la interpretación de la figura del jinete, el cuento queda abierto a las dudas, como buen relato fantástico. Si lo leemos de forma racional, el Jinete es un engaño de Brom Bones para asustar a Ichabod. Si lo leemos de forma fantástica, el jinete existe como espíritu del soldado decapitado. Irving juega justamente con esa ambigüedad entre superstición y realidad. Pero en esa época, seguro ganaba el poder de la superstición. 👻
      En relación a otras leyendas, puedo decir que: no se centra solo en el espectro, sino en cómo el miedo afecta a los personajes; tiene un tono mezcla de terror y humor, algo poco común en leyendas de fantasmas; y el Jinete sin Cabeza no es simplemente un espíritu aterrador, sino también un posible truco humano.
      Me ha encantado compartir esta lectura con ustedes. 🙌🏽 Gracias por el tiempo dedicado. ❤️

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      1. Avatar de Lucía
        Lucía

        ¡Hola! Por fin he llegado al final de esta lectura 😊

        El relato “John Bull” yo creo que exagera defectos o virtudes (es una caricatura) pero para reflejar el verdadero carácter o la esencia de algún pueblo o sociedad. Pasa como, por ejemplo, en España, todos los estereotipos que existen que, en parte, reflejan nuestra manera de ser: lo abiertos y alegres que somos, lo que apreciamos la cultura y la comida española y sus tradiciones, y otros valores a los que damos mucha importancia como la amistad, la familia, etc. En fin, como muy bien dice Guardiana Saturno: “mezcla de exageración y reflejo social”. No conozco figuras caricaturescas o literarias similares a John Bull para el caso de otros países, la verdad, sería interesante poder investigar al respecto y poder conocerlos… Sí que es verdad que en España Don Quijote es un personaje muy “representativo” y siempre mencionado. Me gusta mucho lo que señala Guardiana Saturno sobre lo de “mucha menos poesía que prosa abundante” y estoy de acuerdo con ella. También de acuerdo con lo que señala luego Guardiana Saturno, yo creo que condensar el carácter de toda una nación en una figura literaria es positivo a la vez que peligroso: positivo porque puede convertirse en un elemento identificativo o simbólico, pero peligroso porque si nos quedamos en esa interpretación “lineal” podemos perpetuar prejuicios y estereotipos que no son justos para la sociedad o nación de la que estemos hablando.

        El relato “El orgullo del pueblo” me ha recordado, en alguna manera, a aquel que leímos que reflejaba la idea de la muerte por la pérdida de la persona amada. En este relato se establece una contraposición entre la vida rural y la vida “culta” ya que cada tipo de vida está representada por un personaje distinto: la vida rural por nuestra protagonista inocente y la vida “culta” por el oficial que enamora a la chiquilla. Parece que todo lo que no es ella, lo es él, de ahí esa contraposición entre dos tipos de vida muy diferentes: la de la chica, tranquila, serena, inocente; la del chico, móvil, cambiante. Yo creo que ella se enamora de ambas cosas: de la persona y de lo que él representa: hay algunos signos que me hacen pensar que ella en un principio quizá se vio atraída por ese estatus y todo lo que simboliza el oficial, pero luego su comportamiento (las miradas, la atención, etc.) me hace pensar que realmente se convierte en un amor verdadero por su parte (tanto que llega a matarla, efectivamente). Yo creo que la inocencia es el elemento fundamental de este relato: es el motivo por el que el oficial se enamora de la muchacha; pero quizá la inocencia es la que lleva a la chica a esperar un compromiso por parte del hombre y a escandalizarse y sentirse humillada por la propuesta del oficial. Una propuesta, por cierto, muy poco considerada por su parte, teniendo en cuenta la situación de las mujeres en la época. Creo que le costaba menos pedirle matrimonio si tan enamorado estaba de ella, no proponerle un plan de este tipo (de hecho, con el matrimonio, ella lo hubiese podido seguir a él y acompañarlo en sus viajes y diferentes residencias, pero con una mejor reputación porque ya no es una mujer que huye con un hombre [con todo lo que ello supone para la época] sino una mujer casada que acompaña a su esposo). Por eso este relato me ha confundido: en un principio pensaba que el oficial estaba enamorado, pero su propuesta y el hecho de dejarse llevar por las presiones sociales (la diferencia de clase y ese tipo de cosas) me hacen pensar que quizá no estaba tan enamorado… De hecho, la reacción de la mujer me parece normal dada su situación, pues la interpreta como una humillación (recordemos el papel de las mujeres en la época) y una traición (si esperaba un compromiso por parte del oficial, no un plan tan escandaloso como ese). Yo creo que en el caso de la última pregunta, la respuesta también es ambas: es villano (en el sentido de que se porta mal con la chica) pero también es hijo de su época. Es decir, se porta mal con ella y no vuelve a arreglar su error dejando que la chiquilla se consuma; pero quizá los modelos masculinos que conoce coetáneos no son mejor que eso…

        El relato “el pescador de caña” me ha parecido muy gracioso al principio, cuando Irving se ríe de sí mismo y de sus amigos jajajajajaja. Irving prueba con sus amigos eso de la pesca con caña, pero no sale como esperaba y enseguida se rinde, mientras que sus compañeros perseveran un poco más aunque, al final, sin conseguir resultados muchos mejores jajajajaja. Poca paciencia que nos tiene Irving… aunque a mí me hubiera pasado lo mismo (además de que, ¿¿¿¿por qué iba a pescar viendo que se me da mal si puedo estar leyendo un libro a la sombra de un árbol más a gusto que un arbusto????). Y, como esto no es para él, pasa mejor a leer y a observar y detallar su entorno. Ya hemos visto lo bien que se le da describir entornos y ambientes, y en este caso no es una excepción: me ha gustado mucho la descripción que señalas Cristina de los animales que aparecen (sobre todo, la idea de la rana huyendo para avisar a sus compañeros acuáticos).

        Yyyyyy por últimooooo…. ¡la leyenda de Sleepy Hollow! Yo no sé a vosotras, pero a mí este relato me ha “decepcionado” un poco. Pongo “decepcionado” entre comillas porque esta sensación creo que viene de mis propias expectativas: no sé qué esperaba exactamente de este relato (quizá una narración más cercana al relato del prometido fantasma), pero no esperaba lo que he leído (aunque el final de nuestro pedagogo y el encuentro con el jinete sin cabeza sí lo he disfrutado mucho). Se me ha hecho un relato algo largo para toda la acción y misterio que esperaba, ¿sabéis? No sé si me explico del todo… Aunque la ambientación y el final son muy buenos. Sobre todo, la ambientación y esa “atmósfera” de la que hablas en las preguntas, Cristina; que, como dice Guardiana Saturno, es fundamental: primero para entender la leyenda y también para recrear espacios y que podamos situarnos con nuestro personaje entre esos bosques oscuros llenos de sonidos extraños, sombras lúgubres… En cuanto a los personajes, yo también veo a Ichabod Crane como un personaje ridículo, mientras que Brom Bones es un pícaro de pueblo, temido y querido a partes iguales. Sobre la existencia del Jinete Sin Cabeza, me gusta mucho lo que señala Guardiana Saturno: “Irving juega justamente con esa ambigüedad entre superstición y realidad”, algo que me ha gustado mucho del relato: la aparición del Jinete puede entenderse como una jugarreta de Brom o como la aparición de un fantasma del que hablan las historias y leyendas de la zona. Y también me gusta mucho algo del relato que señala Guardiana Saturno y que lo diferencia de otras leyendas fantásticas: “no se centra solo en el espectro, sino en cómo el miedo afecta a los personajes; tiene un tono mezcla de terror y humor, algo poco común en leyendas de fantasmas”.  A pesar de que no he disfrutado al 100% del relato como esperaba ☹ porque en algunos momentos se me ha hecho algo pesado, sí reconozco que tiene cosas muy buenas como la ambientación, la ambigüedad entre realidad/fantasía, el humor, etc.

        ¡Ya hemos llegado al fin de esta lectura! Como siempre, chicas, es un placer compartir lectura, impresiones y tiempo con vosotras :). A ver qué nos espera en nuestra próxima lectura. Nos leemos pronto <3.

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        1. Avatar de Cristina Rubio

          Las caricaturas como la de John Bull creo que son un intento de unificar que se queda en eso, en un intento. Porque cada pueblo está compuesto de personas y cada persona es diferente por más que nos guste tener todo etiquetado. Nos gustan las generalizaciones y los estereotipos, porque nuestro cerebro siente que así es más fácil procesar la información, pero en realidad nos autoengañamos. Cada persona, sea del país que sea, es diferente y a la vez somos muy parecidos en muchas cosas a nivel mundial. Por eso me gusta mucho esta frase: “es más lo que nos une que lo que nos separa” sin tener en cuenta las nacionalidades. Por otro lado estoy de acuerdo contigo, Guardiana Saturno, en esto: “también es cierto que corremos el riesgo de simplificar en exceso y caer en estereotipos rígidos, y así reforzar prejuicios en lugar de promover comprensión y empatía” y también me gusta lo que comentas, Lucía, respecto a esto: “Yo creo que condensar el carácter de toda una nación en una figura literaria es positivo a la vez que peligroso: positivo porque puede convertirse en un elemento identificativo o simbólico, pero peligroso porque si nos quedamos en esa interpretación “lineal” podemos perpetuar prejuicios y estereotipos que no son justos para la sociedad o nación de la que estemos hablando”.

          En cuanto al relato sobre la joven enamorada, me gusta esto que señalas, Guardiana Saturno: “Su enamoramiento se mezcla con la fascinación por lo inalcanzable. Así, el “amor” aparece atravesado por asimetrías de poder: él, con rango militar y prestigio; ella, con origen humilde y sin recursos para protegerse”. Y también esto que comentas, Lucía: “Yo creo que la inocencia es el elemento fundamental de este relato: es el motivo por el que el oficial se enamora de la muchacha; pero quizá la inocencia es la que lleva a la chica a esperar un compromiso por parte del hombre y a escandalizarse y sentirse humillada por la propuesta del oficial”. Por mi parte, creo que la muchacha admira mucho al oficial y eso es lo que la enamora porque admirar a alguien puede conducir al enamoramiento. Sin embargo, esa admiración conlleva muchas veces a la idealización y esto es peligroso, pues puede ocurrir, como así sucede en esta historia, que la persona idealizada no actúe tal y como esperamos. Entonces, nuestro castillo de naipes se derrumba y quizás no podamos soportarlo. Creo que el joven no actúa bien y es un cobarde pues lo único en lo que piensa es en hacer lo mismo que el resto de oficiales. Aquí veo, que piensa únicamente en sí mismo y no en la pobre muchacha y sus sentimientos.

          Respecto a la afición por la pesca de los amigos de Irving, me parece interesante como describe el escritor la naturaleza alrededor del arroyo. A Irving no le interesa pescar, sino observar y narrar todo lo que acontece a su alrededor. A mí tampoco me ha atraído nunca la pesca, así que si me dieran a elegir, al igual vosotras, Guardiana Saturno y Lucía, yo haría como Irving y buscaría un sitio para descansar y observar la naturaleza y ¡qué más quisiera que ser capaz de describirla con el detalle y la belleza de este autor!

          Para finalizar, en el relato de Sleepy Hollow, la ambientación es el hilo conductor de toda la historia y lo que hace precisamente que funcione. Tal y como comentas, Guardiana Saturno, “La atmósfera es fundamental: un valle envuelto en misterio, donde la superstición domina a sus habitantes. El ambiente sombrío, cargado de historias de fantasmas, crea la tensión que hace posible la leyenda. Sin ese escenario, la aparición del Jinete no tendría el mismo impacto. Digamos que no sería lo mismo encontráselo allí que en Disney.” ¡Cuánta razón tienes! Por otro lado, me ha pasado exactamente igual que a ti, Lucía, la historia se me ha hecho un poco larga y muy diferente de la adaptación cinematográfica que debo admitir que me gustó mucho más. Por otro lado, Ichabod Crane, me parece una mezcla entre víctima y oportunista, pues quiere a Katrina por interés. Por su parte Brom el Huesos no es ningún héroe, sino un villano y, aunque la historia queda abierta al final, creo que está implicado en la desaparición de Ichabod. Una vez más, el autor apenas deja espacio para la fantasía y vuelve a cerrar la historia con una posible explicación racional. Como ya expresé en otro comentario anterior, me da pena que Irving no se dejase llevar más por la fantasía pues creo que hubiese escrito historias muy originales, atractivas y además con una gran calidad literaria. Aunque debo reconocer, respecto a esto último que señalas, Guardiana Saturno, que me encanta: “En relación a otras leyendas, puedo decir que: no se centra solo en el espectro, sino en cómo el miedo afecta a los personajes; tiene un tono mezcla de terror y humor, algo poco común en leyendas de fantasmas; y el Jinete sin Cabeza no es simplemente un espíritu aterrador, sino también un posible truco humano”.

          Al igual que vosotras he disfrutado mucho con esta lectura conjunta. Ha sido un auténtico placer. ¡Muchas gracias por participar y un fuerte abrazo!

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  2. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 7: Relatos 26 – 29

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la séptima semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! ​​🤗​🩷​

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola, chicas 🤗
      Nos falta muy poquito para llegar a Sleepy Hollow! 😱🎃
      Ya estoy ansiosa, aunque voy bastante atrasada.😅 Perdón la tardanza. 🙏🏽
      «Little Britain»
      Un pueblo bastante pintoresco que refleja la gloria monárquica de antaño; aunque convertido en un simple recuerdo. El surgimiento de la clase burguesa siempre significó el cuco de la monarquía, y esta no es la excepción. Los comerciantes se adueñaron de las excéntricas mansiones de los nobles, y allí establecieron sus comercios, en este caso, las librerías. Pero con el tiempo, ellos también abandonaron el lugar.
      Allí solo quedan los fantasmas. Pero —ojo— estos aún no representan el terror (aquel que vine a buscar cuando pensé en el jinete sin cabeza 🤣), sino que son parte del folclore que contribuye al ambiente pintoresco del pueblo. Los fantasmas funcionan como huellas del pasado, reforzando la idea de que Little Britain es un lugar cargado de memorias y tradiciones. Así es como queda plasmada la nostalgia de Irving por un Londres que ya no existe.
      Por su parte, la Feria de San Bartolomé, un lugar lleno de bullicio y movimiento, es reconstruida desde la pluma de Irving a través de recursos como enumeraciones, imágenes sensoriales (especialmente auditivas y visuales), hipérboles y comparaciones.
      En la vida cotidiana, Little Britain es el lugar detenido en el tiempo, lleno de costumbres arcaicas y un ritmo pausado. La feria, en cambio, se inunda de ruido, comercio frenético, diversiones populares.
      Irving parece querer transmitir, a mi parecer, el choque entre lo tradicional (el pasado) y lo moderno (presente), la irrupción del mundo burgués y popular en un espacio antes más aristocrático. A su vez, reconozco una idea ya vista en Irving: la fragilidad de la memoria. El bullicio borra la esencia tranquila del barrio, igual que los cambios sociales borran el Londres antiguo que Irving añora.
      «Startford-on-Avon»
      Me gustó mucho este cuento, al evocar la figura de Shakespeare.
      Irving se detiene particularmente en su silla porque es un objeto íntimo, cotidiano, donde uno puede imaginar al dramaturgo sentado, pensando y diseñando sus obras. Es el trono del Drama King. 👑🤭 Se ve esa tendencia de venerar al escritor como figura casi sagrada, muy propio de la época de tantos genios (Shakespeare, Dante, Cervantes, Goethe). Irving refleja esa sensibilidad romántica, donde visitar Stratford no es solo turismo, sino un «viaje literario».
      Por otra parte, Irving sugiere que el alma poética es inestable, propensa al libertinaje. Esto corresponde al estereotipo romántico del artista: un ser arrebatado por la inspiración, fuera de lo políticamente correcto, rebelde y desmesurado.
      «Rasgos del carácter indio»
      Irving interpreta el trato hacia los indígenas como injusto y brutal: no solo les fueron quitados sus territorios, sino también su dignidad. Reconoce que, en la época de la colonización, se les negó humanidad, reduciéndolos a obstáculos para la colonización. Se lamenta tanto la violencia física como el desprecio por su cultura. Sí, Irving parece revisar y cuestionar la representación previa de los indígenas como “salvajes crueles”. Su interés es destacar su valentía, orgullo, hospitalidad. De esta manera, busca equilibrar la visión de otros cronistas coloniales.
      Hoy seguimos viendo cómo el lenguaje construye realidades: términos como “ilegales”, “invasores” o “terroristas” pueden marcar a una comunidad, despojándola de legitimidad, y hasta de derechos. Irving ya intuía este poder de la palabra.
      «Philip de Pokanoket»
      Este último relato fue muy intenso y atrapante, desde mi punto de vista.
      El autor plasma la tragedia de la época colonial, llena violencia, injusticia y destrucción. Los colonos avanzan con codicia, ignorando pactos previos y la hospitalidad de los pueblos indígenas, lo que genera pérdidas irreparables.
      La figura de Philip me despierta admiración e impotencia. 🥺 Es el modelo del héroe trágico: posee virtudes extraordinarias, enfrenta un destino inevitable y sucumbe a fuerzas mayores que él (el poder colonial). Su grandeza reside en la resistencia y el honor.
      Asimismo, la canoa hundiéndose en la oscuridad para mí simboliza la soledad, el olvido y la desaparición del mundo indígena. Refleja que la historia oficial suele «ensuciarlos», y que la cultura de un pueblo pueden perderse si no se preserva. Los vencedores controlan la narrativa, mientras que los vencidos quedan relegados al silencio.
      Estamos en recta final, chicas 💪🏽 hacia el descabezado! 🙌🏽

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      1. Avatar de Cristina Rubio

        ¡Hola! Estos relatos me han gustado mucho, especialmente los dos dedicados a los indios.

        En Little Brittain pienso como tú, Guardiana Saturno y no podría expresarlo mejor: “Los fantasmas funcionan como huellas del pasado, reforzando la idea de que Little Brittain es un lugar cargado de memorias y tradiciones. Así es como queda plasmada la nostalgia de Irving por un Londres que ya no existe”. Exacto, aquí Irving recurre a los fantasmas para aferrarse a esas memorias y tradiciones que ya solo forman parte del pasado pero que el escritor se resiste a perder. Respecto a la Feria de San Bartolomé Irving hace descripciones breves pero potentes así como las acciones de las personas que se divierten en dicha festividad, por ejemplo dice: “en cada ventana uno puede ver a grupos de amigos del alma, con ojos soñolientos y sombreros ladeados, pipa en boca y jarra en mano, abrazándose, charlando con voz monocorde y entonando canciones lacrimógenas”. Así, el narrador consigue crear una escena muy visual. Creo que Irving crea un fuerte contraste entre la vida tranquila de Little Brain (que parece más estancada en el pasado, con todos esos fantasmas) y la fuerte animación durante la feria, para llamar la atención sobre la importancia de las fiestas en los lugares, como eventos capaces de dar vida hasta a los lugares más muertos jejeje. Aunque ahora, leyendo tu comentario, Guardiana Saturno, veo mucho sentido en lo que dices: “Irving parece querer transmitir, a mi parecer, el choque entre lo tradicional (el pasado) y lo moderno (presente), la irrupción del mundo burgués y popular en un espacio antes más aristocrático”.

        En Stratford-on-Avon coincido contigo, Guardiana Saturno, creo que a Irving le impresiona la silla más que cualquier otra cosa, porque es ese elemento que parece carecer de interés y, sin embargo, es realmente importante, pues sentado en esa silla Shakespeare escribió sus obras. No puedo evitar mencionar el cuadro de Van Gogh “La silla”, que me ha hecho recordar este relato. Por otro lado, pienso que el temperamento poético no tiene por qué ser errabundo y libertino, desde luego que es un estereotipo romántico sobre el artista. Ni tampoco creo que el genio creativo esté siempre en riesgo de desviarse hacia la autodestrucción. Lo que sí es cierto es que la imaginación desbordante puede ser muy útil a la hora de crear, pero también puede ser un problema pues se puede llegar a confundir la realidad con la fantasía. Hay personas que saben poner a la imaginación en su lugar y otras que no, ahí está la clave.

        En cuanto a Rasgos del carácter indio, me ha gustado mucho, me parece una gran crítica al trato injusto e inhumano que recibieron los indios por parte de los colonos. Los escritores utilizaban las palabras “salvajes” o “paganos” para justificar las acciones violentas contra los indígenas. Esas palabras eran la excusa perfecta, para poner por encima al hombre blanco “civilizado y católico” sobre los indios “salvajes” y con unas creencias distintas. Por lo tanto se les consideraba inferiores y esto les abría la puerta a los colonos para tratarlos como si fuesen animales o peor. Pienso que en la actualidad las palabras siguen teniendo un poder similar para legitimar injusticias. Desgraciadamente, se utilizan mucho los discursos de odio (tanto escritos como orales) en los que se dan argumentos manipuladores para generar odio y que quienes escuchan vayan contra ciertas personas y comunidades. Así que sí, la literatura puede ser un arma de dominación. Y no había pensado en ello, Guardiana Saturno, pero me parece muy acertado esto que comentas: “Hoy seguimos viendo cómo el lenguaje construye realidades: términos como “ilegales”, “invasores” o “terroristas” pueden marcar a una comunidad, despojándola de legitimidad, y hasta de derechos. Irving ya intuía este poder de la palabra.” Respecto a que los indios sufrieron una doble injusticia estoy totalmente de acuerdo, aunque en la actualidad se está tratando de ver como fueron en realidad estas personas a quienes les robaron todo. Por lo que pienso que su imagen está siendo poco a poco restaurada y es el despojo de sus tierras lo que tuvo consecuencias más duraderas.

        En Philip de Pokanoket, Irving transmite una imagen clara de la colonización: “las huellas del avance de la civilización están manchadas con la sangre de los nativos”. Pokanoket es alguien que no se rinde y lucha hasta el final y creo que despierta sentimientos de admiración, tristeza, impotencia y rebeldía, sin duda es un héroe trágico. Y es que tenía sus motivos: Massasoit recibió a los colonos con los brazos abiertos y lo que recibieron a cambio él y su pueblo fue ingratitud, desprecio y violencia. El final de Pokanoket descrito por Irving como “una canoa solitaria que se hunde en medio de la oscuridad” crea una imagen desgarradora: toda la lucha del héroe al final se queda en nada, está solo, ya no tiene ningún aliado y no le queda ningún familiar ni amigo que llore su caída. La soledad y el olvido de Pokanoket es la soledad y el olvido en la que cayeron los pueblos indígenas destruidos por los colonos. Y quiero terminar con lo último que comentas, Guardiana Saturno: “Los vencedores controlan la narrativa, mientras que los vencidos quedan relegados al silencio”. Es triste, pero así es.

        Muchas gracias, Guardiana Saturno, por participar y siiiii ya estamos en el final. Como dices al principio de tu comentario ya no nos queda nada para llegar a Sleepy Hollow!!

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        1. Avatar de Lucía
          Lucía

          ¡¡¡Hola!!! Voy con demasiado atraso, ¡lo siento!

          Empezamos fuerte esta semana con los chismes de Little Britain. Me gusta mucho cómo empieza Guardiana Saturno su comentario: “Un pueblo bastante pintoresco que refleja la gloria monárquica de antaño; aunque convertido en un simple recuerdo”. Estoy, en todo lo que señaláis, de acuerdo con vosotras. Por un lado, la burguesía, en ascenso -muy a pesar de la nobleza-, se adueña de los lugares que antes eran considerados “aristocráticos”. Por otro lado, también coincido con vosotras en eso que decís de los fantasmas: “Los fantasmas funcionan como huellas del pasado, reforzando la idea de que Little Britain es un lugar cargado de memorias y tradiciones. Así es como queda plasmada la nostalgia de Irving por un Londres que ya no existe”. Sobre las descripciones que hace Irving, en este relato, son magníficas: los sonidos, los olores, la gente y sus actividades… lo describe todo de una manera tan detallada que podemos casi imaginarnos allí. En cuanto al contraste entre la vida tranquila de Little Britain y la agitación durante la Feria, me gusta mucho lo que señaláis las dos: ese choque entre lo tradicional y lo moderno; y la capacidad de las fiestas para llenar de vida lugares casi muertos. Me encantan las dos ideas y creo que se complementan.

          En el relato “Stratford-on-Avon” vuelve a aparecer la figura de Shakespeare. Yo creo, como vosotras, que Irving se siente verdaderamente impresionado por la silla de Shakespeare porque se constituye como ese lugar de creación literaria y/o poética (es decir, la silla en la que trabajaba y escribía este autor). Como bien dice Guardiana Saturno: “es el trono del Drama King” jajajajaja. Como en el caso de otros muchos relatos, en este vemos ese fanatismo y esa admiración por el pasado, propio y característico del Romanticismo, también hacia escritores que se cree que representan la “gloria” de la nación, como Shakespeare en el caso de Inglaterra. ¡Qué chulo eso que comentas, Cristina, del cuadro “La silla” de Van Gogh (ese espacio abandonado, la ausencia del artista y la soledad)! Sobre lo que comenta Irving del temperamento poético, no necesariamente este tiene algo de errabundo y libertino, sino más bien, como bien decís, creo que responde a un estereotipo o imagen romántica. De hecho, ha habido muchas figuras a lo largo de la historia que demuestran la variabilidad de “genios” que han existido en la literatura y en las diferentes artes en general…

          Estos dos relatos siguientes, sobre los indios y la colonización, me han llamado mucho la atención por la perspectiva que plantea Irving, de defensa al honor y a la dignidad de los pueblos indios. Irving ve con horror lo que se hizo con los indígenas en los periodos de colonización y, como una manera de contrarrestar la imagen negativa que otros escritores han creado de los indígenas, Irving habla de sus cualidades, de lo positivo de su personalidad, de sus rasgos más loables (compañerismo, lealtad, amor, honor, valentía…). Palabras como “salvajes” o “paganos” justificaban las brutales e inhumanas acciones y prácticas de los colonos, que se veían en la obligación de “civilizar” a los indígenas, que consideraban una cultura inferior (poniendo sus principios, moral y creencias por encima de las suyas, algo totalmente injusto y cruel). El papel de los escritores y de los cronistas supongo que fue fundamental porque a través de ellos llegaban imágenes y descripciones de lo que era América al resto de españoles (imágenes y descripciones, por supuesto, cargadas de sesgos y envenenadas por prejuicios e ínfulas de superioridad). Yo creo que en este sentido y según lo que refleja este relato… sí, la literatura también puede ser un arma de dominación. No me aventuraría a decir cuál de las dos injusticias (el despojo de las tierras o la difamación de su imagen) sea peor, pero quizá, en términos temporales, la segunda sea más duradera, pues ha arrastrado prejuicios a lo largo de los años (e incluso siglos, imagino) … Por último, yo opino como vosotras: el lenguaje sigue teniendo hoy un poder similar para legitimar injusticias y me parece muy interesante esto que comentáis de los discursos de odio y de el poder de palabras como “ilegales”, “invasores” o “terroristas”.

          Por otro lado, el relato “Philip de Pokanoket” se centra en una figura concreta. La imagen que Irving transmite de la colonización es cruel e inhumana: ingratitud, persecuciones, asesinatos… En mi caso, la figura de Pokanoket despierta admiración (ante una situación tal es capaz de imponerse a los colonos y enfrentarse a ellos), tristeza e impotencia (por la injusticia que ejercen sobre él y, en general, sobre los indios) y rebeldía (no deja de ser una voz discordante, contra el grupo dominante). Sin duda, como bien decís, es un héroe trágico: “posee virtudes extraordinarias, enfrenta un destino inevitable y sucumbe a fuerzas mayores que él (el poder colonial). Su grandeza reside en la resistencia y el honor”. Esa metáfora de la canoa que se hunde en la oscuridad es triste y dura: Pokanoket solo, traicionado, perdido y vencido, desapareciendo para siempre como lo hará la historia de su pueblo y de tantos otros… Creo que esto es un tema interesante a día de hoy, el de la memoria histórica y ese interés por recuperar a las voces discordantes y olvidadas, las voces de los vencidos y de los asesinados. Me gusta mucho lo que, a propósito de esto, señala Guardiana Saturno: “Los vencedores controlan la narrativa, mientras que los vencidos quedan relegados al silencio”. Me gusta mucho cómo llevas también este tema a la situación actual de comunidades indígenas, Cristina, sobre todo con la globalización que se ha venido dando en los últimos tiempos… ¿cómo hacer para conservar ese patrimonio que encarnan; cómo hacer para que no se pierdan sus lenguas y culturas que tanto enriquecen el mundo? Esto, por ejemplo, me llama mucho la atención con relación a las lenguas minoritarias (uno siempre barre para casa, como se suele decir jajajjaa): de las 7.000 y pico lenguas que existen hoy en día, un 44% se encuentra en peligro… (y muchas de ellas se distribuyen por el continente americano, africano, asiático o en Oceanía [¡¡en lugares en los que tan poco respeto hemos tenido como colonizadores!!]).

          Siento mucho el retraso, chicas. Como siempre, me encanta leer vuestros comentarios y aportaciones, enriquecen mucho la lectura 😊. Espero pronto poder acabar esta obra, que ya me queda poco para llegar a Sleepy Hollow!!

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          1. Avatar de Cristina Rubio

            Me encanta tu comentario, Lucía. ¡Muchas gracias por tu participación! 🤗❤️

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  3. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 6: Relatos 22 – 25

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la sexta semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! ​​🤗​🩷​

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola a todas. 🤗
      Por fin puedo sentarme a escribir una reflexión de esta nueva parte de la lectura!
      «La Nochebuena»
      Este relato ofrece una verdadera postal navideña. El típico abuelo en su reposera al lado del fuego rodeado de sus hijos y sus nietos, hasta de su mascota, contando historias hasta muy entrada la noche. El anciano, por su vasta experiencia, la sabiduría ganada en el recorrido de toda una vida, es rodeado por su descendencia, a quien «irradia con sus rayos» de puro amor. Cómo no sentirse acogido por ese calor hogareño? Dista mucho de una falsa hospitalidad, que puede darse por puro interés.
      En este relato, Irving busca transmitir el sentido familiar de la Navidad. Es la fiesta ideal para reencontrarnos con nuestros afectos, en especial con los mayores, a quienes no tendremos por mucho tiempo. Es tiempo para valorar la compañía, el abrazo filial y la sabiduría de nuestros predecesores. Escuchar sus relatos llenos de enseñanzas fundará las bases de nuestro eterno tesoro, alojado en el corazón. Es uno de los cuentos que más me enterneció.
      «El día de Navidad»
      Para la época, esta fiesta giraba en torno al ámbito religioso, por obvias razones. No podemos negar que sin el nacimiento de Jesús, ni siquiera existiría la Navidad. Sin embargo, hoy en día, ha perdido bastante este carácter cristiano, y ha ganado mucho terreno el comercio, con nuestro famoso gordito simpaticón. 🤶🏽 Y, al parecer, este cambio ya se venía viendo en la época del autor.
      Creo que en este cuento, la capilla vendría a representar un vínculo familiar, una extensión del hogar. Es el lugar donde las familias del pueblo se encuentran en «igualdad de condiciones», donde no hay distinción de bolsillo.
      «La comida de Navidad»
      Aquí continuamos con la Navidad. En esta oportunidad, Irving nos ofrece una fuente de verdadera felicidad: la generosidad. En dinero, en tiempo, en donarse a sí mismo. Yo también creo que se es plenamente feliz dando, y que gana más quien da que quien recibe. La Navidad es la ocasión perfecta para la caridad. Un acto de verdadera rebeldía en este mundo tan individualista. ✨🙌🏽
      «Antigüedades londinenses»
      Por último, dejamos de lado la Navidad, para volver a poner el foco sobre Londres.
      El atractivo de este relato es que el narrador no es un simple turista o coleccionista de antigüedades, sino que es un buscador de lo fantástico. Lo misterioso, lo extraño, lo desconocido siempre fueron de interés popular. Quién puede resistirse a esa atmósfera ocultista? Por eso mismo, hoy en día, siguen surgiendo mitos y leyendas nuevos. Y, paradójicamente, lo repulsivo atrae.
      En un momento, todo ese misticismo se rompe al chocar con su realidad. El narrador ha hecho su propia interpretación de lo que veía en el lugar, un ojo mágico que transformó la aburrida realidad en ensoñación. Un gran efecto del autor ese contraste! Fue como despertar de un sueño.
      A seguir con la lectura que ya nos queda poco! 🙋🏽‍♀️

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      1. Avatar de Cristina Rubio

        ¡Hola! Aquí estoy otra vez para dejaros mis impresiones.

        En La Nochebuena, Irving describe al anciano anfitrión como alguien sumamente agradable que hace sentir bien a cuantos le rodean. Es “el sol de un sistema planetario” porque sus invitados (los planetas) giran alrededor de él y son iluminados con su luz. En este texto la hospitalidad del anciano es totalmente desinteresada y queda ligada a ese entorno cálido que describe Irving mediante la silla de brazos, la chimenea y el perro que descansa tranquilo a los pies del anciano. Con todos estos elementos Irving consigue crear un ambiente donde prevalece el auténtico espíritu navideño. En cuanto a lo que comentas, Guardiana Saturno, me encanta: “Es tiempo para valorar la compañía, el abrazo filial y la sabiduría de nuestros predecesores. Escuchar sus relatos llenos de enseñanzas fundará las bases de nuestro eterno tesoro, alojado en el corazón. Es uno de los cuentos que más me enterneció”. Es verdad, que bueno sería escuchar más a nuestros mayores, en esta cultura nuestra en la que se desprecian las arrugas de la experiencia y sabiduría.  

        En El día de Navidad Irving destaca mucho las costumbres religiosas de su época y les da mucha importancia. Creo que en las grandes ciudades, se han perdido ciertas costumbres, como por ejemplo que los niños canten villancicos para pedir el aguinaldo. También como ya he comentado en la anterior semana, la Navidad se vive con mucho materialismo, además es una época en la que se incita a comer exceso y personalmente, no me parece bien. Me encanta esto que comentas, Guardiana Saturno: “Sin embargo, hoy en día, ha perdido bastante este carácter cristiano, y ha ganado mucho terreno el comercio”. Por eso creo que deberíamos celebrar la Navidad de una forma más humana y como dice el fragmento que todas las puertas del mundo estén abiertas a todas las personas, incluidas las más pobres. Es más, pienso que uno de los propósitos de la Navidad es recordarnos que todos somos iguales ante Dios y por lo tanto, nos quiere a todos por igual.

        En La comida de Navidad nos muestra al anciano anfitrión no solo hospitalario sino feliz y de este modo también hace felices a sus invitados. Creo que sus “pequeñas excentricidades” que consisten en actuar de un modo ya anticuado a Irving le encanta porque ya sabemos su gusto por todo lo antiguo y caduco jejejeje. En cuanto a la verdadera generosidad, el autor se refiere tanto a la generosidad material (el anciano ofrece abundante comida a todos) como a la generosidad inmaterial (el anciano se muestra bondadoso y feliz). Estoy totalmente de acuerdo con Irving, cuando afirma: “Un corazón bondadoso es una fuente de gozo”, pues la bondad de una persona repercute siempre de forma positiva en las personas que están cerca de ella y saben apreciar dicha bondad. Y sí, veo que el banquete navideño es un evento social pero también un acto de cohesión comunitaria. Si fuese la anfitriona de ese banquete, supongo que haría como el anciano: daría comida en abundancia y me mostraría jovial, agradable y feliz. Respecto a esto que comentas, Guardiana Saturno, estoy totalmente de acuerdo: “Yo también creo que se es plenamente feliz dando, y que gana más quien da que quien recibe”.  Me ha recordado un proverbio indio que Dominique Lapierre incluye en sus libros: “Todo lo que no se da, se pierde”.

        En Antigüedades londinenses creo que Irving se muestra como un turista curioso y como un narrador que busca lo fantástico. El autor observa todo con atención y trata de extraer de todas sus detalladas observaciones material para escribir. Creo que la descripción que hace del interior de la alcoba donde hay objetos raros y exóticos, no se hace repulsiva sino atractiva, primero por la magistral forma de narrar de Irving y segundo porque va preparando el terreno hablándonos de lo misterioso que es el edificio que visita consiguiendo que el edificio tenga “vida propia” gracias a las descripciones y personajes que el autor va añadiendo a esta historia. El autor comienza entrando en el edificio e imaginándose cosas que luego no coinciden con la realidad. Como bien señalas, Guardiana Saturno: “El narrador ha hecho su propia interpretación de lo que veía en el lugar, un ojo mágico que transformó la aburrida realidad en ensoñación”. Aquí quiero puntualizar que si hay algo que me llama la atención de Irving es que parece no querer quedarse en la fantasía a pesar de que tenía muchísima imaginación. En casi en todas sus historias siempre termina volviendo a la realidad. No sé que pensáis vosotras, pero yo creo que desperdició parte de su talento al no profundizar más en las historias fantásticas que sin duda podría haber escrito.

        ¡Muchas gracias por participar, Guardiana Saturno, y un fuerte abrazo!

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        1. Avatar de Lucía
          Lucía

          ¡Hola, chicas! Llego super tarde a comentar los relatos de esta semana 😦

          ¡Me encantan vuestros comentarios y observaciones! La verdad, que en los relatos de «La nochebuena», «El día de Navidad» y «La comida de Navidad», Irving refleja muy bien el espíritu navideño: esa felicidad, esa jovialidad, ese estar en compañía, etc. Los momentos, como decís, de disfrutar en familia, como hace la familia Bracebridge. A mí la figura del padre de Bracebridge me da mucha ternura: es un gran anfitrión, que intenta que todo el mundo esté a gusto en su casa, que todo el mundo disfrute y a eso se suma su interés en recuperar las viejas tradiciones (sobre las que he aprendido bastante en estos relatos, ¡y me han parecido muy curiosas e interesantes!).

          Sobre lo que comentáis de las costumbres religiosas, estoy de acuerdo. Se está perdiendo cada vez más ese carácter religioso de la Navidad, sustituido, como bien decís, por el materialismo y el consumismo. Supongo que las costumbres religiosas, en la época de Irving o un poco antes, serían de gran importancia, aunque el relato traslada ya una pérdida y desinterés en las mismas. Probablemente, hoy en día estemos también generando costumbres que en algún momento se perderán, igual que ha ocurrido con cómo se celebrara la Navidad y otras tantas festividades antaño… Y, de acuerdo con vosotras, la capilla es un lugar físico y, a su vez, un lugar simbólico en tanto en cuenta recoge el espíritu religioso de la Navidad y ese vínculo familiar e íntimo. Y, bueno, sobre lo de la Navidad como acto de igualdad social… en parte el espíritu navideño tiende a que seamos más altruistas y que se tienda a una mayor igualdad social, pero como bien dices Cristina, es importante recordar a todas aquellas personas que no tienen un techo bajo el que celebrar, regalos que desenvolver, comida que preparar o familia con la que celebrar.

          Como he dicho antes, sus pequeñas excentricidades, para mi gusto, aumentan su encanto… A mí me parece muy tierno. La generosidad, en este relato, es algo más que algo material (dar comida, regalos y juguetes, etc.) es también ofrecer un ambiente feliz, sereno, jovial; es dar la oportunidad de compartir risas y momentos, generar recuerdos inolvidables. A esto se suma el corazón bondadoso que tiene el hombre, que hace verlo con más ternura todavía. Como vosotras, estoy de acuerdo con la afirmación de que «un corazón bondadoso es una fuente de gozo». No hay nada más bonito que personas bonitas. Me encanta esto que dices, Cristina: «Me ha recordado un proverbio indio que Dominique Lapierre incluye en sus libros: “Todo lo que no se da, se pierde”. Qué bonito. Si yo fuera la anfitriona del banquete hubiese hecho lo mismo que este buen hombre: asegurarme de ofrecer todo cuanto la gente gusta y quiere, tener sonrisas y conversación para todos, etc.

          Sobre el último relato, «Antigüedades londinenses», Irving se presenta más como un narrador en busca de lo fantástico que como un turista curioso, aunque también. Si algo se disfruta de Irving es, sin duda, las descripciones que hace, incluso como para hacer que un edificio tenga «vida propia», como señalas Cristina. Me gustan mucho tus palabras, Guardiana Saturno, sobre este relato: «El narrador ha hecho su propia interpretación de lo que veía en el lugar, un ojo mágico que transformó la aburrida realidad en ensoñación. Un gran efecto del autor ese contraste! Fue como despertar de un sueño». Creo que tus palabras resumen muy bien la esencia y la idea de este relato. Y, por otro lado, qué interesante esto que comentas, Cristina: «Aquí quiero puntualizar que si hay algo que me llama la atención de Irving es que parece no querer quedarse en la fantasía a pesar de que tenía muchísima imaginación. En casi en todas sus historias siempre termina volviendo a la realidad. No sé que pensáis vosotras, pero yo creo que desperdició parte de su talento al no profundizar más en las historias fantásticas que sin duda podría haber escrito». No había pensado en esto, pero resulta muy interesante que lo comentes, esa idea de lo que nos hemos podido perder de su talento al volver siempre a lo racional y a la realidad…

          Me reincorporo de vuelta a la lectura jajajaja. Espero poder comentar pronto los próximos relatos. Un saludo, chicas. Como siempre, un placer compartir lectura con vosotras! 🙂

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          1. Avatar de Cristina Rubio

            ¡Me encanta tu comentario, Lucía! ¡Muchas gracias por participar! 🙂

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  4. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 5: Relatos 18 – 21

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la quinta semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! ​🤗​🩷​

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Buenas, buenas 🤗
      En esta oportunidad, nos encontramos como primer relato el de «El prometido fantasma». Ya el título me hizo pensar: ¡A esto he venido yo! Ya nos empezamos a topar con historias más cercanas a Sleepy Hollow. 🤭
      Los primeros interrogantes que planteás, Cristina, nos recuerdan lo machista de la época. A la novia no se le pregunta ni el color del vestido, ni siquiera sabemos su nombre. Pero claro, ya estamos acostumbrados a estos desprecios de época hacia la mujer. 😒 En cambio, las figuras masculinas tienen total relevancia aquí. La muchacha no pasa de ser un objeto. En relación a lo del fantasma, en un primer momento, estuve segura de que era el amigo del conde, pero luego la lectura me atrapó tanto que me convenció de que era un amante fantasma. 😱 Y con respecto a las afirmaciones del estilo «en la guerra y en el amor todo se vale», y bueh, sigue siendo típico de la época, pero hoy en día podemos meditarlo un poco más y darnos cuenta del peligro que enmascara, en especial para las mujeres. 💁🏽‍♀️
      El segundo cuento es «La abadía de Westminster». Es la viva representación de los estragos del paso del tiempo. Los restos de un naufragio nos representan aquello que fue y se acabó trágicamente: el abandono forzado, la destrucción. Y las reliquias, por muy valiosas que sean, no refleja más que una gloria pasada que se encuentra detrás de una vitrina o juntando polvo en un estante. Algo que antaño fue y nunca jamás será de nuevo. Vuelve a aparecer con esto la idea del olvido. Irving expone como inútil el ser humano de ser recordado en la posteridad. Es un reconocimiento que se lo ganan muy, pero muy pocos. Y en este sentido creo que no es sano obsesionarse con «dejar una huella», pues coincido en que es verdaderamente difícil; más bien uno debe ocuparse de ser buen prójimo, y esto ya sería un verdadero éxito. 🙌🏽 Contestando la última pregunta, considero que mejor «huella» que las inscripciones y los monumentos son los libros. 📖✨
      «La Navidad», mi estación predilecta del año. 🤩 Es la excusa perfecta para dejar de lado las chinchudeces y contagiarse —aunque sea un poquiiiito🤏🏽— del espíritu navideño. Aquí corrés el riesgo de contagiarte la alegría, la fe, la esperanza, el amor. 🥰 Peeero, ya desde aquella época, el mundo se fue volviendo cada vez más individualista, al mejor estilo Ebenezer Scrooge. 🙈 Es cierto que puede haber idealización en torno a esta fiesta, ¡pero cuán necesario es encontrar momentos para estar en familia, entre amigos, en comunidad, en este mundo tan ajetreado! Yo me subo al tren navideño en toda regla. 🥳🎄
      En «La diligencia», se ve cómo la época evoca en el corazón del viajero cierta nostalgia. Se ve en una estampa acogedora aunque ajena (pues no es su lugar, allí no está su hogar). Yo no quisiera estar lejos de casa en Navidad, pero si no me quedara de otra, me re sumo a otra fiesta familiar.🤣🎉 Ya me quedará el resto del año para encerrarme a solas con mis libros, pero esos días a full con el espíritu navideño. 💃🏽

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      1. Avatar de Lucía
        Lucía

        ¡Hola, a todas! Disculpad el atraso, ya os comenté que estos días los tengo un poco liados.

         El relato “El prometido fantasma” me resultó entretenido, la verdad. Contrasta mucho con otros de los relatos en los que literalmente no pasa nada, sino que son más descriptivos (estos, en mi opinión, son los más costosos de leer, pero también me resultan interesantes porque creo que estoy aprendiendo mucho y sobre todo porque estamos reflexionando sobre muchas cosas). Estoy muy de acuerdo con lo que dice Guardiana Saturno sobre las primeras preguntas que planteas, Cristina: el machismo de la época. El barón promete a su hija sin su opinión, consentimiento ¡y sin conocer a su prometido! Pero bueno, ya sabemos también cómo funcionan los matrimonios de conveniencia de épocas pasadas… En cuanto a la expresión “en el amor toda estratagema es excusable” … bueno, creo que es cuestionable. Es muy romántica, eso sí, pero cuestionable.  “Estratagema” ya es una palabra que tiene, para mi gusto, una connotación ya un poco negativa, pues puede interpretarse como engaño, ¿no? Entonces, bueno, yo creo que hay cosas, acciones o estratagemas que pueden entenderse a la luz del amor o entender que son causadas por el amor, pero de ahí a que sea excusables… como dice Guardiana Saturno, creo que puede ser peligroso.

        El segundo relato, “La abadía de Westminster” es uno de los relatos de los que he dicho antes, en los que no pasa nada; que son densos al ser descriptivos, aunque están elaborados con una prosa increíble, por lo que aunque sean pesados, se terminan disfrutando (por lo que se puede aprender de ellos, o por lo que nos permiten reflexionar). El caso de este relato es el segundo: a mí me ha hecho reflexionar mucho con ese tema de la muerte y de la aspiración a pervivir en la memoria de los demás tras la muerte, el olvido… creo que son temas muy interesantes. Y las metáforas de las que hablas Cristina, de las reliquias y el naufragio me han parecido muy acertadas y, sobre todo, preciosas.

        Esto me ha hecho pensar en el tópico Sic transit gloria mundi, que pone de manifiesto esa idea de lo efímero del poder, el reconocimiento, la fama, lo que consideramos como éxitos o logros para, como bien decís, “dejar huella”. Yo creo que Irving pone de relieve lo absurdo de todo esto: ¿por qué debería importarnos estos si la muerte arrasa con todo y probablemente no seremos recordados? Centrándome en un nivel más personal, pensando sobre esto, digo… ¿quién se acordará de nosotros cuando muramos? Probablemente, una o dos generaciones (tus amigos y compañeros, tus hijos y tus nietos…) pero ¿y a partir de ahí? ¿Qué será de nosotros y de nuestra memoria? ¿quién nos recordará si para esos momentos ya no habremos formado parte de la vida de nadie? Y, pasando a lo que comentas de la memoria colectiva, Cristina, creo que no es tanto que olvidemos rápidamente la historia y sus personajes, sino que más bien recordamos lo que se ha considerado “más importante” (solo hay que pensar en lo que se enseña), pero creo que desde hace muuuchos años se está haciendo mucha labor de investigación y se están sacando a la luz personajes históricos, costumbres, historias de vida… desconocidos y esto es algo en lo que historiadores o los antropólogos trabajan en su día a día. Pero, bueno, este “olvido selectivo” tiene solución, en parte: todo es cuestión de tener curiosidad e investigar un poco más allá del “canon”. Esto me hace pensar también en el poder que tiene la literatura o, en general, la escritura, para la pervivencia de la memoria de aquellos que ya no están (¿no os ha pasado alguna vez que os habéis sentido fascinados por la historia de vida de algún familiar y habéis sentido la necesidad de ponerla por escrito, con esa idea de que así quizá no se pierda su historia y su voz [aunque como vimos en el capítulo de los libros olvidados, nada asegurar que se dé esta pervivencia que podamos estar buscando…]?).  Y ya, por comentar las últimas preguntas que planteas, Cristina, opino como Guardiana Saturno: yo entiendo que no hay que dejar huella si entendemos “dejar huella” como algo extraordinario, yo creo que lo importante es vivir el día a día y hacer felices a los que nos rodean para que por lo menos podamos dejar huella en su memoria y puedan recordar lo bonito que fue el camino de la vida a nuestro lado. ¡Y qué bueno esto que mencionas, Guardiana Saturno, de los libros!

        Con el relato de “La Navidad”, como creo que también le habrá pasado a Guardiana Saturno, me he sentido muy identificada con ese ambiente y ese espíritu tan festivo, jovial, y alegre de la Inglaterra rural. Yo soy una gran fan de la Navidad (creo que no tanto porque sea Navidad, que también, porque me encanta montar el árbol, ver la luces, etc., sino también porque es un tiempo, como bien dice Guardiana Saturno, para pasar en familia: las comidas y las cenas, los regalos, las risas, etc., es decir, eso de la “unión social” de la que habla Irving). Yo creo que la nostalgia se ve en el relato por esa pérdida de las costumbres de antaño que rodeaban a la Navidad. Yo creo que ambas: es una mirada idealizada (al fin y al cabo, en una época tan alegre y festiva que genera actitudes y sentimientos tan positivos y buenos, ¿cómo no vamos a idealizarla?) y, a la vez, una crítica a las modas y tiempos modernos que traen consigo la pérdida de lo tradicional, tan bueno y perfecto a ojos de Irving. Yo creo que algo habrán cambiado nuestras celebraciones navideñas con respecto a antaño (yo recuerdo, en un trabajo de investigación, hablar con un matrimonio mayor sobre qué solían hacer durante la Navidad y pensar que muchas de las cosas que se hacían ahora ya no son habituales como juegos, algunas tradiciones, la comida, los regalos… también hay que pensar que eran otros tiempos, más precarios, con menos recursos). Algo habremos ganado, seguro, aunque también perdido, desde luego. Pero yo creo que la esencia, esa idea de compartir la celebración navideña en compañía, con la familia y los amigos, todavía se mantiene viva a día de hoy que, al fin y al cabo quizá sea lo más importante, por eso creo que el día de Navidad, como dices, Cristina, “sigue cumpliendo esa función de abrir puertas y corazones”.

        Por último, el relato de “La diligencia” es quizá el que menos entretenido me ha parecido, aunque aún así me ha resultado muy entrañable esa imagen de los niños ansiosos y con esa anticipación excitante de volver a casa por vacaciones. Menos mal que aparece por la posada Frank Bracebridge porque me daba pena el protagonista solo en Navidad. Yo, como dice Guardiana Saturno, antes que pasar la Navidad sola, me uno a cualquier jolgorio jajajajaja. No había pensado en la diligencia como símbolo en la lectura, ¿vosotras sí? Si es así, ¿en qué habéis pensado?

        No creo poder llegar a tiempo a comentar esta nueva semana, ¡pero intentaré estar atenta a vuestras impresiones! (y, si puedo, comentaré algo, aunque sea tarde [más vale tarde que nunca, o eso dicen…]). Un abrazo 😊

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    2. Avatar de Cristina Rubio

      ¡Hola, chicas! Yo también voy con retraso, pero estoy tratando de ponerme al día!! Vamos allá:

      En El prometido fantasma, aparece la costumbre de la época de casar a las hijas sin su consentimiento. Como bien dices, Guardiana Saturno “ya estamos acostumbrados a estos desprecios de época hacia la mujer”.  Esta costumbre me parece terrible y, por desgracia, se sigue llevando a cabo en muchos lugares del mundo. Respecto a que el autor no nos diga el nombre de la hija del barón creo que es muy significativo: No la nombra porque consciente o inconscientemente, Irving no quiere darle el protagonismo que merece y la deja en un plano secundario. Tal y como comentas, Guardiana Saturno: “La muchacha no pasa de ser un objeto”. En cuanto a que el caballero sea un fantasma me parece un giro muy bueno en la historia y no lo sospeché en ningún momento, de hecho, pensé que el caballero que se presenta en la casa del barón era el amigo del fallecido que estaba intentando usurpar su puesto. Por otro lado, como la hija del barón no ha elegido a su futuro marido, no me parece bien que el caballero se la lleve y por supuesto, no estoy de acuerdo con esto: “en el amor toda estratagema es excusable […]”. No creo que el fin justifique los medios ni en el amor ni en nada en la vida si los medios son nocivos.  Porque como bien señalas, Lucía: «“Estratagema” ya es una palabra que tiene, para mi gusto, una connotación ya un poco negativa, pues puede interpretarse como engaño, ¿no?». Exacto, para mí, no hay estratagema o engaño excusable, porque ningún engaño tiene buenas consecuencias para nadie.

      En La abadía de Westminster, creo que el autor compara las reliquias con los restos de un naufragio, porque dichas reliquias están incompletas y con el paso del tiempo se van deteriorando cada vez más. Además, los restos de un naufragio se quedan escondidos en lo profundo del océano por lo que muy pocas personas pueden acceder a dichos restos si es que alguna vez son descubiertos. Respecto a tu interpretación, Guardiana Saturno, me parece muy acertada: “Los restos de un naufragio nos representan aquello que fue y se acabó trágicamente: el abandono forzado, la destrucción.  Y las reliquias, por muy valiosas que sean, no refleja más que una gloria pasada que se encuentra detrás de una vitrina o juntando polvo en un estante”. En esta historia, Irving también nos habla de la futilidad de querer ser recordado después de la muerte, pues el paso del tiempo termina acabando con ese recuerdo. Lo que hoy nos parece inolvidable, mañana puede haberse borrado de la memoria completamente. Aun así, sí que creo que hay que esforzarse por dejar una huella después de morir, ya sea material, espiritual o cultural, quizás esa huella se borre pronto, pero sin duda habrá merecido la pena dejarla. Respecto a esto que dices, Guardiana Saturno, me gusta mucho: “uno debe ocuparse de ser buen prójimo, y esto ya sería un verdadero éxito”, desde luego que sí. También me encanta esto que comentas, Lucía: “Desde hace muuuchos años se está haciendo mucha labor de investigación y se están sacando a la luz personajes históricos, costumbres, historias de vida… desconocidos y esto es algo en lo que historiadores o los antropólogos trabajan en su día a día”. Esto me hace pensar en muchas obras literarias de mujeres, caídas en el olvido que se están recuperando poco a poco y se están dando a conocer. Y justamente es como dices, Lucía: “este “olvido selectivo” tiene solución, en parte: todo es cuestión de tener curiosidad e investigar un poco más allá del “canon”.” Exacto!! Por ejemplo, en los libros de historia de la literatura siempre aparecen los mismos nombres masculinos y apenas se mencionan un puñado de obras escritas por mujeres. En este aspecto, es como dices, hay que tener curiosidad e ir más allá.   

      En La Navidad, Irving describe un ambiente cálido y generoso, lleno de alegría y amabilidad. Creo que el autor exagera en su descripción sobre la época navideña, además pienso que ese ambiente cálido, generoso, alegre y amable debería estar presente todos los días del año. En la gran ciudad, apenas se nota ese ambiente especial que describe el autor, aquí la Navidad se celebra de una forma muy materialista. Además, esa alegría de la que habla Irving en muchos casos es en realidad tristeza, porque hay seres queridos se han ido y se les hecha en falta. Sin olvidarnos de las personas que no pueden satisfacer sus deseos materiales, o los niños que no reciben regalos por ser muy pobres. A pesar de ello, esto estoy de acuerdo contigo Lucía: “Pero yo creo que la esencia, esa idea de compartir la celebración navideña en compañía, con la familia y los amigos, todavía se mantiene viva a día de hoy que, al fin y al cabo quizá sea lo más importante, por eso creo que el día de Navidad, como dices, Cristina, “sigue cumpliendo esa función de abrir puertas y corazones”.  Respecto a tu opinión, Guardiana Saturno, me encanta que disfrutes tanto la Navidad, jajajaja, bien celebrada desde luego que puede ser realmente hermosa.

      En La diligencia debo reconocer que Irving me sorprendió, porque mientras viaja lo contempla todo con alegría, con un tono tan colmado de ilusión que esconde su situación personal. Esta sale a relucir cuando el autor llega a la posada y aparece el joven Frank Bracebridge. Ahí es cuando Irving dice: “He de confesar que los preparativos de celebración y diversión en sociedad que había visto por todas partes me habían hecho un poco insufrible mi soledad”. Y esto siguiendo el hilo del relato anterior, creo que es algo que le ocurre a muchas personas: están solas y la Navidad es una época que les hace más insufrible su soledad. Respecto a la invitación a la casa de los Bracebridge, yo, al igual que vosotras Guardiana Saturno y Lucía, también habría aceptado porque creo que la soledad no es la mejor compañía y menos durante la Navidad. Por eso me uno a lo que decís, Guardiana Saturno: “Yo no quisiera estar lejos de casa en Navidad, pero si no me quedara de otra, me resumo a otra fiesta familiar” y Lucía: “antes que pasar la Navidad sola, me uno a cualquier jolgorio jajajajaja”. En cuanto a la diligencia, creo que simboliza un viaje hacia la alegría y la compañía sin excepción. Todos los que viajan en ella están felices esperando llegar a su destino donde les espera alguien. Incluso Irving tras llegar a la posada encontrará a alguien con quien pasar las fiestas Navideñas.

      Como siempre es un placer compartir esta lectura con vosotras. Muchas gracias por participar y un fuerte abrazo!!

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  5. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 4: Relatos 14 – 17

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la cuarta semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🩷​🤗​

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    1. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Hola nuevamente 👋🏽😀 perdón mi demora, se me están yendo las vacaciones de invierno en puro paseo 🙈
      «La taberna La Cabeza del Jabalí de Eastcheap»
      Ya había dicho que me encanta cómo escribe Irving, y sus comparaciones no son la excepción. Me parece una analogía exacta la que hace sobre los santos y los escritores, algunos más venerados que otros. Da la sensación de que ya se ha dicho todo sobre Shakespeare, y quizás esto pueda «opacar» un poco su figura, quitarle atractivo.
      Esto de que «lees algo y te absorbe por completo sin darte cuenta», ufff me ha pasado en varias ocasiones, gracias a Dios! 🙏🏽 Es la sensación más espectacular para un lector, aquella que siempre anhelo. Supongo que es lo que todos buscamos en la lectura, abducción total!
      En cuanto al viaje hasta Eastcheap, creo que evoca un poco de todo: nostalgia, frustración y romanticismo.
      «La mutabilidad de la literatura»
      Qué relato interesante! Sí, el fin de un libro es ser leído, por tanto, una biblioteca en la que nadie entra podría ser considerada un mausoleo. Esta idea de que lo viejo debe morir para dar paso a lo nuevo ya la había leído en algún lado, pero no recuerdo dónde. 🤔 Y, en parte, estoy de acuerdo. Si todo está dicho ya, qué oportunidades tendrán los nuevos escritores de decir algo? Hay una paradoja en esto de la «mutabilidad», pues es cierto que hay algo de tragedia en el hecho de «caer en el olvido» después de haber trabajado toda una vida para alcanzar una especie de «inmortalidad» a través de la escritura de un libro; pero ello es justamente lo que da lugar a lo nuevo, a nuevas palabras, el nacimiento de escritores más actuales. No sé si afirmar que hay demasiados libros en el mundo, pero sí podemos decir que no nos alcanzará la vida para leer todo lo que queremos. 🥲📖♾️
      El recurso del libro parlante me resultó genial! Inesperado como los escritores que salían de los cuadros. Tiene su toque de humor pero también llega a ser emotivo.
      «Funerales rurales»
      Qué belleza de relato! Una imagen bien romántica de la muerte. Me hizo acordar a Lorca con su «lenguaje de las flores», y es que el ser humano siempre ha usado las flores para comunicar. Estas costumbres rurales dejan como enseñanza que las flores pueden ayudarnos en un proceso de duelo si las empeñamos como medio de expresión, de cariño, de perdón, de tristeza, de anhelo.
      Respecto a la afirmación de que el saber apaga el sentir, considero que es muy cierta. Cuando comenzamos a racionalizarlo todo, a pasar todo por el filtro de la mente, quitamos el sentimiento, no dejamos reposar en el corazón lo que debemos. Y en esto bien nos ayudan la poesía, la música y la naturaleza, a enternecer el corazón para poder abrirlo a la vida… Y a la muerte, es decir, al duelo.
      «La cocina de la posada»
      En cuanto a esta breve narración, nos presenta la cocina de la posada como un lugar de encuentro. Allí donde está la luz y el calor del fuego se cuecen no solo alimentos, sino también historias. Qué mejor lugar para compartir que en torno al fueguito? Cada uno trae a la ronda su experiencia. Pero a Irving no le llaman la atención todas las historias, ya que “la gracia estaba en la manera de contarla”. El chiste está en cómo se relata más que el qué. Y por la gran bendición del Altísimo, mi madre es una narradora excepcional. 🤩 Me ha contado muchos cuentos, pero los que más recuerdo son aquellos que sacaba de «Las mil y una noches».✨

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      1. Avatar de Lucía
        Lucía

        ¡Hola de nuevo!

        El conjunto de relatos de esta semana me han parecido más entretenidos, esta vez jajajaja. Empezando por «La Taberna La Cabeza del Jabalí de Eastcheap», la verdad que el relato comienza fuerte con esa comparación que hace Irving entre los santos oscurecidos y Shakespeare. Yo creo que demasiados estudios sí que pueden «oscurecer» a un autor, más que nada porque uno puede llegar a sentirse abrumado por la cantidad de información y perderse en ella: al final, el deseo de describir la obra de un autor, analizarla y darlo a conocer termina siendo todo lo contrario: demasiada información y uno no sabe qué leer, qué no (a mí, en la carrera, a veces me ha gustado más leer bibliografía de un autor sobre el que hay poco que leer que tener que rebuscar entre los miles y miles de artículos, biografías y estudios sobre un autor reconocidísimo). Por otro lado, tengo que decir que eso de sentirme absorbida por una lectura me suele pasar casi siempre (a lo que me doy cuenta estoy poniendo caras raras o algo así jajajajaja, me meto demasiado en la lectura). Eso sí, en las lecturas que disfruto y que me gustan: no en todas los autores tienen la capacidad para conseguir atraparme así, pero últimamente llevo muy buena racha :). Bueno, yo creo que Irving hace ese viaje como una forma de homenaje a Shakespeare (como muchos lectores que viajan a la ciudad o pueblo natal de algún autor, recorren las calles por las que ha pasado él o van a los sitios en los que se han desarrollado sus novelas…), pero yo creo que hay algo más, algo romántico, ¿no? Esa nostalgia por algo perdido, esa búsqueda de algo imaginario, las reliquias… un poco como una ruina, un lugar perdido, aunque me gusta mucho y me genera mucha curiosidad esa idea de conocer historias pasadas sobre un lugar, una comunidad, etc.

        En el relato “La mutabilidad de la literatura” me ha parecido muy curiosa la idea de la biblioteca como catacumba literaria, nunca lo había pensado así: creo que es una metáfora muy visual porque refleja esa idea de los libros abandonados, muertos, que un día fueron leídos y que ahora nadie recuerda. Bueno, yo creo que los libros no es que mueran cuando dejan de leerse: siguen ahí a disposición de cualquiera; pero, claro, teniendo en cuenta que han dejado de leerse… pues, en parte, mueren… porque ya no dialogan con nadie, ya no entretienen a nadie, ya no hacen pensar a nadie, ya no emocionan a nadie, etc. Viven pero están muertos vivos, algo así jajajaja. Yo creo que la comparación que hace Irving entre el lenguaje y el ciclo de las plantas es acertada porque refleja esa idea del cambio: el lenguaje cambia con el paso del tiempo, igual que la literatura (pues ambas responden a las necesidades del momento, al contexto al que pertenecen, etc.). Y ese cambio es importante porque significa que una lengua está viva, así que yo creo que, por esa parte, esa “mutabilidad” es algo positivo. Bueno, quizá no positivo, pero sí inherente, ¿no? porque al fin y al cabo, el cambio es algo inherente a las lenguas y creo que también a la literatura. Actualmente, el número y la cantidad de libros que existen es ingente, y más teniendo en cuenta los avances digitales… lo cual hace que haya “demasiados” libros. Yo siempre lo pienso, como lectora: no voy a tener vida para leer todo lo que quiero leer y todo lo que se va creando… Pero, eso, en parte, me alegra: tenemos una literatura viva en la actualidad, el conocimiento, la lectura y la escritura están al alcance de muchísima gente, etc. El recurso de la conversación con el libro viejo a mí me ha hecho mucha gracia, es un viejo cascarrabias jajajaja, además de que en una intervención llama, indirectamente, “pesado” a Irving jajajaja, ¡qué bueno!. Para mí ha sido humorístico y sarcástico, como el relato de los escritores que salían de sus cuadros a perseguir a los nuevos escritores. Y la última pregunta… ¡qué buena! Nunca había pensado en esto jajajaja. Y todavía… no lo sé. Probablemente sería cualquier manuscrito de gramática para poder hablar de lingüística… jajajaja (la que es friki, lo es siempre).

        Pasando al relato de “Funerales rurales”, planteas preguntas muy interesantes, Cristina. Lo de elegir flores fragantes supongo que puede tener que ver con hacer de la experiencia funeraria algo más “positivo”, para esconder el olor de los fallecidos, no lo sé. En cuanto a lo de plantas de hoja perenne, ¿quizá por el tiempo que duran sus hojas? No sé si las costumbres que describe Irving tienen algo que enseñarnos hoy sobre cómo vivir el duelo, solo puedo decir que las flores siguen estando muy presentes en los funerales: los más cercanos y allegados siempre presentan sus condolencias ofreciendo centros o coronas de flores que luego, en muchos casos, acaban en la tumba junto al difunto, tanto dentro como fuera para acompañar la sepultura. Alguna vez que he ido al cementerio, además, siempre se ve gente reponiendo y cambiando las flores de los difuntos… es una manera de honrar el recuerdo de los que no están, quizá, algo así. En cuanto a las diferencias entre los funerales rurales y los funerales contemporáneos… en mi pueblo, por ejemplo, los funerales siguen el mismo protocolo que hace muchos, muchos años. Y, si bien es cierto que puede haber alguna diferencia con lo que describe Irving, algunas cosas son iguales: el acompañamiento al cementerio, el entierro, las flores… aunque eso de las plañideras ya no se lleva tanto, hasta donde sé. Y, ahora que mencionas lo de la cultura o país, ¿qué diferencias y similitudes existirán entre los funerales y entierros de unos países o de unas culturas a otras? Qué curioso. Y eso de los rituales urbanos… yo no creo que sean más fríos o menos sentidos, yo he ido a funerales en grandes ciudades y se vive con el mismo dolor que se pueda vivir una muerte en una zona rural (aunque quizá en una zona rural tiene más impacto en la gente al haber relaciones más cercanas entre todos y el hecho de que, como siempre se dice, “nos conocemos todos”). Y, por último, supongo que sí, que la poesía, la música o la naturaleza tienen un lugar importante en el duelo, ya hemos hablado de la capacidad de la escritura para sobrellevar o escapar del dolor, enfrentarse a él y gestionarlo. Supongo que con la música pasa igual, pues no deja de ser otro arte. Y con la Naturaleza lo mismo, supongo que las oportunidades que ofrece pueden ayudar a sobrellevar el duelo.  Y, sobre lo que comenta de Irving de que la gente educada ha dejado de ser poética, no tiene por qué ser así, ni tampoco saber más nos aleja de sentir más… aunque si que puede darse esa pérdida de sensibilidad o sentimiento si entendemos el aprender o saber como algo racional (quizá aquí me he puesto demasiado filosófica jajajaja).

        La escena de la cocina de una posada como lugar de encuentro me sugiere una escena como de película o novela de hace muchos años, como a Camino de Santiago, quizá jajajaja, donde hay ese buen rollo y buen ambiente de gente que no se conoce pero interactúa para pasar un buen rato, esa cercanía y esa familiaridad que puede surgir entre extraños. Irving se siente atraído por lo que ocurre en la cocina porque ve jaleo y, encima, puede escuchar historietas, y escuchar historietas, por lo menos en mi opinión, siempre puede resultar divertido, ¿no? Y si no divertido, curioso, interesante… Por ejemplo, suelo escuchar un podcast que se llama “La Ruina” (os lo recomiendo, por cierto, es muy gracioso si eres de risa fácil o de humor absurdo como yo). No sé si lo conoceréis, pero básicamente consiste en escoger al azar a tres o cuatro personas del público, que salen al escenario a contar alguna historia vergonzosa, rara, divertida… que les haya ocurrido. Y todas las historias me encantan: flipo con la cantidad de cosas que le pasa a la gente o que la gente hace que pasen jajajaja, es una locura. Y escuchando este podcast reforcé esa idea que tenía de que a veces las historias en sí no son graciosas, sino que la persona que la está narrando sabe cómo hacerlo y tiene una gracia y un salero brutales, que eso es lo que hace de la historia algo divertidísimo y lo que te arranca carcajadas. Porque muchas veces alguien cuenta una historia buenísima pero si no la sabe contar… ahí se queda; y, luego, igual alguien cuenta una historia que tampoco es tan graciosa pero la cuenta de una manera que uno se muere de risa. Las habilidades del orador, como se diría en la Antigüedad, supongo jajajaja. Y, llevando esto de las reuniones a la actualidad, bueno, la suerte que tenemos hoy en día es que con las redes sociales y demás podemos conectar con gente de nuestros mismos gustos e intereses (de hecho, por eso estamos nosotros aquí jeje), así que de alguna manera creamos esos sitios de reunión compartidos, creo yo. Y yo creo que sí que hemos perdido o estamos perdiendo muchas cosas con las redes sociales y demás, pero esto lo hemos ganado: el poder juntarnos personas con algo en común o siquiera sin nada en común, vete a saber. Porque aunque hoy en día seamos muy individualistas, creo que seguimos necesitando, como seres humanos que somos, esas interacciones espontáneas, esos círculos cercanos y esas conversaciones compartidas.

        Voy un poco atrasada con esta lectura, pero bueno… ¡más vale tarde que nunca! Un abrazo 😊

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    2. Avatar de Cristina Rubio

      ¡Holaaaa!

      En el relato La taberna La Cabeza del jabalí, me parece muy interesante la comparación que hace Irving entre los santos y Shakespeare. Creo que cuando hay muchas opiniones, análisis, estudios, etc. de un autor, como por ejemplo Shakespeare, se termina difuminando su esencia ya que los estudiosos, críticos, etc. impregnan sus obras de cierta subjetividad que aunque enriquece, también oscurecen al autor de algún modo. Además, Guardiana Saturno, este otro motivo que señalas me parece muy acertado: “Da la sensación de que ya se ha dicho todo sobre Shakespeare, y quizás esto pueda «opacar» un poco su figura, quitarle atractivo”. También creo que tienes mucha razón, Lucía, en este otro motivo que comentas: “Yo creo que demasiados estudios sí que pueden «oscurecer» a un autor, más que nada porque uno puede llegar a sentirse abrumado por la cantidad de información y perderse en ella”. Respecto a la siguiente cuestión, sí, muchas veces he leído libros que me han absorbido por completo. Estoy totalmente de acuerdo con vosotras dos, y me encanta esto que comentas, Guardiana Saturno: “Es la sensación más espectacular para un lector, aquella que siempre anhelo. Supongo que es lo que todos buscamos en la lectura, abducción total!” ¡Pienso exactamente igual! Jajajaja. En cuanto a la siguiente pregunta, creo que Irving viaja a Eastcheap, porque siente mucha curiosidad. Al no encontrar la taberna Irving refleja tristeza y frustración. Sin duda, a nuestro escritor le hacía mucha ilusión estar en el lugar del que habló Shakespeare en su obra.

      En La mutabilidad de la literatura, al igual que tú, Lucía, no creo que los libros mueran cuando se dejan de leer, creo que ellos son pacientes porque no pierden nunca la esperanza de ser leídos. Es muy gracioso esto que dices, Lucía: “Viven pero están muertos vivos, algo así jajajaja”. Me parece muy ingeniosa la comparación del ciclo de las plantas, con la publicación e interés en los libros. Pienso que en este mundo, ocurre así con todo: todas las cosas tienen un ciclo de vida: nacen, maduran y mueren. Sin embargo, precisamente, algunos libros, como los clásicos, nunca pasan de moda. Por otra parte, sí creo que hay muchos libros buenos en el mundo (ahora más que en la época de Irving) y es imposible leerlos todos, como muy bien señaláis las dos: Guardiana Saturno: “sí podemos decir que no nos alcanzará la vida para leer todo lo que queremos” y Lucía: no voy a tener vida para leer todo lo que quiero leer y todo lo que se va creando…” En cuanto, a que Irving hable directamente con uno de los libros olvidados me pareció muy original y humorístico. Y comparto lo que dices, Lucía:  “El recurso de la conversación con el libro viejo a mí me ha hecho mucha gracia, es un viejo cascarrabias jajajaja, además de que en una intervención llama, indirectamente, “pesado” a Irving jajajaja, ¡qué bueno!”. En mi opinión sí que hemos llegado a la situación que describe el autor “Pronto hará falta una vida entera solamente para conocer los títulos”. Respecto a que un libro olvidado pudiese hablar conmigo, no se me ocurre cuál podría ser, pero creo que me diría esto: “Léeme, precisamente porque ya nadie me lee”. Es muy gracioso esto que comentas, Lucía: “Probablemente sería cualquier manuscrito de gramática para poder hablar de lingüística… jajajaja (la que es friki, lo es siempre).” Como se suele decir, para gustos colores, aunque te confesaré algo: a mí me encantó aprender a hacer análisis sintácticos ya no me acuerdo pero en su momento me tuvo enganchadísima. Así que también soy un friki jajajaja.  

      En Funerales rurales, creo que elegían flores fragantes y plantas de hoja perenne para los entierros, para acentuar más aún esa sensación hermosa ante un suceso doloroso: el mejor olor y plantas cuyas hojas no mueren como símbolo de eternidad ante la mortalidad. Es como una muestra de amor y también de rebeldía ante la muerte. En mi opinión, ese esmero en seleccionar y preparar las flores para el funeral y el entierro son formas de aliviar un poco el duelo. Me encanta esto que comentas, Guardiana Saturno: “Me hizo acordar a Lorca con su «lenguaje de las flores», y es que el ser humano siempre ha usado las flores para comunicar”. Respecto a que “la gente educada ha dejado de ser poética”, creo que es cierto, puesto que la mejor poesía viene de la naturaleza y las personas “educadas” solemos vivir en ciudades y al vivir desconectadas de la naturaleza nos alejamos irremediablemente de la poesía. Por otro lado, en las ciudades le damos mucha prioridad a la razón y tendemos a no mostrar los sentimientos, incluso se mira mal a quien muestra sus emociones en público. Hemos aprendido a esconderlas por lo que sí, en general también estoy de acuerdo con que en general “saber más nos aleja de sentir más”. La diferencia que noto entre los funerales rurales que describe Irving y los funerales en mi ciudad es un poco lo que ya he comentado, aunque aquí también se utilizan flores, aunque no de una forma tan llamativa como la que explica el autor. Creo que un funeral sea donde sea y de la época que sea pierde su sentido en el momento en que se contrata a personas como las plañideras. No tiene ningún sentido fingir un dolor que realmente no se siente. Por otro lado, cada cultura tiene su propia forma de afrontar la muerte. En cuanto a lo que preguntas, Lucía: “¿qué diferencias y similitudes existirán entre los funerales y entierros de unos países o de unas culturas a otras?” A mí me sorprendió mucho descubrir que hay países, como en Ghana, donde celebran una fiesta para honrar al ser querido que se ha ido. Creo que todo lo que se haga con amor y autenticidad tiene todo el sentido del mundo y se debe respetar. Respecto a la última pregunta de este relato, me quedo con tu comentario, Lucía: “Supongo que sí, que la poesía, la música o la naturaleza tienen un lugar importante en el duelo, ya hemos hablado de la capacidad de la escritura para sobrellevar o escapar del dolor, enfrentarse a él y gestionarlo. Supongo que con la música pasa igual, pues no deja de ser otro arte. Y con la Naturaleza lo mismo, supongo que las oportunidades que ofrece pueden ayudar a sobrellevar el duelo”.

      En La cocina de la posada, Irving nos muestra una vez más el gran interés que siente por observar todo cuanto sucede a su alrededor, para luego reflejarlo en sus escritos. Se siente atraído por las risas, y por las historias que cuentan, sin embargo, solo consigue recordar una de las historias ya que quien la narra es alguien de aspecto singular y que además tiene una gracia especial al hablar. Cuando Irving dice “la gracia estaba en la manera de contarla”, está señalando que no es la historia en sí lo importante sino la forma de transmitirla. Se trata de alguien que al contar tiene esa gracia especial para llevarte a la historia y que no puedas pensar en nada más, en hacerte sentir como si estuvieras viviéndola. Recuerdo las historias infantiles que me contaba mi madre cuando era pequeña y me las contaba con tanta gracia que me hacía sentir justo así. Al igual que tu madre, Guardiana Saturno, la mía “es una narradora excepcional”. En la actualidad, creo que ya no se lleva reunirse para contarse historias pues ahora las leemos más que escucharlas y luego está también la opción de escuchar grabaciones como los audiolibros. En cuanto a lo que comentas Lucía, sobre el podcast, “La Ruina” no lo conocía, lo buscaré pues también me suelo reír fácilmente y por lo que nos cuentas parece muy interesante. Creo que con la evolución tecnológica ha cambiado el escenario, pero también se han perdido cosas por el camino. Pues creo que no es lo mismo reunirse varias personas para contar y escuchar historias que estar tú solo leyéndolas o escuchándolas. Para terminar me quedo con lo último que comentas, Lucía: “Y yo creo que sí que hemos perdido o estamos perdiendo muchas cosas con las redes sociales y demás, pero esto lo hemos ganado: el poder juntarnos personas con algo en común o siquiera sin nada en común, vete a saber. Porque aunque hoy en día seamos muy individualistas, creo que seguimos necesitando, como seres humanos que somos, esas interacciones espontáneas, esos círculos cercanos y esas conversaciones compartidas.”

      ¡Muchas gracias por vuestra participación y un abrazo!

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  6. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 3: Relatos 10 – 13

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la tercera semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🥰🤗

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    1. Avatar de Lucía
      Lucía

      ¡Hola, chicas! ¿Cómo estáis?

      Bueno… en “un poeta real” queda claro que seguimos en el Romanticismo: Irving evoca el pasado, la figura de Jacobo I de Escocia. El pasado es esa fuente de inspiración y a la vez ese medio para expresar sus propios principios y pensamientos románticos: libertad, amor, rebeldía, la imaginación y la creación poética… Sobre la imaginación… bueno, me cuesta verlo como a Irving porque siempre me he considerado una persona poco imaginativa… pero bueno es muy romántica esa idea de la imaginación como algo irreprimible e inconfinable, esa fuerza poética, ese genio poético, ese “duende” del que hablaba Lorca. Los románticos eran mucho de esto de la inspiración poética (el “cuando siento no escribo” de Bécquer, por ejemplo). De hecho, hablando de este autor, este relato de Jacobo enamorándose de lady Jane Beaufort me ha recordado a esa idea de la mujer inalcanzable, la mujer imposible de la leyenda “Tres fechas” de Bécquer, donde, como Jacobo, ve a lo lejos una mano femenina que parece saludarle y de la que se queda totalmente prendado. Por otro lado, quizá la importancia de que Jacobo escribiera poesía en su cautiverio tiene que ver con esa idea de las posibilidades que ofrece la literatura como medio de liberación, de rebeldía, de acompañar esa enorme soledad del cautivo (como bien dices, Cristina, de resistencia). Como dijo Guardiana Saturno en su comentario la semana pasada: la escritura como refugio, como salvaguarda. Sobre esa última afirmación, bueno… no sé mucho que decir. Sí que es cierto que sobre los soberanos siempre pasa a la historia la faceta de políticos, monarcas, etc., y seguramente habría más de uno que le gustara escribir (o cualquier otro arte) -además de que tenían dinero para permitírselo- . Por otro lado, me hace gracia eso de que los poetas traten de la realidad cuando el Romanticismo aboga por esa rechazo a lo más racional, a lo más real y siempre están en divagaciones, ensoñaciones, lo mágico, lo mítico, lo sobrenatural… Y, habrá de todo: siempre ha habido periodos literarios o poetas más anclados a la realidad (la poesía comprometida o social, por ejemplo) y otros menos… ¿Vosotras qué preferís? A mí la poesía siempre se me ha dado fatal y me cuesta mucho entenderla, por lo que siempre he preferido poesía sencilla y que pueda entender, no aquella que divague y hable con grandes artificios (que me parece igualmente buena, pero me cuesta mucho llegarla a entender, será que no tengo sensibilidad poética jajajaja).

      Pasando al relato “la iglesia rural”, Irving establece una distinción, como dices, Cristina, entre el “grande campechano” (es decir, aquel de posición elevada que se muestra humilde) y la “medianía arrogante” (es decir, aquel que goza de una posición acomodada, aunque no tanto como en el caso anterior, y se muestra arrogante y es muy ostentoso). Esa idea de “humillando a su vecino” me parece muy interesante: hay gente adinerada y con muy buena posición económica que son unos completos arrogantes y egoístas… Y también creo que está muy a la orden del día eso de aparentar tener más de lo que uno tiene o aparentar ser lo que uno no es: dime de qué presumes y te diré de qué careces, supongo… Y, bueno, creo que, evidentemente, tiene más valor la autenticidad personal, ¿qué puede decir realmente de ti el “reconocimiento social” que se te dé?

      El relato de “la viuda y su hijo” me ha gustado bastante: es triste pero muy bien escrito y me parece que Irving ha hecho una descripción muy emotiva de lo que es experimentar una pérdida, sobre todo centrada en ese momento más concreto del entierro. Según Irving, los pobres y los ancianos lo tienen peor con el duelo, ya que la gente pudiente puede entretenerse y la gente joven tiene facilidad para sobrellevar los sufrimientos. Bueno, no sé hasta qué punto esto puede ser cierto. El duelo es algo muy personal, e independientemente de tu edad y tu posición económica, lo puedes vivir de una manera u otra… La parte en la que Irving describe esa vuelta a la infancia cuando uno está enfermo y desamparado, buscando el apoyo materno me ha parecido muy tierna y conmovedora (yo misma, cuando tengo aunque sea un simple resfriado, busco a mi madre jajajaja), igual que cuando habla del amor que una madre está dispuesta a profesarle a su hijo (yo siempre les digo a mis padres que si les tuviera que devolver todo lo que han hecho por mí, necesitaría cien vidas). No había pensado en el motivo de secuestro del hijo, la verdad… qué interesante… aunque no se me ocurre nada. Este secuestro genera una gran pena y sufrimiento en la familia, tanto en el padre como en la madre del muchacho. El padre llega a morir, aunque la madre resiste y tiene la suerte de volver a ver a su hijo, aunque este llega enfermo y un poquito tocado mentalmente. El final que escribe Irving, donde menciona el reencuentro entre la madre y sus seres queridos me ha parecido muy emocionante. Esto se suele decir, ¿no?, ese reencuentro cuando muere alguien a quien ya se le ha muerto un ser querido anteriormente.

      Y, por último, el relato “un domingo en Londres” narra cómo cambia el ambiente y el aire que se respira en Londres un domingo: frente al bullicio y el caos de cualquier día de la semana, el domingo es un día de relax, de ir a misa, de silenciar esos ruidos y esas contaminaciones de la gran ciudad. Como decíamos en los comentarios anteriores y como señala aquí Irving también, la gente tiene esa necesidad de irse al campo, de esos parques y jardines verdes, de la Naturaleza. Yo creo que sí, que los espacios verdes siguen teniendo ese papel de refugio, aunque no siempre, evidentemente. Yo alguna vez que he paseado he visto a gente en su mundo: pasando un rato en familia, paseando al perro, leyendo, escuchando música, dando una vuelta, etc. Los estudiantes de cualquier campus en cuanto hace un poco de sol aprovechan para salir a comer al césped y echarse un rato a tomar el sol. Yo creo que sí, que muchas veces sigue siendo ese refugio, ese espacio más de tranquilidad y paz, de descanso.

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    2. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      ¡Hola, hola! Nos encontramos de nuevo. 🤗
      «Un poeta real»
      Aquí se nos presenta el personaje de Jacobo, representante ideal del Romanticismo, como señala Lucía. Creo que lo elige porque tiene todos los condimentos necesarios: cuna de oro, caída en desgracia, dolor, tristeza, soledad, amor imposible, poesía, ensoñación, redención, etc. En relación a la imaginación, recuerdo un pasaje que leí de la autoría de Einstein: «la lógica te llevará desde la A hasta la B; la imaginación te llevará a todas partes». Estoy de acuerdo con esta visión de la imaginación. Pese a no considerarme imaginativa o creativa —me uno al club, Lucía 🙌🏽😆—, es una capacidad que puede ejercitarse (en especial en casos de confinamiento), y puede transportarnos a «lugares» inesperados. A Jacobo pudo salvarlo de la locura y la desesperación. Y me resultó muy interesante el análisis de «no es un hecho frecuente que los soberanos escriban poesía, ni que los poetas traten de la realidad». Si uno se lo pone a pensar, es cierto. Los escritores, por lo general, tienden a aislarse para escribir, a apagar las voces del mundo. Y no me imagina a un soberano con el tiempo suficiente como para sentarse a escribir, teniendo que atender a un reino entero.
      «La iglesia rural»
      En este relato, Irving hace otro planteo interesante: “no hay nada tan ofensivo como las aspiraciones de la vulgaridad, la cual pretende elevarse a sí misma humillando a su vecino”. Esa necesidad de fundar su importancia sobre la cabeza del de al lado la hemos visto en todos los tiempos, lamentablemente. Y en varias esferas sociales, pero en especial en las altas.
      Y después están los que «quieren cagar más arriba del culo», como dicen en mis pagos 😂 (perdón la expresión, es que me parece una representación muy acertada y bien gráfica jajaja). Esto es aparentar más de lo que se es. 🤷🏽‍♀️ Sucede cuando uno valora más el reconocimiento social que la autenticidad personal. Pero pienso: qué horror ser esclavo de la opinión pública! Moriría del estrés. 😣😩 Se ve mucho de esto en redes sociales, cada vez más. 😬
      «La viuda y su hijo»
      Está historia me resultó muy triste. 🥲 Qué panorama desolador…
      Es cierto que las distracciones pueden ayudar a mitigar el dolor de una pérdida, pero —como piensa Lucía— no creo que pueda acelerar el proceso de un duelo. Eso es algo que va por dentro, muy personal. Pareciera que lo que quiere decir Irving es algo así como «la plata lo cura todo». Analizándolo, así me suena y no me convence. Quizás la soledad sí pueda hacer mella en un corazón herido. Una buena compañía puede hacer más llevadero el duelo, pero no el dinero.
      Por otro lado, ¡qué conexiones con «Los amores de Sylvia»! Vuelve la patrulla de leva para hacer daño. 💔 Y ese daño puede no ser la de la misma muerte, sino el daño irreparable en vida, la no posibilidad de volver a una vida anterior de felicidad plena. No sé si me explico, me puse filosófica 🤔 jajaja. Pero sin dudas me ha e acordar a nuestro libro anterior.
      «Un domingo en Londres»
      Está última narración es un calco de lo que pasa hoy en las ciudades. De lunes a sábados, todo un caos, hervidero de hormigas que van y vienen sin tiempo ni de atarse los cordones de los zapatos. Pero en domingo, ¡ah! Bendecido domingo 🙏🏽 hay tiempo para todo, hasta para la sagrada siesta. Y sobre todo para disfrutar de la naturaleza. Aquí son tremendamente importantes las políticas que toma cada ciudad respecto de respetar los espacios verdes. En Buenos Aires los tenemos. Hasta se respetan los «pulmones de manzana» 🌳 (espacios verdes al interior de las manzanas, entre los edificios). Pero aún así, el cemento se come la naturaleza, es inevitable. 🤷🏽‍♀️ Por eso la gente huye al campo, creo yo.

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    3. Avatar de Cristina Rubio

      ¡Hola!

      En Un poeta real, Irving elige hablar sobre Jacobo I de Escocia porque siente admiración por él. Estoy totalmente de acuerdo con Irving cuando señala que la imaginación es irreprimible e inconfinable porque creo que la imaginación aparece sin que muchas veces tengamos control sobre ella y, a diferencia del cuerpo, no se puede encarcelar. Es muy interesante que Jacobo escribiera poesía mientras estaba preso, porque nos muestra que la mente siempre se puede elevar por encima del cuerpo y crear cosas bellas a pesar de estar pasando por una situación tan terrible como es la de un encarcelamiento. Esto me recuerda a una frase célebre de Virginia Woolf: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente» o la frase de Einstein que mencionas, Guardiana Saturno: “la lógica te llevará desde la A hasta la B; la imaginación te llevará a todas partes”. Creo que Irving tiene razón cuando dice que no es frecuente que los soberanos escriban poesía, pues estos quizás están demasiado ocupados; sin embargo, no estoy de acuerdo cuando dice que no es frecuente que los poetas traten de la realidad, yo creo que los poetas siempre tratan sobre la realidad aunque es cierto que no en ocasiones lo parece. Pero creo que son las propias experiencias reales las que más inspiran a la hora de escribir. Quizás hay poemas que directamente no traten de la realidad, pero indirectamente yo creo que sí. En cuanto a lo que dices Lucía: “Y, habrá de todo: siempre ha habido periodos literarios o poetas más anclados a la realidad (la poesía comprometida o social, por ejemplo) y otros menos… ¿Vosotras qué preferís?” Pues mira, a mí me pasa exactamente como a ti, me gusta la poesía sencilla, sin grandes artificios y que pueda entenderla. Y no creo que sea porque nos falta sensibilidad poética es simplemente una cuestión de gustos. Por ejemplo, Gloria Fuertes, una poeta maravillosa, defendía que la poesía debía ser clara y directa para que llegase al mayor número de personas posible.

      En Una iglesia rural Irving critica la necesidad que tienen algunas personas de las clases altas en presumir y diferenciarse de los demás tanto por su vestimenta como por su comportamiento. Con “el grande campechano” Irving se refiere a las personas ricas de cuna que no son tan pretenciosas y con “la medianía arrogante” se refiere a quienes no son ricos de nacimiento pero que se dan aires de grandeza. Creo que al realizar una comparación entre las dos familias, la familia noble que es humilde y la familia del terrateniente que todo el tiempo quiere verse superior a los demás, Irving está haciendo una generalización que a mí me parece muy acertada: hay personas que son ricas de verdad y no necesitan demostrarle nada a nadie y otras que pretenden serlo y por eso hacen ostentación de su “superioridad”.  Respecto a esta frase: “no hay nada tan ofensivo como las aspiraciones de la vulgaridad, la cual pretende elevarse a sí misma humillando a su vecino” estoy totalmente de acuerdo, hay muchas personas que aspiran a ser ricas a costa de pisotear a quien se le ponga por delante y esa forma de actuar es realmente ofensiva. Desgraciadamente, en nuestros tiempos sigue habiendo personas así, como bien decís, Guardiana Saturno: “Esa necesidad de fundar su importancia sobre la cabeza del de al lado la hemos visto en todos los tiempos, lamentablemente. Y en varias esferas sociales, pero en especial en las altas” y tú, Lucía: “Y también creo que está muy a la orden del día eso de aparentar tener más de lo que uno tiene o aparentar ser lo que uno no es: dime de qué presumes y te diré de qué careces, supongo…” Por otra parte, yo también valoro más la autenticidad personal, porque el reconocimiento social puede ir y venir, pero la autenticidad personal siempre la llevas contigo.

      En La viuda y su hijo Irving se conmueve ante la figura de la anciana porque se trata de una persona humilde y devota, quien a pesar de sufrir no pierde su fe. Creo que, en el fragmento compartido, Irving hace un análisis muy acertado sobre cómo llevan el duelo las personas ricas y los jóvenes frente a una mujer anciana, solitaria y pobre. Hoy en día, creo que siguen vigentes las palabras de Irving, aunque una vez más quizás el autor generaliza mucho porque casi siempre el dinero no es una gran ayuda para superar la pérdida. Por eso se dice mucho que “el dinero no da la felicidad”. En cuanto a la juventud, también hay casos que personas jóvenes no superan el duelo. Por lo que como digo, la reflexión de Irving es muy general, y siempre hay excepciones. Por eso estoy de acuerdo contigo, Lucía: “El duelo es algo muy personal, e independientemente de tu edad y tu posición económica, lo puedes vivir de una manera u otra…” y también como tú dices, Guardiana Saturno: “Una buena compañía puede hacer más llevadero el duelo, pero no el dinero”. Creo que ahí está la clave, tener a más personas a nuestro alrededor que nos apoyen y nos quieran en esos momentos tan duros. Respecto a la historia de la anciana y su hijo me ha conmovido mucho. Como bien señalas, Guardiana Saturno, en nuestra anterior lectura, Los amores de Sylvia, hemos conocido cómo la patrulla de leva capturaba a los hombres para llevarlos a la guerra, y el gran sufrimiento que causaban a dichos hombres y a sus familias. En esta historia se llevan al hijo y supone un terrible dolor a los padres. Tanto dolor sienten los progenitores, que el padre muere y la madre se queda sola y triste. Al cabo de un tiempo, el hijo regresa, pero está muy enfermo y la pobre madre tras la alegría de volver a verlo, se llena de pena porque él se va apagando a causa de la enfermedad.

      Un domingo en Londres es una historia muy entretenida con muy buenas reflexiones. Según el autor, durante los domingos, la ciudad de Londres se queda vacía y tranquila y utiliza una metáfora muy bonita y acertada cuando comenta que los domingos los londinenses salen para “lanzarse al verde seno de la naturaleza” y que se convierten en “niños devueltos al pecho materno”. Creo que Irving crea esta imagen tierna con sus palabras, porque para él la madre Naturaleza es muy importante y defiende que las personas no podemos estar mucho tiempo alejados de ella, que es quien realmente nos alimenta. Estoy totalmente de acuerdo con el autor, cuando nos dice que la inversión en parques y jardines es importante para mejorar la salud y la virtud moral de la ciudad. Creo que los seres humanos para estar sanos y equilibrados necesitamos estar en contacto con la naturaleza. Por eso en las ciudades son tan importantes los espacios verdes. Esto ha sido así en el pasado, lo es en el presente, y lo será en el futuro. Aunque como bien, señalas, Guardiana Saturno: “Pero aún así, el cemento se come la naturaleza, es inevitable. Por eso la gente huye al campo, creo yo”.

      Como siempre ha sido un placer leer vuestros comentarios. ¡Muchas gracias por participar!

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  7. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 2: Relatos 6 – 9

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la segunda semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗🩷

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    1. Avatar de Lucía
      Lucía

      ¡Hola de nuevo, chicas! Vamos ya con la segunda semana :).

      Voy a empezar por «Los escritores ingleses y Norteamérica»… ¡cómo me ha aburrido este relato! jajajajaja se me ha hecho larguísimo, no sé a vosotras (sobre gustos no hay nada escrito, que se suele decir). No obstante, tengo que decir que me hace gracia el tono irónico y crítico de Irving, me ha hecho el relato más ameno y me ha sacado alguna sonrisilla. Sin embargo, las preguntas que planteas son muy interesantes, Cristina, y me alegro mucho de que las hayas hecho porque me hacen darme cuenta de cosas que he pasado por alto quizá por ese aburrimiento que digo…

      Bien, Irving habla de los viajeros ingleses como «los mejores» por esa gran devoción que siente por todo lo europeo y concretamente, por todo lo británico (supongo que esto tendrá que ver con las relaciones pasadas entre Inglaterra y EEUU). No obstante, son, a su vez, «los peores» porque, a pesar de describir de manera maravillosa muchísimos lugares, sacan lo peor de los EEUU y, según Irving, no les hacen justicia. Como alternativa, Irving dice que los estadounidenses no deberían actuar como lo están haciendo los ingleses, que no les paguen con la misma moneda. Yo creo que sí, que como dices, Irving está intentando tender un puente cultural entre Inglaterra y EEUU porque a pesar de destacar todo eso y ser irónico y satírico, no se olvida de resaltar las fortalezas de Inglaterra o del carácter inglés, lo que pueden aprender de ellos, etc. Supongo que desde un punto de vista cultural -y no solo- interesaría tener a Inglaterra de parte de los EEUU, y más cuando estaba empezando a constituirse como nación. Y, esto que señalas de «un hombre debe sembrar antes de poder cosechar» yo creo que todavía está vigente sobre el éxito, sí. Creo que actualmente se sigue teniendo esa idea del éxito, ¿no? como algo que requiere esfuerzo, dedicación, tiempo…

      Pasando al relato de «La vida campestre en Inglaterra», yo creo que ese interés de Irving por el campo se relaciona también, como ya hemos visto en otros casos, con esa esencia romántica de su época. Yo no sé si estoy de acuerdo o no con esa idea… la verdad que yo soy de pueblo y la verdad que… qué voy a decir: ¡tenemos el mejor carácter! No, pero… no creo que sea mejor carácter, sino diferente: más familiar, cercano, abierto… (y uno también puede encontrar ese tipo de caracteres en la ciudad, desde luego). Además, a decir verdad, siempre que he hablado sobre esto con alguien, siempre he llegado a la conclusión de que no podría vivir en ciudades grandes con un gran ajetreo y jaleo, prefiero la tranquilidad del pueblo o de pequeñas ciudades (aunque también tenga sus inconvenientes, desde luego). Yo creo que, en este caso, Irving sí que está idealizando un poco la vida en el campo -o quizá no idealizando, pero centrándose en uno de los tantos aspectos que la caracterizan- ya que se centra sobre todo en lo más paisajístico, y olvida la dureza y fatiga que supone tanto la vida como el trabajo en el campo (como las películas de los sábados y domingos por la tarde donde la protagonista vive en el campo y tiene una vida maravillosa, preciosa y perfecta, donde todo es verde y hay muchas flores).

      Este relato de «corazón roto» me ha gustado un poco más porque la idea del desamor y el dolor como causa del deterioro y la muerte de una persona me parece realmente interesante. Yo creo que, en parte, me lo creo un poco -quizá no la muerte, pero sí ese deterioro y esa apatía y depresión-: en mi pueblo a veces se ha dicho, en casos en los que muere una persona y al poco su pareja, que la segunda ha puerto de pena. Creo que esa pena, ese dolor, ese desamor del que hablas, la soledad… sí, pueden llegar a consumir a una persona y supongo que a la muerte también (¿cómo vivir si no se encuentran motivos para ello?)… En cuanto al hecho de que las mujeres sufren más que los hombres, no estoy de acuerdo; creo que este planteamiento de Irving está en relación con la imagen que tiene de la mujer: sexo débil, frágiles, necesitadas de alguien (un hombre, claro) que las cuide y las proteja… Y, como dices, supongo que el corazón roto es una experiencia a la vez universal y personal. Universal porque es algo que todos podemos llegar a sentir (por ejemplo, a veces, la gente leyendo algún poema de desamor se siente identificado), pero supongo que cada uno lo vive como lo vive y lo lleva como puede (como el luto, quizá). Y creo que sí, esa unión entre amor y muerte es muy romántica, son dos de los grandes tópicos o temas del Romanticismo.

      Y, por último, el relato «el arte de hacer libro» es el que más me ha gustado de estos cuatro, ¡me ha parecido muy entretenido! y, además, trata un tema muy interesante en relación con las preguntas que planteas, Cristina. Los escritores de este relato son «bandadas de escritores rapaces» por analogía a este tipo de aves de caza, que atacan y se alimentan de sus presas (estos escritores, pues, se alzan sobre sus predecesores dispuestos también a atacarlos, desgarrarlos; como depredadores). Creo que es una comparación muy buena y, sobre todo, muy visual. En cuanto a lo que señalas de escribir… uf, qué difícil. Yo creo que mucho de lo que se ha escrito apresa ideas del pasado, pero, como dices, para darles una nueva vida. No es lo mismo inspirarse que copiar tal cual. Además hay, por ejemplo, temas o motivos muy recurrentes en la literatura desde hace muuuucho tiempo, por eso sí creo que las ideas del pasado tienen poder como para «arrojar fruto en un periodo de tiempo lejano». Pero creo que aquí lo importante es qué haces con eso: si lo copias o lo transformas para crear algo nuevo, si lo plagias o simplemente te inspiras en ello. ¿Dónde estaría el límite entre inspiración, adaptación y plagio? Muy buena pregunta, la verdad, y no sabría responderte. ¿Quizá la diferencia viene en el componente personal que pongas a tu escrito? No lo sé. En la era de Internet creo que esto del plagio está muy a la orden del día: encuentras la misma información en muchas páginas y ni siquiera se sabe quién es el verdadero autor, la gente no da crédito a aquellos de los que han extraído las ideas. Yo creo que esto ya es un tema de transparencia y honestidad, la verdad. A mí me sabe mal pensar que te estás apropiando del trabajo de alguien y ni siquiera le estás dando crédito… Y lo de la Inteligencia Artificial… pf, ya ni hablamos porque tendríamos aquí para largo… pero esto del plagio es un tema -y problema- ético del que se habla mucho. Y supongo que sí, que en la era de Internet, el «arte de hacer libros» ha cambiado: si en este relato estos hombres están en una biblioteca y pueden leer tantos libros como quieran, ahora tenemos toda la información que queremos al alcance de un clic…

      Y… hasta aquí. ¿A vosotras qué os han parecido estos cuatro relatos? Estaré a la espera de vuestras respuestas. Un abrazo ❤

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    2. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Buenos días a todas 🤗
      En esta oportunidad, en relación al primer relato, me ha pasado lo mismo que Lucía. ¡Qué bodrio! Aunque la prosa de Irving hace que disfrute mucho el texto, independientemente de la temática. Coincido también con Lucía en que la ironía y el tono burlesco animan la lectura. En referencia a las preguntas que plantea Cristina, puedo llegar a la misma conclusión que plantea Lucía: quizás Irving quiera lograr un acercamiento entre ambas naciones a través de su literatura, pues en aquella época las tensiones habrán sido inmensas. Y en cuanto al dicho «un hombre debe sembrar antes de cosechar», es una frase que se sigue utilizando muy a menudo, por lo menos en mi entorno. Creo que está muy relacionado al famoso karma, del que tanto se habla; esta idea de que «todo vuelve» tiene que ver con lo que se «sembró».
      El siguiente relato, «La vida campestre en Inglaterra», me hizo acordar muchísimo a nuestro libro anterior, «Los amores de Sylvia». Aquella protagonista nos sabía pintado una idea parecida de la vida en el campo, su lugar en el mundo. Continuamente buscaba huir del ámbito burgués a su amada naturaleza.
      Y es que en la ciudad, como bien dice Lucía, el ajetreo es intenso. Es un ámbito cosmopolita, también, en el que se mezclan costumbres de variadas culturas. Toda esa vorágine opaca la esencia de todo ser humano. Hablo con conocimiento de causa pues vivo muy cerca del corazón de Buenos Aires, y transitar sus calles diariamente no es para cualquiera. Siempre se puede escuchar a las personas mayores soñar con irse a vivir al campo. La tranquilidad y el contacto con la naturaleza deben ser impagables. Aunque Irving debe estar olvidándose de la dureza del trabajo en el campo, eso es cierto.
      «Corazón roto» es mi favorito de este cuarteto. La historia de la mujer desamorada me pareció bellamente contada, aunque muy triste. No puedo evitar relacionarla con mi historia personal, no mía, en realidad, sino la de mi madre. Ha perdido a mi padre en pandemia y eso la ha dejado como un fantasma errante. Ha encontrado su refugio en la escritura, gracias a Dios, pero todavía la oigo llorar escondida en el baño. Es una mujer a la que se han acercado a otros hombres en este tiempo, pero, aunque trate de ponerle onda, dice que no se engancha con ninguno porque mi padre sigue ocupando su corazón, y siente que así será por siempre. Aunque puede verse muy romántico, creo que debe ir a terapia. 😅 Estoy de acuerdo en que si no te atrae otra persona uno no debe presionarse, pero sí debe hacer un duelo sano. Es válido sufrir por amor, pero no creo que deba quedarse uno en el sufrimiento. En algún momento, se debe ser capaz de recordar con paz en el corazón. El binomio amor-muerte debe quedar reservado únicamente para la literatura.
      La última narración sí que me ha sacado carcajadas sobre el final. 😂 Analizando el comienzo, se me viene a la cabeza lo que me han repetido muchos profesores míos: todo está escrito ya, nadie va a escribir novedades. Aunque lo interesante es el cómo. No lo veo como algo negativo, al contrario. Me parece un desafío interesante que los escritores se debanen los sesos pensando cómo transmitir una idea, que busquen las expresiones más bellas, más intrincadas, más metafóricas, más poéticas. Y es válido dar a toda idea la forma que a uno más le guste. Después, es decisión del lector transar con esas formas o no. 🤷🏽‍♀️ Y allí estamos de criticones y criticones jajajaja
      Es interesante la pregunta que plantea Lucía: ¿Dónde están los límites entre la inspiración, la adaptación y el plagio? Y concuerdo en que tiene que ver mucho con la intencionalidad y la honestidad del escritor. Pero en lo que debemos estar plenamente convencidos es en que nadie puede escribir nada sin la influencia de antecesores. No somos jarrones vacíos, desde niños empiezan a meternos historias en la cabeza (y en el ❤️) y no podremos desprendernos de ellas nunca, con ellas fuimos construidos! Forman parte de nuestra identidad también. Todo lo que sale de nosotros tiene alguna conexión con esas historias que nos precedieron.
      Ahora, no quiero dejar de mencionar el episodio en que los escritores salen del cuadro y se ponen a perseguir y reprender a los escritores de carne y hueso. 😂 Fue totalmente inesperado y disparatado, me descostillé de risa!
      Me dispongo a seguir disfrutando de este libro 🤩

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    3. Avatar de Cristina Rubio

      Hola, chicas!!!

      En el primer relato Los escritores ingleses y Norteamérica, Irving considera que Inglaterra destina a sus mejores viajeros a países lejanos mientras que los peores viajeros (aquellos que deformarán la realidad y hablarán negativamente del país extranjero) son los que se destinan a EE.UU. Además, Irving piensa que los peores viajeros se caracterizan por creer que ganarán mucho dinero en EE.UU. sin esfuerzo y aprovechándose de los estadounidenses y que se frustran cuando descubren que esto no sucede. Creo que su frase “un hombre debe sembrar antes de poder cosechar” es clave, porque destaca que para poder tener éxito hay que trabajar primero, y eso ocurría en la época del autor y seguirá siendo así. Como bien dices, Guardiana Saturno: “Creo que está muy relacionado al famoso karma, del que tanto se habla; esta idea de que «todo vuelve» tiene que ver con lo que se «sembró».” Por otro lado, Irving aconseja que los Estados Unidos no debe actuar igual que Inglaterra, que no se ponga a su nivel intentado desprestigiarla y creo que sí, que el autor está muy interesado en tender un puente cultural entre Inglaterra y los Estados Unidos, quizás porque considera que ambos países pueden aprender mucho uno del otro y porque ambos tienen el mismo idioma. Respecto a esto, es muy interesante lo que comentas, Lucía: “Supongo que desde un punto de vista cultural -y no solo- interesaría tener a Inglaterra de parte de los EEUU, y más cuando estaba empezando a constituirse como nación.” También creo que es muy acertado esto que señalas, Guardiana Saturno: “quizás Irving quiera lograr un acercamiento entre ambas naciones a través de su literatura, pues en aquella época las tensiones habrán sido inmensas.” 

      En La vida campestre en Inglaterra, Irving pone de manifiesto que el verdadero carácter inglés se encuentra en el campo y no en la ciudad. Este detalle me ha llamado mucho la atención, pero supongo que es normal porque en la ciudad todo es estrés y rapidez, mientras que en el campo la vida transcurre más pausada y eso ayuda a mejorar el carácter jejeje. Seguro que es como dices, Lucía: “no creo que sea mejor carácter, sino diferente: más familiar, cercano, abierto… (y uno también puede encontrar ese tipo de caracteres en la ciudad, desde luego).” Ahí creo que está la cuestión que esto es generalizar mucho, siempre hay excepciones. Y por eso estoy de acuerdo contigo en esto también: “Yo creo que, en este caso, Irving sí que está idealizando un poco la vida en el campo […] y olvida la dureza y fatiga que supone tanto la vida como el trabajo en el campo […]” y me ha hecho mucha gracia lo que comentas a continuación de la típica película en que la protagonista tiene una vida maravillosa en el campo, jajajaja. Aunque respecto a lo que comentas, Guardiana Saturno, de Sylvia, nuestra querida protagonista de la lectura anterior, estoy muy de acuerdo contigo: “Aquella protagonista nos sabía pintado una idea parecida de la vida en el campo, su lugar en el mundo. Continuamente buscaba huir del ámbito burgués a su amada naturaleza”. La verdad es que no había pensado en ello, pero ¡qué razón tienes! Al igual que tú, Guardiana Saturno, no puedo evitar pensar que “la tranquilidad y el contacto con la naturaleza deben ser impagables” porque vivo en una gran ciudad que es Madrid y todo el mundo siempre andamos con prisas entre ruido y contaminación y anhelo mucho vivir en la tranquilidad que da la naturaleza. Por otra parte, también me ha sorprendido ese talento inglés que describe el autor, para decorar las casas en el ámbito rural. Creo que aquí Irving trata claramente de reflejar la realidad que él percibe y también provocar admiración. De esto modo esta historia crea un gran contraste con la anterior y da ejemplo, de no ponerse al nivel de los malos viajeros ingleses que infravaloran a EE. UU. y a sus habitantes puesto que el escritor lo que hace es resaltar las virtudes de los ingleses.  

      En cuanto a “El corazón roto”, creo que es una historia que tiene mucho de ese espíritu romántico de la época de Irving. Tenemos un buen ejemplo con la novela Las penas del joven Werther, de Goethe y los suicidios que hubo tras su aparición. Creo que sí, que un desamor puede llevar a una persona a la muerte, pero también creo que más que el desamor en sí es la cultura y la forma de enfrentar el dolor de cada persona lo que la lleva o no a la muerte. Respecto a que las mujeres sufran más que los hombres, en la época de Irving era normal, puesto que a las mujeres se las educaba para ser buenas esposas y madres y todo giraba en torno a eso, mientras que, como bien señala el autor, los hombres tenían distracciones como por ejemplo el trabajo. Creo que el “corazón roto” es una experiencia traumática y que cada persona la vive de una manera, influida mucho por la cultura, su entorno y su propia idiosincrasia, como he comentado antes. Creo que el amor romántico es peligroso porque defiende que cuanto más sufre una persona más ama. Personalmente, no creo que esto sea necesariamente así porque el amor es algo bueno que debería hacernos felices, no infelices. Aunque es verdad que perder a quien amas es una experiencia muy dura. Respecto a esto me gusta lo que dices, Lucía: “supongo que el corazón roto es una experiencia a la vez universal y personal. Universal porque es algo que todos podemos llegar a sentir (por ejemplo, a veces, la gente leyendo algún poema de desamor se siente identificado), pero supongo que cada uno lo vive como lo vive y lo lleva como puede (como el luto, quizá)”. Respecto a lo que comentas, Guardiana, Saturno, lo lamento muchísimo. Espero que tu madre se vaya animando poco a poco y saliendo de la tristeza. Estoy totalmente de acuerdo contigo: “Es válido sufrir por amor, pero no creo que deba quedarse uno en el sufrimiento. En algún momento, se debe ser capaz de recordar con paz en el corazón. El binomio amor-muerte debe quedar reservado únicamente para la literatura.”

      Respecto al siguiente relato “El arte de hacer libros” me ha parecido una auténtica majadería especialmente el sueño del autor jajajaja. ¡Me ha pasado como a ti, Guardiana Saturno! “Ahora, no quiero dejar de mencionar el episodio en que los escritores salen del cuadro y se ponen a perseguir y reprender a los escritores de carne y hueso. Fue totalmente inesperado y disparatado, me descostillé de risa!” Creo que los escritores siempre tomamos ideas de otros escritores, y la diferencia entre plagiar o no es qué hacemos con esas ideas. Si las unimos con nuestras propias ideas y creamos mundos totalmente distintos a los ya explorados estamos liberando nuestra creatividad, inspirándonos en otros escritores. Sin embargo, si tomamos las ideas tal cual de esos otros autores y simplemente hacemos algún cambio insustancial, no estamos aportando nada y eso es plagio. Lo que está claro es que para Irving esas «bandadas de escritores rapaces» son plagiadores en toda regla. Y me parece buenísimo esto que comentas, Lucía: “Los escritores de este relato son «bandadas de escritores rapaces» por analogía a este tipo de aves de caza, que atacan y se alimentan de sus presas (estos escritores, pues, se alzan sobre sus predecesores dispuestos también a atacarlos, desgarrarlos; como depredadores)”. Yo creo que cuando escribimos consciente o inconscientemente siempre estamos reflejando nuestras influencias que son nuestras lecturas pasadas (siempre queda algo de ellas). Así que pienso que no, no es posible escribir sin influencias a no ser que no leas nada en absoluto. Como dices, Guardiana Saturno: “nadie puede escribir nada sin la influencia de antecesores”. Lo de la transformación no lo tengo muy claro, pero el ejemplo que pone Irving creo que se refiere a escritores que no expresan su propia creatividad sino que se limitan a ir a las fuentes clásicas dándoles “un nuevo aire”, sin aportar nada nuevo y quedarse tan anchos. Creo que ese es el límite entre lo que es plagio y lo que no. Lo que comentas, Guardiana Saturno yo también lo he oído mucho: “todo está escrito ya, nadie va a escribir novedades. Aunque lo interesante es el cómo”. Esa es la clave: que plasmes tu percepción, tu punto de vista único y tu manera de narrar la historia. Por otra parte, pienso que en la era de internet sucede exactamente igual, el plagio es tomar tal cual la historia de otro escritor y haciendo algún pequeño cambio o no, afirmar que es tuya. Aunque también estoy muy de acuerdo contigo, Lucía en esto que comentas: “Y supongo que sí, que en la era de Internet, el «arte de hacer libros» ha cambiado: si en este relato estos hombres están en una biblioteca y pueden leer tantos libros como quieran, ahora tenemos toda la información que queremos al alcance de un clic…”, por desgracia es cierto, ahora plagiar es más fácil que nunca. Y para terminar, sí estoy totalmente de acuerdo con que las ideas del pasado tienen tanto poder como para “arrojar fruto en un periodo de tiempo lejano” es por eso que me gusta tanto leer clásicos porque sus ideas son imperecederas.   

      ¡¡Sigamos disfrutando de este maravilloso libro!!  ¡¡Muchas gracias por vuestra participación y un fuerte abrazo!! 🤗🩷

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      1. Avatar de Lucía
        Lucía

        ¡Hola de nuevo, chicas!

        ¡Qué interesante esto que planteas del karma, Guardiana Saturno! No se me había ocurrido y ahora que lo he leído en tu comentario me ha parecido una muy buena relación. Me ha encantado también otra de las frases que dices a propósito del relato «la vida campestre en Inglaterra»: «toda esa vorágine opaca la esencia de todo ser humano». Cuánta razón. Veo que las dos entendéis de lo que habla el autor, pues vivís en dos grandes ciudades, ¡qué estrés! Yo vivo también en Zaragoza, pero siempre que puedo me escapo a mi pueblo… eso, como decís, es impagable.

        Muchos ánimos para ti y para tu madre, Guardiana Saturno. Lo que cuentas es muy duro y has hecho unas observaciones y comentarios muy interesantes: «pero sí debe hacer un duelo sano. Es válido sufrir por amor, pero no creo que deba quedarse uno en el sufrimiento. En algún momento, se debe ser capaz de recordar con paz en el corazón. El binomio amor-muerte debe quedar reservado únicamente para la literatura». ¡Y qué buena comparación con la obra de Goethe, Cristina! Otro romántico que acaba mal… (para sorpresa de nadie). Y también es super super interesante esto que dices: «Creo que sí, que un desamor puede llevar a una persona a la muerte, pero también creo que más que el desamor en sí es la cultura y la forma de enfrentar el dolor de cada persona lo que la lleva o no a la muerte» y «Creo que el amor romántico es peligroso porque defiende que cuanto más sufre una persona más ama». Cuántas relaciones tóxicas por esa idea de que si sufrimos y duele es amor verdadero…

        Por último, estoy muy de acuerdo con todo lo que mencionáis sobre el último relato: la idea del bagaje que tenemos y las influencias que ello ejerce en nosotros y la idea de transformar lo que «ya está escrito», darle nuestra forma y nuestra esencia para crear algo propio e ir más allá del simple plagio.

        ¡Un abrazo, chicas!

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  8. Avatar de
    Anónimo

    Hola a tod@s soy Sonia

    Bueno, yo tomo algunas notas sobre lo que voy leyendo pero me parece que nunca llegaré a la profundidad para responder a las preguntas que plantea Cristina. Incluyo mi valoración por relato.

    1.- JUSTIFICACIÓN PERSONAL DEL AUTOR 4

    Demasiada mitificación de Europa ¿lo utiliza de modo irónico o realmente era ese el pensamiento de la época?. Me encanta cuando relata que plasmará su experiencia en forma de relatos pero su personalidad lo lleva hacia temas no tan habituales.

    2.- LA TRAVESÍA 4,5

    Es el relato que más me ha gustado. El viaje en barco aislado en alta mar supone una desconexión total de lo conocido que lo invita a la reflexión: ¿cómo le cambiará ese viaje? ¿podrá regresar a su hogar?. Encontrarse con los restos del naufragio y sufrir la tormenta le recuerdan lo peligrosa que puede ser la travesía, pero por suerte vuelve a salir el sol y consigue llegar a puerto. En mitad del bullicio del puerto y aunque ha llegado a la tierra de sus antepasados él se siente un extraño.

    3.- ROSCOE 2 ¡Vuelve la Europa mitificada!. En el centro del relato está Roscoe, un escritor que en vez de ir de diva literaria, se preocupa por ayudar a su comunidad. Para el turista, Roscoe es un genio; para sus vecinos, meh, otro más. Haciendo válido el dicho de que nadie es profeta en su tierra. Cuando el autor pasa por dificultades nadie se muestra dispuesto a ayudarlo, es más, se lanzan sobre los despojos (su biblioteca) como carroña. Aunque me ha resultado el relato menos entretenido sí reconozco que su mensaje es potente.

    4.- LA ESPOSA 3 Aquí el autor se pone tierno (quizás pensando en lo que pudo haber sido en su propia vida con la pérdida de su prometida). Alaba el papel de la mujer en el matrimonio, pero con ese toque de la época cuando se refiere a ellas como: «una carga familiar». Eso sí, cuando vienen mal dadas, son ellas las que sacan la garra y son capaces de levantar el ánimo de los hombres.

    5.- RIP VAN WINKLE 3,5 Y si antes alabó al matrimonio, aquí lo pone patas arriba. La esposa de Rip es el terror: gruñona, severa y con una lengua que corta más que cuchillo. Rip, en cambio, es un bonachón pero incapaz de mover un dedo para el bienestar de su familia. Y aún así, ¡todo el mundo le adora! Las mujeres del pueblo lo defienden como si fuera un santo incomprendido, y la pobre esposa… pues queda como la villana. Respecto al viaje en el tiempo, quizás la esposa vivió más tranquila sin él y él sin la esposa. Respecto al tema que simboliza y la revolución americana, espero vuestras respuestas porque yo no he sabido darle sentido.

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  9. Avatar de Cristina Rubio

    Preguntas semana 1: Relatos 1 – 5

    ¡Hola! Ya tenéis disponibles las preguntas de la primera semana en este mismo artículo. Por favor, responded contestando a este comentario para mantener un orden. Como ya sabéis, sois libres de responder a las preguntas que queráis, plantear más preguntas o comentar otros aspectos de esta parte del libro que os parezcan interesantes. ¡Muchas gracias y un abrazo! 🤗🩷

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    1. Avatar de Lucía
      Lucía

      ¡Hola a todas! ¿Cómo lleváis el inicio de esta nueva lectura? Aquí dejo mi aportación para los comentarios de esta primera semana 🙂

      El narrador del primer relato (¿que deberíamos suponer que es el tal «Geoffrey Crayon», seudónimo del verdadero autor, Washington Irving?), narra cómo desde pequeño le ha interesado conocer diferentes lugares y que por esa curiosidad y esa pasión por los viajes se ha visto satisfecha, pues ha conseguido visitar muchos lugares diferentes. De hecho, en esta parte, hay un párrafo: «Mas Europa ofrecía todos los encantos de sus evocaciones históricas y poéticas. Tenía para ver las obras maestras del arte, los refinamientos de la sociedad más cultivada, las pintorescas peculiaridades de la tradición antigua y local. Mi país de origen era joven y prometedor; Europa era rica en tesoros acumulados durante siglos. Sus mismas ruinas relataban la historia de los tiempos pasados, y cada piedra desgastada constituía una crónica. Ansiaba deambular por los escenarios de famosas hazañas; seguir, como si dijéramos, los pasos de la antigüedad; dar una tranquila vuelta por el castillo en ruinas; meditar en la torre parcialmente derrumbada; evadirme, en resumen, de las banales realidades del presente, y perderme entre los misteriosos esplendores del pasado», que, en mi opinión refleja esa esencia del Romanticismo: las ruinas, lo exótico, el tiempo pasado… Además, habla de sus escritos como de «unos cuantos apuntes para entretenimiento de mis amigos», además de señalar que se aleja de lo que normalmente los viajeros recogen y visitan. Compara su trabajo con un libro de bocetos de un pintor (por lo que entiendo, debió de ser práctica que se puso de moda en el Romanticismo, ligado a este interés por los viajes y por la expresión de los sentimientos a través de la Naturaleza) que se ha alejado de los típicos monumentos y sitios visitables y que se ha centrado en retratar cuestiones que pasan más desapercibidas como casitas de campo, escenas naturales y ruinas románticas, que parece ser por lo que apuesta el narrador (quizá en línea con esa esencia romántica de la que acabo de hablar).

      En cualquier caso, no sé a vosotras, pero a mí el tema de los seudónimos me llama mucho la atención: ¿hasta qué punto podemos identificar narrador – autor? ¿qué tiene y qué no tiene el narrador del propio autor? ¿con qué motivo ha sido creado: construir diferentes personalidades y experimentar, esconderse y protegerse por el contenido crítico o rupturista de lo creado? Por lo que he leído en la introducción de esta edición que estamos manejando, el autor jugó mucho con la creación del personaje de Diedrich Knickerbocker en su obra Historia de Nueva York. ¿Vosotras que opináis al respecto?

      En el relato de «La travesía» me ha parecido muy interesante la comparación que hace Irving entre los viajes por mar y por tierra, además de que me gusta mucho cómo escribe este hombre. Durante su viaje, como buen romántico jajajaja, reflexiona sobre los naufragios y se recrea en estas tristes historias de muerte que ocurren en el mar, como la que cuenta el capitán. Del mismo modo que se centra en uno de los marineros del barco: aquel que se encuentra tan enfermo, cuya mujer le está esperando en tierra.

      Pasando al relato de «Roscoe», el narrador parece sentir una clara devoción por este autor que, a diferencia de los escritores, vive en el mundo normal, no en la torre de marfil de la que hablaban los modernistas. Buscando en Internet, parece ser que este hombre sí existió: William Roscoe que, según la Wikipedia: «fue un escritor, historiador, banquero, político, pionero del abolicionismo y botánico inglés». No sé si lo está idealizando o no, pero el hecho de pensar que estamos en el Romanticismo me hace pensar que quizá sí.

      El relato de «La esposa…» y la idea que defiende Irving… uf. Yo creo que este autor, realmente, no está defendiendo una visión feminista para su época, sino, como bien dices, un ideal romántico de la mujer, vista como un ser superior, llena de bondad, virtudes, etc., como la esposa en este relato. No obstante, en esta misma narración hay bastantes frases que me chirrían mucho y que dejan a las mujeres… fatal: habla del «sexo débil» y dice: «Nada hay más conmovedor que ver a una tierna y delicada mujer, que había sido completamente frágil y dependiente, y sensible a cualquier dificultad trivial…»; «así dicta hermosamente la Providencia que la mujer, que no es más que una carga familiar y un orgullo del hombre en sus horas más felices…»; «aunque fuera todo sea oscuridad y humillación, sigue habiendo con todo un pequeño mundo de amor en el hogar, del cual él es el monarca…»; «atender esos delicados gustos y caprichos que confieren una especie de hechizo al sexo femenino»; o «todas las energías latentes y fervientes sentimientos conmiserativos de su naturaleza pues se alegrará de demostrar que te ama por quien eres, no por lo que tienes».

      Y por no hablar de la figura que construye de la mujer en el relato de «Rip Van Winkle», que retrata como gruñona e insoportable, pero menos desarrolla los defectos de su marido que, al fin y al cabo, son motivos del malhumor de su mujer… Además, hay frases como: «pues aquellos hombres que en casa están sometidos a la disciplina de arpías tienden a ser obsequiosos y conciliadores fuera de ella»; o «de tal manera que el hombre se veía obligado a retirar sus fuerzas y coger la puerta: la única parte de una casa, en verdad, de al que es dueño un marido calzonazos», o «¿pero qué valor es capaz de soportar las maldades y angustiantes horrores de la lengua de una mujer?»

      Contestando a las preguntas que planteas sobre el relato «Rip Van Winkle», como bien dices, el relato es una representación de la Guerra de Independencia de Estados Unidos. Cuando Rip despierta después de 20 años, llega al pueblo, donde se habla de «elecciones», «demócratas», etc., y el pobre diablo está super desubicado porque no entiende nada de lo que está ocurriendo ni tampoco le interesa, es un tío tranquilo, poco acostumbrado a cuestiones políticas antes de echarse a dormir 20 años seguidos… No sé cuál es el origen de este cuento y ahora mismo no se me ocurre ninguna otra historia parecida… quizá en los cuentos de hadas también se hace uso de este recurso (estoy pensando en la Bella Durmiente, Blancanieves, Ricitos de Oro [aunque menos]…). Por mi parte, no sé qué haría si me despertase en un mundo en el que ha cambiado todo tanto… no sé si me lo tomaría con la calma y la tranquilidad que se lo toma Rip jajajaja.

      La verdad es que estoy disfrutando de la lectura, chicas. Me parecen que este hombre escribe muy bien y los relatos me resultan muy entretenidos. De los pocos que hemos leído, y supongo que también pasará con el resto, hay algunos mejores que otro; pero, en general, me está gustando la lectura (quitando las machistadas históricas de Irving de las que os he hablado…). ¡Que paséis muy buena semana, chicas! Un abrazo 🙂

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      1. Avatar de Gus
        Gus

        con todo lo expuesto. Poco puedo añadir. Muy bien desarrollada esta primera parte

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    2. Avatar de Guardiana Saturno
      Guardiana Saturno

      Buenos días a todas 😊
      Paso a dejar mis primeras observaciones sobre esta obra. «Justificación personal del autor» toma como narrador a Geoffrey Crayon, gran aficionado desde niño por la exploración y la aventura. No le interesa simplemente la belleza de los paisajes, sino que busca más allá, como señala Lucía, «las ruinas, lo exótico». Aquí veo la aproximación al Romanticismo; coincido con Lucía. Pero lo que me resulta más interesante es lo que marca ella más adelante: «¿Hasta qué punto podemos identificar autor-narrador?» Es interesante el planteo de Irving, ya que introduce a la ruptura, y creo que con ello quiso dar sensación de verosimilitud al relato.
      A su vez, destaco el planteo de Sonia: «Demasiada mitificación de Europa». Yo creo que Irving sobredimensiona este aspecto para atraer al lector, ya que seguramente algo de esto habrá estado dando vueltas por América en esa época.
      «La travesía» también es el relato que más me ha gustado, Sonia! Amo el mar y sentí que Irving transmitió muy vívidamente la experiencia de navegarlo. Cuando uno se adentra en el mar, te invita a pasar por un proceso transformador; nunca se vuelve a ser el mismo. Además, aquí me convencí de que me gusta mucho cómo escribe Irving. Su pluma podría convertirse en una de mis favoritas. Veremos…
      En relación a «Roscoe», la verdad es que no me puse a investigar sobre él, pero el modo en que está escrita esta obra te invita continuamente a pensar que todo es cierto, por esto mismo que ya veníamos señalando de confundir autor y narrador. Gracias, Lucía, por sacarnos la duda! 😀🙌🏽 Me encantó el dicho que citó Sonia para este episodio, lo resume muy bien: «nadie es profeta en su tierra». Volvemos a notar la mitificación, este romanticismo que viene a exacerbar lo europeo.
      Con «La esposa», Irving comenzó a sacarme un poco de mis casillas, pues deja ver el machismo de la época. Entiendo que lo que pretende es exaltar el rol de la mujer, pero por momentos hace todo lo contrario. 😅 Así que me decanto por el ideal romántico de la mujer. Por el contexto en que se encuentra, decido perdonarlo, pero ojito, Washington…
      «Rip van Winkle», el vago más vago de todos, como esposo… Uffff. ¿Quién no sería una mujer amargada con semejante tipo al lado? Hace de todo para el afuera, pero adentro de casa, bien gracias. Yo estaría a las patadas.
      En relación a las preguntas que plantea Cristina, cuando Rip vuelve luego de su largo sueño, se declara súbdito del rey, y casi lo linchan… Esta situación deja ver cuán absurdas y disparatadas pueden volverse las convicciones con el pasar del tiempo. El tiempo todo puede transformarlo y lo que antes se hacía sin chistar, el día de mañana puede condenarse severamente.
      Estoy disfrutando de la lectura no tanto por lo que se cuenta en sí, sino el cómo. Ese hombre escribe muy bien! Me dispongo a leer más de sus aventuras 👌🏽

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      1. Avatar de Lucía
        Lucía

        ¡Hola de nuevo, chicas!

        Sí, Guardiana Saturno, yo también coincido con Sonia en eso de la «mitificación de Europa», muy en línea, como decimos, con esa esencia romántica. Y, como a vosotras, el relato que más me ha gustado ha sido «La travesía», ¡está muy bien escrito! También opino como tú, Guardiana Saturno, en lo que dices de Sonia: resume muy bien el relato de Roscoe en ese refrán «nadie es profeta en su tierra». En cuanto al relato de «La esposa» ya veo que a todas nos están chirriando esos comentarios machistas de Irving…. Por último, en cuanto al relato de Rip Van Winkle estoy completamente de acuerdo con vosotras, tanto con lo que dice Sonia («Respecto al viaje en el tiempo, quizás la esposa vivió más tranquila sin él y él sin la esposa«) como lo que dice Guardiana Saturno («¿Quién no sería una mujer amargada con semejante tipo al lado?«) y me parece muy interesante eso último que señalas, Guardiana Saturno: «cuán absurdas y disparatadas pueden volverse las convicciones con el pasar del tiempo. El tiempo todo puede transformarlo y lo que antes se hacía sin chistar, el día de mañana puede condenarse severamente«.

        ¡Un abrazo!

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    3. Avatar de Cristina Rubio

      El deseo de Irving de visitar nuevos lugares y descubrir otras culturas nos revela su espíritu curioso y aventurero. Sus libros favoritos eran los de viajes y visitó países europeos porque le llamaba la atención su historia. Porque como muy bien señalas, Lucía, Irving busca la “esencia del Romanticismo: las ruinas, lo exótico, el tiempo pasado…” El autor compara sus apuntes de viajes con los bocetos que los pintores crean de cada lugar que visitan y me parece superinteresante esto que comentas, Lucía: “Compara su trabajo con un libro de bocetos de un pintor que se ha alejado de los típicos monumentos y sitios visitables y que se ha centrado en retratar cuestiones que pasan más desapercibidas como casitas de campo, escenas naturales y ruinas románticas, que parece ser por lo que apuesta el narrador”. Respecto a lo que dices Sonia de la mitificación de Europa, no creo que Irving sea irónico sino que lo siente así realmente, aunque ¿Quién sabe lo que reamente pasaba por la mente del autor? Y también estoy de acuerdo contigo, Guardiana Saturno en esto que comentas: “Yo creo que Irving sobredimensiona este aspecto para atraer al lector, ya que seguramente algo de esto habrá estado dando vueltas por América en esa época”.

      Lucía, respecto a tus preguntas sobre los seudónimos, yo creo que el autor quería desligarse totalmente de sus obras creando narradores-personajes para contar cada una de esas obras de una forma totalmente distinta. No creo que lo hiciera por protegerse, ya que en la introducción de este libro que estamos leyendo dice que el público le reconocía a pesar de sus seudónimos.  

      En el relato “La travesía”, me llamó mucho la atención la descripción que hace Irving de los viajes marítimos y los viajes terrestres. Nunca lo había pensado así, pero estoy de acuerdo con él: cuando te adentras en el mar, ya solo ves el agua, es como desligarte del todo del lugar del que partes. Mientras que cuando viajas por tierra, siempre hay tierra, con lo que parece como si no abandonases del todo tu lugar de origen. Durante la travesía, Irving sufrió una fuerte tormenta y pasó mucho miedo. Y el final del relato me sugiere una fuerte contradicción en el corazón del escritor pues va a visitar el país de sus antepasados y sin embargo, cuando llega se siente más solo que nunca, pues en Inglaterra no tiene a ningún amigo ni conocido y por eso nadie le da la bienvenida. Me encanta esto que comentas, Guardiana Saturno: “Cuando uno se adentra en el mar, te invita a pasar por un proceso transformador; nunca se vuelve a ser el mismo. Además, aquí me convencí de que me gusta mucho cómo escribe Irving”.

      En cuanto al señor William Roscoe sí existió en la realidad y fue “un escritor, historiador, banquero, político y abolicionista inglés”, según Wikipedia. Sin duda, Irving lo tenía idealizado pues solo habla de sus virtudes en ningún momento menciona ningún defecto. Este texto me genera por un lado admiración, pero por otro escepticismo, porque Irving escribe de una forma poética y también algo rebuscada sobre el señor Roscoe y eso me aleja de sentir que he leído una descripción objetiva de él. A pesar de lo dicho, me encanta el análisis que has realizado, Sonia, de este relato, y estoy totalmente de acuerdo contigo.  

      Respecto al relato “La esposa” me ha gustado muchísimo. Creo que aquí Irving nos apoya de forma rotunda a las mujeres mal llamadas el “sexo débil”. Creo que con esta historia lucha contra los prejuicios tan arraigados que se tenían en su época sobre las mujeres, dando un retrato de la mujer comprensiva, amorosa y fuerte. Creo que el autor pretendía reivindicar esta idea y veo en él una visión feminista teniendo en cuenta la época en la que vivió el autor. Aunque Lucía, también estoy de acuerdo contigo en que en el relato hay muchas frases que chirrían mucho y que quizás más que feminismo se trate un ideal romántico de la mujer y más teniendo en cuenta el relato de “Rip van Winkle” xd. También veo que tú, Guardiana Saturno, ves más machismo que feminismo en este relato y me parece muy gracioso esto que comentas: “Por el contexto en que se encuentra, decido perdonarlo, pero ojito, Washington…” 😂😂😂

      En “Rip van Winkle” el autor describe a la esposa como la mala y a Rip como el pobre calzonazos. Después de leer el relato de “La esposa” me sorprendió esta visión de Irving de la mujer. Porque no entiendo que Rip sea la víctima, ya que ayuda a todos y sin embargo tiene totalmente descuidada a su propia familia. Y pensé como tú Guardiana Saturno: “«Rip van Winkle», el vago más vago de todos, como esposo… Uffff. ¿Quién no sería una mujer amargada con semejante tipo al lado? Hace de todo para el afuera, pero adentro de casa, bien gracias. Yo estaría a las patadas.” jajajaja. Lo que me pareció más interesante de esta historia fue la diferencia que encontró Rip al despertar en su pueblo donde no conocía ya a nadie y donde era ciudadano de los EEUU mientras antes había sido súbdito del rey Jorge. Sin embargo, la política le importa poco a Rip, es por eso que está dormido durante el periodo de transición de un régimen político a otro. Respecto a esta cuestión me encanta tu reflexión Guardiana Saturno: “cuando Rip vuelve luego de su largo sueño, se declara súbdito del rey, y casi lo linchan… Esta situación deja ver cuán absurdas y disparatadas pueden volverse las convicciones con el pasar del tiempo. El tiempo todo puede transformarlo y lo que antes se hacía sin chistar, el día de mañana puede condenarse severamente”.

      Y en el caso de que me pasara como a Rip, y me despertara en un mundo completamente distinto al que conozco, no tengo ni idea de lo que haría. Supongo que me sentiría muy extraña, pero trataría de adaptarme lo mejor posible a ese nuevo mundo. Y como bien dices, Lucía: “no sé si me lo tomaría con la calma y la tranquilidad que se lo toma Rip jajajaja”. 🤣🤣🤣

      Al igual que vosotras estoy disfrutando mucho de la lectura y me pasa como a ti, Guardiana Saturno, que me encanta como escribe.

      Muchas gracias por participar y un abrazo a todas!!

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